
Alessandra Ferri, con licencia por maternidad
Iba a venir a la Argentina en agosto para bailar en el Colón con Julio Bocca, que la notó "algo más gordita" en los ensayos
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En agosto, después de dos años, la extraordinaria bailarina Alessandra Ferri iba a venir para bailar en el Teatro Colón con Julio Bocca en funciones programadas por Harmonia. Pero hay que creer en eso de que "el hombre propone y Dios dispone". Mucho era el entusiasmo, mas no podrá ser. Ninguna razón negativa se lo impide. Al contrario, la noticia de que está nuevamente embarazada hizo que decidiera cancelar esas presentaciones, en las que la reemplazará Eleonora Cassano. Casada con el famoso fotógrafo Fabrizio Ferri (Cupido ahora junta a los enamorados por apellido), Alessandra tiene ya una hija, Matilde, que cumplirá 4 años en agosto.
Milán en esta época es sumamente calurosa: allí reside, en una casa hecha a medida de los gustos de la pareja. En tanto, lo que fue su primer hogar se transformó en un instituto poliartístico. De allí surgen importantes e innovadores proyectos de toda índole. También alberga varias salas de estudios fotográficos.
Los Ferri son reconocidos internacionalmente en sus respectivas carreras; artistas de todo el mundo a menudo se acercan a visitarlos y, en el caso de los músicos, para hacer grabaciones y componer entre amigos: ésta es otra vocación de Fabrizio. Viaja incansablemente para producciones de los más relevantes diseñadores europeos y norteamericanos y para trabajos con el jet-set estelar.
Tal es el caso de Sting y el excepcional libro que refleja, por medio de las imágenes que captó, con su sensibilidad y sello inconfundibles, la estrecha amistad que los une y la personalidad del cantante, de quien nació la propuesta.
Pero seguramente el libro más atesorado por Alessandra y Fabrizio es el que dio origen a su encuentro, cuando él le dijo que tenía en mente hacer uno que mostrara una visión que fuera más allá de la de la bailarina. Las tomas de desnudos, realizadas en una isla en Sicilia, no revelaron lo epidérmico, sino que desnudaron el alma secreta de esa mujer.
Y el resultado fue el libro "Passion & Line", primer paso del romance. En la contratapa, dentro de una solapa, hay un CD que Fabrizio tituló "Aria", una melodía breve, dulce, bella, melancólica, un llamado que manifiesta que en su vida plena de triunfos había vacíos que sólo Alessandra pudo desterrar. Los dos superaron escollos rayanos en el escándalo; sus emociones suscitaron controversias. Mas a los dos les cambió la vida porque conocieron la genuina felicidad.
La familia ya huyó del agobiante clima milanés. Pasa sus vacaciones en su pequeña isla, en Sicilia.
-¿Qué pasó en estos años que no te hemos visto?
-No bailo desde agosto último. Hice una sola función. Cancelé todo porque estaba embarazada de siete meses. Las cosas vinieron mal y desgraciadamente lo perdí. Fue una situación muy dura y terrible porque apenas faltaban dos meses para el nacimiento y teníamos grandes ilusiones. Sentí una enorme tristeza. Pero ahora estoy esperando otro. Esas fueron las razones por las cuales he estado largo tiempo sin pisar un escenario.
-¿Cuáles fueron tus últimas interpretaciones?
-Fue con el Ballet de la Opera de París y después con el de la Scala: hice la versión de "Carmen" de Roland Petit.
Lo más importante
-¿Deseabas mucho otro hijo?
-Sí, absolutamente. Fue muy doloroso perder el bebe cuando estaba tan avanzado el embarazo. Después de eso también me angustié mucho al pensar que no podría tener otro hijo. Volví a bailar, pero fue un tiempo extremadamente difícil, porque mi corazón estaba en otra cosa, en el bebe que había perdido. Fue fantástico volver a quedar embarazada. Ahora esto es lo más importante para mí.
-Alguna vez dijiste que la de ustedes es una vida de gitanos. ¿Matilde ya forma parte de esas idas y venidas?
-¡Sí! Es muy rubia, con ojos celestes. Ni Fabrizio ni yo somos así. Sin lugar a dudas se parece a mi familia, en la que hay rubios de ojos claros. Es graciosa, vital, y se ha acostumbrado desde pequeña a nuestra forma de vivir. Viajamos frecuentemente y lo asimila bien. Es otra gitanita.
-¿Qué dice cuando te ve bailar?
-Está contenta, aunque no sé exactamente por qué. Hay cosas que dice que me hacen reír. Un día, en el departamento donde parábamos en una de mis giras, yo había recibido muchas flores. Las había por todos lados. Ella me preguntó por qué me mandaban tantas. Le contesté que era porque bailaba. Y me contestó: "Las otras no tienen todas estas flores. ¿Sos mejor que las demás?".
-¿Qué le respondiste?
-Bueno, es que soy la bailarina principal. Por eso las envían. Fue gracioso.
-¿Sentís que la familia y tu carrera pueden mancomunarse?
-Es difícil para mí. Tener un hijo es una cosa y tener dos es una decisión importante porque para una bailarina sacarle tiempo a la danza es crucial. Es una carrera tan corta, comparada con otras expresiones artísticas: la de los actores, cantantes. Sé que todo el tiempo que le quite a la danza es tiempo que no volverá. Pero tener a Matilde ha sido algo tan hermoso, un regalo tan grande. Por eso no dudé. Quería tener otro hijo aun teniendo que tomarme tantos meses, sumando los que llevan ambos embarazos. Sé que me va a dar mucho trabajo, pero podré hacerlo. Ha sido muy extraño estar tanto tiempo fuera del escenario y de la danza. En mí hay dos realidades: la de mujer, mi vida privada, y la de mi carrera: ambas son muy importantes y no puedo hacer una sin sacrificar la otra. Por eso debo lograr que las dos convivan en el mismo cuerpo.
-¿Cuántos años tenés?
-38.
-La carrera es muy sacrificada y tiene límites. Y seguramente alguna vez se piensa en ese momento.
-A decir verdad, no pienso demasiado. Dejo que la vida siga su propio curso. Pienso que es difícil planear, ver qué pasará ahora, que tendré mi segundo hijo, y volver a bailar. Todo mi plan ha sido arrojado por la ventana. Sufrí un shock, ya que tenía mis ideas, pero ahora tengo que tomarme más tiempo sin bailar. Es difícil planificar. Hay que confiar en la vida y en el destino. Eso es lo que estoy haciendo ahora. Es lindo saber que tengo hermosos proyectos para cuando regrese, y eso ayuda y me hace tener confianza para cuando empiece de nuevo. Estoy tomándome un receso por una razón maravillosa y eso me da mucha fuerza y energía para volver a comenzar. Sería diferente si estuviera apartada de la danza por estar lastimada. Sería deprimente.
-¿Cuáles son tus proyectos en tu carrera?
-Algunas actuaciones en Milán y con el American Ballet Theatre. En la temporada del Met en Nueva York haré "La dama de las camelias", de John Neumeier. Después hay un proyecto para una obra de teatro en la que bailaré. Es interesante y estoy trabajando para que pueda hacerse y conseguir dinero para producirla. Eso me da la posibilidad de experimentar en el área de la interpretación. Hay muchas cosas para cuando vuelva. Algo que espero con enorme ansiedad es volver a bailar con Julio Bocca otra vez, porque este año no lo pudimos hacer y lo extraño. La última vez tuve que cancelar el día antes de la representación porque, por mi estado, me sentía muy cansada. Y tuve que decirle que lo sentía mucho, pero que no iba a bailar al día siguiente. Me sentí muy apenada porque siempre se produce algo muy especial cuando estamos juntos. Estaba fatigada, y pensé que podía ser riesgoso.
-¿Estás descansando o hacés algo de training?
-Trabajo un poco, voy al gimnasio, tomo clases y el resto del tiempo disfruto de mi hija, y ella conmigo. No puedo hacerlo constantemente. Leo, veo amigos, cosas que no podemos hacer demasiado cuando viajamos.
-¿Cómo estás con tu esposo?
-Maravillosamente. Somos muy felices y aún más con tener otro bebe. Estamos haciendo proyectos juntos. Alguno difícil, que se concretó. Espero que se pueda realizar. Se trata de un film que él va a dirigir. Esa es otra hermosa ilusión que tenemos para cuando yo regrese.
-Después de estos años, ¿cómo lo ves?
-Sigue siendo el mismo. Actualmente tengo más respeto por él porque es alguien que tiene grandes ideas y entusiasmo y hace que las cosas que quiere sucedan. Y eso es extraordinario. Es lo que hizo con la universidad en Milán. El otro día le entregaron su diploma. Es hermoso ver eso.
-¿Necesitás su protección?
-Siempre es agradable sentirse cuidada. Cuando amas a alguien y te ama, te sientes protegida porque se crea un área donde nadie más puede entrar, y eso es especial. Hay una parte de uno que nadie puede alcanzar pero que está en buenas manos.
-Sin embargo, siempre has sido independiente.
-El me ha dado más independencia. Sentir ese inmenso amor me da mucha más libertad, y tengo menos temor a la vida. Es hermoso cuando el amor te hace libre, porque crece más la fortaleza.
-¿Extrañás bailar en Buenos Aires?
-Es como mi segundo hogar. Ya estaré de vuelta en Buenos Aires, con mis dos hijas.
-Apenas tuviste a Matilde, en el primer lugar donde bailaste fue aquí, en "Romeo y Julieta".
-Puede ser que esta vez sea similar. Me apena mucho no estar allí en agosto. Añoro Buenos Aires; es un hogar para mí, y deseo volver muy pronto.





