Teresa Duggan, coreógrafa polifacética
Simultáneamente, están en cartel cuatro obras que muestran su creatividad
1 minuto de lectura'
Con cuatro obras en cartelera, dos de su autoría y dos en colaboración con Gerardo Hochman y Mariana Paz (con los cuales estrenará otra en julio en el Centro Cultural San Martín), Teresa Duggan (de 42 años) es una de los pocos coreógrafos independientes que lograron este hecho tan fuera de lo común. "Two" y "Black out", piezas de danza, se presentan los jueves, a las 21, en el Auditorio del Centro Recoleta, y los viernes, en el mismo horario, en el Centro Rojas, respectivamente. "Gala", que entrelaza esta disciplina con artilugios circenses y otros, se ve los viernes y sábados, a las 21.30, y los domingos, a las 19.30, en Buenos Aires Design, en tanto que "Bellas artes", destinada a los chicos, se representa los sábados y domingos, a las 15, en la sala Martín Coronado del Teatro San Martín.
Aquí, Teresa tuvo una excelente base de estudios con Ana Itelman. Sus deseos de adentrarse en estilos la llevaron a los Estados Unidos, donde se incorporó a las clases de Alwin Nikolais y Merce Cunningham. En 1982, cuando tuvo percances en las rodillas, comenzó a practicar la técnica release con Elaine Summers, parte de movimiento vanguardista que se desarrollaba en la Judson Church.
El lugar toma el nombre de la iglesia que estaba emplazada allí hasta que un incendio la inutilizó. Refaccionada, se transformó en el espacio donde la acérrima vanguardia abrió las puertas a nuevas corrientes. Hoy, ese predio es venerado no por conceptos religiosos, sino porque fue el germen que abrió caminos sin límite. En la experimentación los posmodernos adhirieron al minimalismo, una corriente que ya estaba instalada en la música y las artes plásticas. Trisha Brown, Ivonne Rainer, Lucinda Childs, Steve Paxton y tantos otros hoy famosos fueron parte de esa eclosión de libertad.
Disfrutar bailando
"Mi personalidad tenía que ver con esas ideas de movimientos desarticulados, con la soltura, en los que se entiende que bailar es un placer, más que un sacrificio. Llegué a esto gracias a la filosofía de Nikolais. Encontré lo que estaba buscando: el ser humano es parte y pertenece al espacio. El trabajaba en la descentralización y en sus coreografías todo tenía igual importancia: la forma, el color, los gestos. Más que lo que hacía el cuerpo, importaba la estela que dejaba con sus movimientos."
-Por algo fue el inventor de la multimedia...
-Así es. También absorbí mucho de él como maestro. Sus clases iban de lo mínimo a una evolución que me dejaba maravillada, sin saber cómo había llegado hasta ese punto. De Cunningham diría que cuando se presencia una de sus obras se conoce el más allá. Me encanta la mezcla de estructura y total libertad.
-Ideológicamente, Cunningham fue el pope de la corriente que se originó en la Judson.
-Fue el que probó que la ruptura en el arte es una posibilidad, algo que tenía ver con su trabajo junto al compositor John Cage. Mostraba que la música podía ir separada de la danza, que el espacio es arbitrario y mil innovaciones más. Nikolais y Cunningham me prepararon para identificarme con lo que se hacía en la Judson.
Recuerda, emocionada: "Tuve la suerte de participar de la reapertura, en 1982. Se presentaron espectáculos durante dos fines de semana, en los que intervinieron los jóvenes pioneros. Aquello fue experimental, mas con el tiempo cada cual desarrolló proyectos y aportó su propia línea.
Hacia la creatividad
Teresa regresó en 1984 e inmediatamente empezó a hacer coreografías, algo que nunca había emprendido. "Venía muy estimulada, corajuda. No tenía miedo. Siempre me conecté más con el entusiasmo que con el obstáculo."
Sus propuestas tenían mucho de minimalismo. Fue quizá la primera argentina en mostrar obras que tenían esa esencia. Pero también cayó en la cuenta de que aparecían en sus creaciones técnicas y filosofía orientales y siguió investigando en esa veta descubierta por azar.
Con su compañía, Duggandanza, trabajó incansablemente. Hasta el presente ha hecho más de treinta piezas. "Me alentó mucho la aceptación que tuvo en mis inicios "Detrás de la cortina". Hace poco me interné en las connotaciones que surgen de la escritura japonesa, que estudié. Plasmé esto sobre la piel de los bailarines en "Shodó", que quiere decir caligrafía, aliando la sensualidad de los trazos del pincel sobre el papel."
Teresa es serena, firme y cálida: "Nací en el campo. Tengo mucho verde adentro. Allí los tiempos son distintos, los días, larguísimos, y los vínculos, más genuinos". Riendo, se define: "Me gusta ser lo más honesta posible con lo que siento y pienso. No necesito casarme con ninguna filosofía ni religión. Creo que tengo una mezcla de Buda con druida, por mi origen irlandés, de ahí que soy calma a la vez que hereje.
- 1
2Trabajó en Friends y en Beverly Hills 90210 y es hija de dos íconos de Hollywood: así está hoy Jennifer Grant
- 3
La postura de Zaira Nara luego de que Paula Chaves expusiera sus chats: “El tema no da para más”
- 4
En la calle: a pesar de la generosidad de sus fans para pagar sus deudas, Mickey Rourke fue desalojado de su casa

