La pasión según el flamenco.
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El artista flamenco presentará el 2 de abril el estreno mundial de La pasión según San Mateo en la Catedral Primada de Bogotá.
Le dicen diego, pero se llama Ramón Jiménez Salazar. El apodo-nombre se lo ganó porque Camarón, otro grande del flamenco, lo bautizó así. La segunda parte de su nombre, "El Cigala", viene por su delgadez. Unido, Diego "El Cigala", significa flamenco del bueno.
"El Cigala" comenzó en 1994 su carrera de solista y ha trabajado con músicos como Camarón, Tomatito, Paco de Lucía, Jerry González y Carlos Benavent.
Su tercer álbum, Corren tiempos de alegría, fue nominado a los premios Grammy en 2002, y fue ahí donde comenzó su alianza con el pianista cubano Bebo Valdés. Después, el director de cine Fernando Trueba les propuso hacer un disco de boleros juntos.
Aunque "El Cigala" dice que el primer encuentro con Valdés "...fue un flechazo. A los diez minutos de estar con el viejo ya parecía que nos conociésemos de toda la vida. Fue una cosa mágica...", no estaba seguro con la idea; "¿Tú me ves cara de bolerista?" le preguntó a Trueba.
Dos días de ensayo y tres de grabación dieron como resultado el álbum Lágrimas negras, que cuenta con la colaboración de Caetano Veloso y Paquito D’Rivera. Con el disco fueron los grandes ganadores de los premios Amigo 2003; entre los dos ganaron 5 premios: 3 con Lágrimas negras, uno para "El Cigala" y otro para Valdés, dos más que Alejandro Sanz.
En este momento estás atravesando una etapa muy especial en tu carrera, ¿crees que estás en el punto máximo?
Es cierto; creo que durante todos los años que llevan los premios Amigo es la primera vez que un artista se lleva cinco trofeos, y además con ese disco ganamos un premio Ondas. Toda esa recompensa y los triunfos son para seguir teniendo los pies en la tierra y seguir trabajando. Son un estímulo y una contribución muy bonitos a mi carrera, pero creo que eso es lo que me da fuerza para seguir adelante y para ver que mi vida está equilibrada: lo que me llena es mi mujer, mi hijo y mi música, partiendo de ahí, todo es posible... además, vivo entre las montañas, no en Madrid, estoy fuera del mundo del flamenco de la noche, intento cuidarme y estar en un entorno campestre.
Háblanos un poco de La pasión según San Mateo
Es una obra dirigida y realizada por Javier Limón con una orquesta sinfónica con motivo de la Semana Santa: la muerte y resurrección de Jesús. Hay cantos por siguiriyas, cantos por soleá, cantos por bulerías. Todo con orquestación, con textos sacados de la Biblia... creo que nunca se ha hecho esto en el flamenco y estamos muy emocionados.
¿Qué le respondes a Javier Limón cuando te propone La pasión según San Mateo?
Lo único que pude decirle fue que era una obra sublime.Javi la ha montado con la idea mía, de cómo yo canto, ha buscado los tonos que van bien a mi voz, con letras que me gustan. Lo único que le dije a Javi es que era un proyecto muy bonito, que me apetecía mucho y que nunca había cantado con orquesta, pero me siento como pez en el agua.
¿Cuándo comenzaron a trabajar en este proyecto?
El proyecto lleva ya dos años... Javi estaba de vacaciones en Huelva y se metió con su música y un cuaderno en la playa a componerla y cuando llevaba 20 días allá me llamó y me dijo: "Diego, mira qué idea tengo aquí", entonces empezó a silbarla, se la mostró también a Fernando Trueba y él le dijo: "tirá pa’lante con eso". Me pareció completa: porque tiene flamenco y música clásica, y eso de meter la música clásica en el flamenco es muy difícil, y Javier lo ha logrado... y también ponerle voz es muy difícil y creo que también lo voy logrando y nos tiene muy emocionados que en Colombia va a ser el estreno mundial de La pasión y para nosotros es un placer y un orgullo hacerlo en una tierra tan bonita.
¿Cómo vas a aprovechar la oportunidad de estar aquí para entrar en el mercado latinoamericano con La pasión?
Bueno, en México ya nos conocen y allá tienen mucha ilusión de ver La pasión, pero creo que básicamente eso es trabajo de los managers, encargarse de eso, y de los promotores, de acordar cómo se van a hacer las presentaciones... y yo, como cantaor flamenco, creo que la preocupación máxima, que es en la que yo debo concentrarme, es en el papel en que estoy: el de cantar, dejar a la gente feliz y orgullosa, ¿sabes? Y lo único que me importa a mí, por ahora, es estrenar La pasión en Colombia y quiero ver lo que pasa.
¿Qué otros proyectos tienes entre manos?
Estoy grabando mi disco de flamenco, que es flamenco puro, con las guitarras de Paco de Lucía, Tomatito y Vicente Amigo. También con Trueba estamos en el segundo disco de Lágrimas negras, mirando temas y buscando cosas nuevas.
¿Cómo ocurrió la invitación al Festival de Teatro de Bogotá?
Fue por medio de Fanny [Mikey] que trabajó con la embajada y a través de Mariana, la manager de Sara Baras la bailadora. Cuando surgió el contacto, Javier Limón le mostró el proyecto a Fanny para ver qué tal le parecía, y cuando lo escuchó le dijo: "Esto seguro que lo quiero yo en Colombia" [risas] y así fue, el Festival es perfecto pues además cae en Semana Santa.





