Capamacabra
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Seducidos por papi Lucifer
"La danza del desenfreno/ cuerpos se entregan al gran festín/ la cabra en el templo arde/ fuego y colores en éxtasis", brama Federico Wolman en "El festín". Y pintabuena parte del juego por venir: ritos paganos, experiencias extáticas, olor a azufre y mucho guiño metálico revisitado. ¿Y la música? Dragonauta se hizo de un nombre en la escena under porteña como tutor y encargado del doom. La actualidad del quinteto nos ofrece novedades varias. Si bien el faro protector de Black Sabbath no desapareció del todo y Cathedral sigue siendo una referenciaineludible, entra en cuadro como nunca la influencia de los ultrapioneros Venom, los thrashers dark Celtic Frost y el horror show de Mercyful Fate. Así las cosas, Wolman suena más retorcido que nunca, y cada track se transforma en un festival de guitarras podridas, cortes, riffs, redobles y solos. Los aciertos se suceden desde la machacante y poderosa "Transmutado", pasando por el pseudo jazz metálico de "Abducido", la cabalgata de "Experenciar", hasta la acústica/eléctricay siempre sinuosa "El megalito". La marcha de Dragonauta continúa: ¡corran por sus almas!




