
El adiós a Jean-Pierre Aumont
El protagonista de "La cruz de Lorena" murió a los 90 años
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PARIS (AFP).- El actor francés Jean-Pierre Aumont falleció el lunes por la noche de un paro cardíaco, a los 90 años, en su domicilio de Saint-Tropez (sur de Francia), según anunció su hijo Jean-Claude.
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Además de ser dueño de una larguísima y fecunda trayectoria en el cine y el teatro, Jean-Pierre Aumont tuvo el raro privilegio, compartido apenas por un puñado de figuras de su país, de haber triunfado en Estados Unidos.
Nacido en París (su verdadero nombre era Jean-Pierre Philippe Salomons), hijo de una actriz y del dueño de una cadena comercial, pasó por el Conservatorio de París y tuvo un debut casi simultáneo en el cine y el teatro. Su primera película fue "Jean de la Lune", en 1930, y su papel inicial de fuste en los escenarios llegó al año siguiente con la obra de Jean Cocteau "La máquina infernal".
Es muy posible que la pausa provocada por la Segunda Guerra Mundial haya modelado definitivamente el carácter artístico de Aumont, en el que su predisposición natural a jugar de galán iba de la mano con su convicción para desempeñar papeles pródigos en arrojo y decisión. No era para menos: durante el conflicto ganó la Legión de Honor y la Gran Cruz de Guerra por su desempeño en Túnez, Francia y el frente italiano.
Fue este perfil el que llamó la atención de la Metro Goldwyn-Mayer (Aumont había llegado a Hollywood en 1942), que convocó al actor para protagonizar dos películas sobre la resistencia francesa, "Assignment in Brittany" y, sobre todo, "La cruz de Lorena", el papel que mejor lo identificó durante mucho tiempo.
Alto, de ojos azules y con una elegancia indisimuladamente gala, Aumont desarrolló su tarea en dos continentes, poniendo su rostro al servicio de films muy aplaudidos ("Mademoiselle de Paris", "El desertor", "El canto de Scheherazada", "Lili" o "El séptimo pecado")y del teatro, sobre todo en la interpretación de obras de Sacha Guitry.
Cuando llegó a la Argentina, en 1960, para rodar "Una americana en Buenos Aires" junto a Mamie van Doren y Carlos Estrada, era una figura de gran popularidad tanto por su actuación artística como por su agitada vida personal, que incluyó tres casamientos (con las actrices Blanche Montel, Maria Montez y Marisa Pavan) y un agitado romance con Hedy Lamarr.
Aumont nunca dejó de trabajar intensamente, tanto en Estados Unidos como en Europa, aunque desde los años 60 fue más reconocido por sus exigentes interpretaciones teatrales que por su aporte cinematográfico en títulos que cada vez tenían menos vuelo. De allí en adelante, sólo su notable interpretación de un actor maduro en "La noche americana" (1973), de François Truffaut, y el homenaje que en vida y ante las cámaras le tributó James Ivory con un pequeño papel en "Jefferson en París" (1996)ayudaron en las últimas décadas a rescatar de la mera nostalgia a una figura que supo ganar fama y reconocimiento en dos continentes.





