
1 minuto de lectura'
A fines de los 90, a Chavez lo fueron, Santaolalla mediante, de Arbol, banda de la que era baterista y fundador. Al regreso de un viaje iniciático por México, con el sello comunidad Yatay como plataforma, desde el oeste del Gran Buenos Aires construyó una de las identidades sonoras más importantes de la década con su propio grupo (Nuca) y como productor de notables bandas emergentes (Los Umbanda, Yicos, Doña María, entre otras). Morón City Groove, su primer disco como solista, continúa por la senda de powerdub: melodías energéticas, optimistas y pegadizas, batida de reggae y sólidos argumentos para un dance-floor bonaerense (o el swing para un baile de rengos). Con sus coproductores, Guillermo Beresñak y... Pablo Romero (Arbol), Chavez construye paraísos artificiales del suburbio: una tropicalia de cumbia digital y enegía hardcore, ritmo ferroviario, mitología y aroma de estación. Así establece las bases del hip-hop juguetón para América latina, cruza mil ruidos y ruiditos electrónicos con acordeones del Litoral profundo y encuentra en talentosos músicos de su barrio y Montevideo los argumentos para transformarse en un Beck de nuestra región.
1
2La empleada: una previsible adaptación, que no remonta ni con nombres fuertes en su elenco
3En fotos: de Zaira Nara a los besos a China Suárez y Mauro Icardi en Turquía, así recibieron los famosos el año
4Cómo será la operación que le realizarán a la cantante Pink: “En 2026 dejo atrás todo mi dolor”



