
El clonado universo pop de Five
Figuras: el quinteto que sigue los pasos de los Backstreet Boys, aunque no lo reconozca, causa sensación en la Argentina.
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"Estamos viviendo lo que millones de chicos en el mundo sueñan", dice Abs, uno de los integrantes del quinteto inglés Five, en una nueva visita promocional a esta ciudad.
El comentario fue inspirado por los gritos que llegan desde la puerta del hotel donde se alojan y que ha sido copada por unas treinta fans que montan guardia a la espera de tener al menos un atisbo de ellos.
"Es así -agrega J, con aritos en las cejas y pelo muy corto-; no nos podemos quejar de lo que nos está pasando. Es una tremenda experiencia para nosotros que ni sospechábamos poco tiempo atrás, cuando la banda no existía. Viajamos, nos conoce la gente, andamos en aviones y en hoteles como éste, con chicas afuera gritando por nosotros. En estos dos años nos ha pasado de todo."
Abs, gorrito con visera para atrás y, como sus cuatro compañeros, pantalones varios talles más grandes que el correspondiente, asegura que, como tantos otros niños, solía pasarse largo rato cantando frente a un espejo. "Sí, te lo juro: yo soñaba con estar sobre un escenario, aparecer en televisión, ser famoso y viajar en aviones a distintos puntos del mundo. Lo que no pensaba es que, además, iba a ser un buen negocio."
En ascenso
La carrera de Five ha sido meteórica. Su primer disco fue el simple "Slam Dunk (Da Funk)", al que le siguieron otros y, finalmente, la edición de su primer álbum, llamado simplemente "Five". A fines de 1998, en menos de dos años de carrera, llevaban vendidos dos millones y medio de sus discos simples.
La banda comenzó a principios de 1997, cuando fueron elegidos en un riguroso casting por Bob Herbert, el mismo productor de las Spice Girls, que falleció el lunes, en un accidente automovilístico. "Preferimos no hablar de eso", dicen ambos, y en sus caras jóvenes se ve el impacto de la muerte de su creador.
"Pero hay que seguir", agregan. Y seguir significa para ellos una intensa actividad diaria. "A veces nuestra agenda está sobrecargada, y hasta tenemos que madrugar para alguna presentación en un estudio de televisión. Pero supongo que cualquier trabajo tiene algunos aspectos que pueden no gustarte tanto."
Su visita a la Argentina interrumpió, por unos días, la grabación de su segundo disco, que saldrá en noviembre, y del que ya se escucha el primer simple: "If Ya Gettin´ Down". De vuelta a sus pagos, continuarán con el trabajo.
"Aún no tiene nombre -cuenta Abs-; son temas nuevos en la misma línea del anterior. Sigue siendo pop, pero es muy bueno y poderoso."
J, a diferencia de Abs, no cantaba de niño con un palo de escoba, sino que a los 9 años ya tenía su primer "pequeño teclado, con el que entretenía a mis amigos y mi familia". Por eso, también se pone más serio y preciso cuando se habla de la grabación.
"En este disco estamos mucho más involucrados que en el anterior -explica-. Yo toco algunos teclados y trato de colaborar en la producción. Tiene más crossover con otras cosas, no tenemos miedo a experimentar con distintos sonidos. Aunque sigue siendo música pop, hay más temas inclinados hacia el rap y algunos, más lentos, con orquestas." Entonces confiesa que, aunque por ahora su atención está focalizada en el grupo y en aprovechar este buen tiempo que le toca vivir, sus planes para el futuro tienen la forma de un estudio propio donde escribir y producir las canciones de otros.
Por todo esto, a ninguno, pero especialmente a J, le gusta que los comparen con los Backstreet Boys. "Lo que tenemos en común es que somos cinco muchachos cantando y bailando, pero nuestra música es diferente, muy diferente."
"No somos los Backstreet"
No sólo es una cuestión de música. Los Five, asegura, no reciben órdenes ni directivas. "Nadie decide nuestro vestuario, ni qué debemos decir en las entrevistas ni cómo debemos comportarnos en la vida. Y en esto nos diferenciamos de las llamadas boy bands , como los Backstreet Boys." En todo caso, acepta, pueden escuchar consejos de su compañía discográfica sobre temas como cuándo conviene editar un nuevo simple.
Los cinco integrantes de Five tienen entre 17 y 22 años y están tocando el cielo con las manos, aunque Abs confiesa que todavía no es tan rico como quisiera. "Pero no me puedo quejar, porque tengo mucho más que antes de entrar en la banda. Es bueno tener plata en los bolsillos."
Aquí, otra vez J muestra el costado serio. "Está bueno disponer de plata, pero no nos ponemos estúpidos con ella. Sí, confieso, a veces me compro algo, pero lo que más disfruto es hacerle regalos a mi familia o poder pagarles una vacaciones."
Pasiones cordobesas
CORDOBA (De nuestra corresponsalía).- Alrededor de 5000 jovencitas, casi al borde de un ataque de histeria colectiva, le dieron marco a la actuación del grupo Five en el playón de un hipermercado de esta capital, el martes por la tarde. Las fans cordobesas se enloquecieron con el ritmo sensual de Sean, Rich, Scott, J y Abs. El fervor hizo pasar por alto que el quinteto apelara al playback en todas sus piezas.
Apenas pisaron tierras cordobesas, los Five se enteraron del fallecimiento de su creador, Bob Herbert, en un accidente automovilístico. Herbert también fue el factótum de las Spice Girls. Los cinco muchachos se apenaron, pero supieron disimularlo en el momento de la actuación.
Para que añoraran su paisaje, el conjunto fue trasladado del aeropuerto al hotel y luego a radios, estudios de TV y al show en un típico ómnibus inglés de dos pisos que habitualmente realiza aquí un tour turístico.
Muchas de las chicas que fueron a esperar su arribo arguyeron diversas excusas para justificar el faltazo a la escuela. "Le pedimos a la profe que nos hiciera gamba y no nos tomara la prueba", confesó una de ellas.
Parte del despliegue de las fans fue apoyado (financiado) por los promotores de la actuación del quinteto en Córdoba. Y las mismas escenas se repitieron: gritos, sollozos, brazos en alto, declaraciones desesperadas de amor, paroxismo. Pasaron los Five por Córdoba.





