
El color de Georgina
Regreso: con producción de Antonio Gasalla y nuevo canal (Azul), Georgina Barbarossa vuelve a la TV desde hoy y con cambios.
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"Empecé con Pepito Cibrián, que me dio la cosa del rigor, la responsabilidad y de estar segura en el escenario. Antonio (por Gasalla), en cambio, me hizo sentir linda." Lo dice Georgina Barbarossa, que desde hoy vuelve a la televisión con muchos cambios. Ya no será parte de la programación de América, sino que debutará en "Venite con Georgina", de 15 a 17, por Azul TV y con producción de Antonio Gasalla.
Y no sólo eso. La actriz, ahora exitosa conductora, sufrió otros cambios. Se separó de su marido -aclara que no tiene novio-, bajó de peso, se cortó el pelo y dice que hoy tiene más espacio para sí misma y para pensar.
"El país está difícil, el mundo está en crisis", se preocupa Georgina. "Creo que la misión de todos los artistas y los periodistas es abrirle la cabeza y el corazón a la gente. Y esto sin perder la cuota de alegría, porque si no, no podés vivir. Pienso cómo hacer para darle ánimo a la gente cuando la plata no alcanza y tiene miedo de salir de su casa, de caminar de noche o de tomar un taxi. Más la guerra y la OTAN, esta cosa monstruosa de miles de chicos muriendo de hambre y de sed. A mí también me da miedo. ¿Qué está pasando? Todos los días del Señor les digo a mis hijos: «Que tengas el mejor día de tu vida», y yo, personalmente, vivo cada día como si fuera el último."
Esa relación tan delicada
A pesar de su consternación frente al estado de las cosas, sin duda, Georgina es transmisora de alegría. Tanto es así que queda demostrado, más que por las palabras, en los hechos cotidianos. Son las tres de la tarde y Antonio Gasalla está grabando su programa humorístico para Azul TV. Actriz, periodista y fotógrafo irrumpen en el estudio para hacer una sesión de fotos. El cómico se muestra profesional, pero indudablemente se siente incómodo con la invasión. Sin más, Georgina lo abraza: "Demostrame que me querés", dice, y todo cambia.
Antonio se deja hacer por esta mujer a la que manda y por la que se deja mandar. Se nota que hay una amistad que supera lo laboral. No es la primera vez que trabajan juntos. En el 82, el capocómico la puso sobre el escenario del desaparecido teatro Odeón en su espectáculo "Antonio Gasalla y sus mejores personajes". Dos años después, la dupla Pinti-Gasalla escribió los libros de un show que Georgina, también dirigida por Gasalla, montó en otra sala extinta: el Bar Du Teatre. Finalmente, en el 88, la Barbarossa fue parte de "El mundo de Antonio Gasalla", en ATC.
Como productor de "Venite con Georgina", Gasalla no sólo eligió el nombre sino que también es responsable del nuevo look de la actriz , de la escenografía, los sketches -que él mismo escribe- y hasta de las preguntas que la conductora hará durante las entrevistas.
"En un momento decidí sumar", dice Georgina. "¿Cómo lo hice? Con alguien que me deslumbra, como Antonio, que es el genio mayor del planeta Tierra. Es como un Dalí o un Picasso. Es exigente, pero sabe tanto...".
¿"Movete" o "Venite"?
El "Movete" de Carmen Barbieri, que queda en América y arranca a las 15.30, y el "Venite con Georgina", que debutará hoy media hora antes para competir con su antecesor, no tendrán grandes diferencias. Con un nombre parecido, el ciclo de Azul TV tendrá sketches, cocina, gimnasia, entrevistas, musicales y la presencia incondicional de Marcelo Trepat.
-¿El nombre "Venite" no te suena a provocación para América?
-El nombre lo eligió Antonio. No me pareció una provocación, aunque es parecido a "Movete". "Venite" es "dejá todo y vení conmigo". Antonio lo pensó para usarlo como un latiguillo "vení acá con la cámara", "venite, vení".
-¿Y competir en el mismo horario?
-Eso fue cayendo. Para mí no es para nada agradable. No soy una mujer competitiva. Uno tiene que hacer las cosas lo mejor posible. No estoy enojada con Carmen, ni con Santiago, como empezaron a decir. Siempre digo que en la cancha se ven los pingos. No es que tenés que salir con una flecha con curare para clavársela en el ojo a la otra persona. Te ponen a competir. No entro en esa guerra del rating. No elegí el nombre ni elegí el horario, obviamente me lo dijeron y dije "Bueno".
-No tenés mucho margen para elegir.
-No soy Susana Giménez ni Mirtha Legrand. Hay que estar atento y no creérsela. Estas son rachas. A lo mejor ahora me va horrible y yo te juro que sigo siendo la misma persona. Si me va mal, ¿voy a ser mejor o peor persona? ¿Voy a ser más o menos talentosa? ¿Voy a ser más o menos simpática? No. Yo soy la misma.
-¿Cómo quedó la relación con América?
-Primero, estoy absolutamente agradecida a la gente de América, a sus directivos Eduardo Eurnekian, Daniel Simonutti, Alfredo Odorisio, Martha Buchanan, a Liliana Parodi, que fue mi productora, a toda la gente, a todos y cada uno de ellos. Me hicieron sentir siempre como una reina. Pude trabajar libre y pude aprender lo que estoy haciendo porque me dejaron ser. Me respetaron y fui feliz. Irme fue una cosa de crecimiento y todo crecimiento duele.
-Además de crecimiento profesional, ¿también significa un crecimiento económico?
-Esperá que empiece el programa y te cuento. Esperá a que vengan los auspiciantes y después te cuento.





