
El Edén de un cantautor
Acaba de editarse su tercer trabajo, "Paraísos perdidos"
1 minuto de lectura'

Ismael Serrano es un español que se hizo conocido en su país como músico de una nueva generación de cantautores. "Ponerle etiquetas a la música puede ser contraproducente, pero creo que la palabra cantautor define una sensibilidad que no me incomoda", dice este joven de 26 años que acaba de editar su tercer disco. "Hay una tradición que ha definido bien a un género que viene desde la juglaría y que se remontará hasta el fin de los tiempos, porque siempre habrá un tipo con una guitarra que cante lo que sucede", completa.
Pero como Ismael además tiene pinta de galán, también entró en el mercado de la corriente comercial y pasatista de la música pop. Sin embargo, el músico prefiere aclarar que la música "honesta, veraz y comprometida" puede ser comercial. Y cree que "en general se subestima al público", especialmente los adolescente. "Cuando Serrat tenía mi edad también tenía un público adolescente que cantaba sus canciones. Por eso no podemos subestimar a quien le gusta la canción de autor", explica. Y también aclara que existe un público joven que demanda otro tipo de sensibilidad, "porque está harto de los tópicos que se les adjudican".
La sensibilidad de Serrano hoy está orientada hacia el contenido de su flamante CD "Paraísos desiertos". Indeciso al momento de encontrar títulos, tomó uno basado en un cuarteto escrito por el poeta Omar Jayyan, en el siglo XI. "Que amantes y borrachos irán a los infiernos/ no puede ser verdad;/ creerlo es imposible, si van a los infiernos amantes y borrachos/ quedará el paraíso desierto y despoblado". Según el español, "independientemente de que uno sea amante y borracho, y de que gran parte de los protagonistas de mis canciones también lo sea, creo que uno les canta a esas personas que buscan un paraíso y les niegan la entrada".
Los paraísos pueden ser casas deshabitadas, esa playa imaginaria del tema "La huida" adonde se dirigen dos adolescentes para ver el mar que nunca han visto, o el corazón de una prostituta ("La mujer más vieja del mundo") que pasa toda su vida esperando. También es una ciudad que, cuando llega el verano, todo el mundo quiere abandonar.
-Este álbum tiene muchas referencias a la ciudad, especialmente a Madrid.
-Es algo recurrente. Y Madrid como gran ciudad, pero se puede extrapolar. Creo que es algo circunstancial. Este disco es más noctámbulo y urbano que los anteriores ("Atrapados en azul" y "La memoria de los peces"). También porque es mi paisaje natural. Se trata de dignificar la ciudad. Y si bien es cierto que muchas veces nos gustaría quemarla, arderíamos dentro, porque no podemos escapar de ella, no sabemos vivir en otro sitio. Tenemos una relación de amor y odio. Se trata de encontrar la hermosura dentro de lo gris y la belleza en lo cotidiano. Yo no me invento nada, está ahí.
El disco también habla de lo cotidiano, aquí no aparecen causas como las de las Madres de Plaza de Mayo, el "México Insurgente" de Zapata y Marcos ni el Mayo Francés, que el músico evocó en sus discos anteriores.
"Creo que éste es menos puntual. Aquí trato de dignificar al perdedor. Los perdedores son esas prostitutas que se pasan la vida esperando, o esos chavales adolescentes que los frenan en medio de la fuga. Pero son héroes y heroínas dignos de admiración. Son perdedores cotidianos, no de grandes batallas épicas y solemnes. Pero son batallas domésticas que también necesitan un compromiso. Creo que el compromiso ideológico se nota hasta en una canción de amor, en cómo se entiende la actitud de una pareja. El realismo es una actitud ideológica.
-Alguna vez dijiste que las canciones de amor suelen ser mentirosas.
-Sí. Hay un componente de mentira, pero es lícito, como la seducción. Aquí la mentira es un pacto tácito.
-La mirada hacia lo cotidiano tiene que ver con la falta de gestas o de la épica que se podía encontrar en décadas pasadas.
-Creo que hoy hay muchos frentes, pero no están tan claros. Nuestra generación está informada pero desorientada. Cuando aparecen frentes claros, la gente se moviliza, porque no cree en el fin de la historia y en el pensamiento único. Siento que hay una militancia activa y efectiva, pero cuesta encontrar los sitios.
1
2Cómo vivió Mirtha Legrand las horas previas a su cumpleaños: un reencuentro, un detalle en la vajilla y un premio
3Quién es Luján Saez: la joven diseñadora detrás de los looks de las hijas de las famosas
4Salvador, el thriller español de Netflix de 8 episodios que es un boom internacional y que está entre lo más visto de la plataforma



