
El radioteatro que resistió al siglo
En el festejo se recordó a todos los que participaron en este ciclo de Radio Nacional.
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Una constelación de astros y estrellas de hoy y de ayer coincidieron anteanoche en el teatro Liceo para recordar las bodas de oro de "Las dos carátulas", el programa radiofónico que desde su primera emisión, el 9 de julio de 1950, se mantuvo inamovible a través de Radio Nacional.
Mucho más allá de la nostalgia evocativa, el acto, que se desarrolló frente a un público que colmaba las instalaciones de la sala, tuvo la particularidad de reunir a varias generaciones de intérpretes que, en este medio siglo, prestaron sus voces y sus talentos para encarnar los más disímiles personajes de las decenas de obras teatrales que difundió para todo el país ese programa ya convertido en antológico.
Desde Alfredo Alcón y Norma Aleandro, que iniciaron sus trayectorias en ese espacio, hasta Carlos Carella, Violeta Antier, Eva Dongé y tantos otros nombres que ya son emotiva memoria, pasando por Amelia Bence, Perla Santalla, María Concepción César, Mercedes Carreras, María Elina Rúas -y la lista podría completarse hasta el infinito-, estuvieron en presencia o en espíritu en esta recordación colorida, alegre y justiciera.
Los asistentes fueron recibidos en el vestíbulo del teatro por los alumnos de la Escuela de Circo Criollo, coordinada por Martín Carella (hijo de Carlos). Jóvenes en zancos, agitando pancartas o remedando el arte de la mímica ya inducían al festejo que proseguía en el escenario, donde el quinteto Guardia Vieja rememoraba, al mejor estilo porteño, los tangos de neto corte orillero.
El valor del sainete
Entre risas y ojos empañados por la emoción, los integrantes de los corrillos que abarrotaban el vestíbulo de la sala -veteranos oyentes de "Las dos carátulas", actores y actrices cuyos nombres ya cayeron en el olvido o figuras en plena vigencia- no podían olvidar que en ese grupo artístico comenzó su exitosa carrera Carlos Carella, o que Alfredo Alcón animó, ya en sus comienzos, papeles de hondo contenido dramático, o que Norma Aleandro, con sus 17 años recién cumplidos, se erguía frente a un micrófono para ponerse en la piel de uno de sus primeros trabajos de ficción.
Sobreviviente radiofónico
"Las dos carátulas" -se oyó decir a un ya retirado intérprete- es el último bastión que les queda a los actores argentinos en la radiofonía de nuestro país". Nada más cierto. Y como para que esa aseveración pudiese convertirse en realidad, el elenco estable de "Las dos carátulas", con Luis Brandoni como actor invitado, escenificó el sainete "Juancito de la Ribera", de Alberto Vacarezza.
Entre micrófonos, efectos sonoros y música de fondo, la obra que Alberto Vacarezza había escrito en 1927 para ser interpretada por Enrique Muiño mantuvo, en esta presentación, todo su aire porteño, sus prototipos de los patios de conventillo boquense y su universo entrañablemente romántico y malevo.
En el final de esta evocación al cincuentenario de "Las dos carátulas", Radio Nacional entregó varias distinciones. Ellas recayeron en Argentores, en la Asociación Argentina de Actores y en la Asociación Argentina de Intérpretes -fueron recibidos, respectivamente, por Agustín Pérez Pardella, Jorge Rivera López y Ana María Micheli-, en tanto que las comisiones de Cultura de la Cámara de Diputados y del Senado agasajaron a Luis Ordaz, por su invalorable colaboración a este ciclo durante veinte años; a Elena Tasisto, por su trayectoria, y a Nora Massi, actual directora de "Las dos carátulas", una batalladora que, desde hace muchísimos años viene luchando para mantener el ciclo en el aire, por encima de cambios de administración, y hasta de siglo.




