El retorno del santo de los pobres
A 30 años de su estreno original, vuelve a escena el musical que entusiasmó a un joven Jorge Bergoglio
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En 1983, un grupo de jóvenes presentaba en los jardines del Museo Fernández Blanco el musical El loco de Asís . Dos veinteañeros, Manuel González Gil y Martín Bianchedi, habían escrito el libreto y la música de esta obra sobre el Hermano Sol. La pieza era interpretada por la compañía Catarsis, un semillero de artistas integrado por Rodolfo González, César Pierry, Ana Lascano, Nani Ardanaz, Enrique Quintanilla, Fabián Acri, Carlos de Urquiza y Cristina Pérez Pol, entre otros. Pero por aquellos tiempos aún era complicado llevar algún personaje religioso a escena. Un sector de la Iglesia acusó a este espectáculo de "blasfemia sensual" y quisieron prohibirla en la segunda semana de representaciones. Manuel González Gil tuvo que salir a defender su obra ante los medios, con Bernardo Neustadt como vocero de los detractores. La Iglesia envió a un sacerdote jesuita, Jorge Mario Bergoglio, a modo de juez, quien salió encantado con la puesta y con la historia, evaporando así las imputaciones. La obra, que había empezado con una tibia concurrencia, se convirtió en un éxito.
Hoy, aquel clérigo es el papa Francisco, cuyo nombre tomó justamente del santo de Asís, y González Gil, uno de los directores más prestigiosos y prolíficos de la Argentina. El loco de Asís regresa una vez más a los escenarios porteños con una nueva versión (en 1996 fue protagonizada por Germán Palacios en el Cervantes) que coincide con la reapertura del teatro Margarita Xirgu, cerrado durante dos años.
Con la partitura de Bianchedi, coreografía de Rubén Cuello y con el mismo entusiasmo de este musical joven, el protagónico recae en Francisco Ruiz Barlett, a quien secundan José García Alcázar, Julián Sierra, Exequiel Fernanz, Anahí Core, Elis García, Anabella Simonetti, Sergio Paglini, Antonela Fucci, Ana de Vicentis, Julián Sierra, Melisa Fucci, Alexia Martinovich, Ian Casas Paoloni y Matías Prieto Pecci completan este elenco surgido de una audición a la que se presentaron más de 600 artistas.
A su vez, El loco de Asís es noticia porque los diputados porteños Victoria Morales Gorleri y Francisco Quintana acaban de presentar un proyecto para declarar a este musical de interés cultural y social.
–¿Pudiste entender qué fue lo que molestó de la obra en su primer estreno?
Manuel González Gil: –La verdad, no. Unos jóvenes rompieron el programa y se fueron en medio de la función. Pertenecían a un sector reaccionario de la Iglesia. Bernardo Neustadt se hizo eco y empezó a hablar pestes de la obra y a decir que era sacrílega. Quizá lo que incomodaba era su mensaje social de la Iglesia. ¿Qué veían? ¡Qué cabeza torcida! Nunca me gustó salir a los medios, me escondo debajo del escritorio, pero tuve que hacerlo para defenderla. Necesitábamos opiniones de la Iglesia. Vino Bergoglio, entre otros, y le fascinó. Me quedé conversando con él cuando terminó la función.
–¿Qué condimento tiene hacer esta obra en 2013, con Bergoglio convertido en papa?
MGG: –Cada vez que me encuentro con el material, me dan ganas de montarla. En el presente hay un clima distinto, pero, de todos modos, cuando tengo la oportunidad de llevarla a escena lo hago. Esta obra la escribí siendo muy joven y no se ha tocado el texto, porque el mensaje de San Francisco sigue siendo el mismo y porque además tiene que ver con la edad que tenía cuando la escribí. A la música, en cambio, sí se le nota el paso del tiempo y ha habido cambios.
Francisco Ruiz Barlett: –Me llamo Francisco por San Francisco de Asís. Encarnarlo fue adentrarme en un mundo que te modifica, quieras o no, y más aún si uno quiere dejarse. Soy de familia cristiana, y no comulgo con muchas cuestiones de la Iglesia, pero sí con otras, en especial con su vocación social, algo que defiendo mucho. Creo que hay que transformar la queja en acción, no sirve de nada quedarse en la mera crítica.
–Es un musical joven por su elenco y por su mensaje…
FRB: –Y por su espíritu, tan auténtico. El artista tiene que apropiarse de la obra para que sea verdadera. Manuel y Martín nos permitieron apropiarnos del hecho artístico. Nos quedamos sin producción y decidimos armar una cooperativa. Los quince actores quisimos defenderla.
Una invasión emocional
En el fondo de la casa de González Gil hay un estudio, una sala de ensayo, donde el director y su familia, todos artistas (Ana Lascano, Sofía, Francisco y Manuela) preparan sus espectáculos. Para acceder allí hay que atravesar un pasillo, que comienza en el estudio del director. Allí hay una gran pizarra donde, en letra imprenta, el realizador estructura y piensa su nueva obra, La laguna dorada, con Charo López y Pepe Soriano: "Divido la historia en partes, en unidades, y luego le pongo título a cada escena. Son hilos que tengo en mi cabeza, pero que después oculto para que no se vean en escena".
–Hoy no es tan común el musical conceptual, ¿qué virtudes tiene este género para esta obra?
FRB: El loco de Asís no tiene una estructura dramática. No habla de la vida de San Francisco, sino que lo expone a situaciones que son muy claras para transmitir sus ideas. Son escalones en ascenso que llegan a un escalón final increíble.
MGG: –En ese momento estaba tratando de hacer teatro sin una estructura argumental porque entendía que el teatro era una invasión emocional. Es la emoción la que te guía. Creo que si en alguna obra de todas las que hice lo logré fue en ésta.

Notas con la fuerza de este tiempo
La música de Martín Bianchedi es una de las protagonistas de la escena porteña. Desde sus comienzos con el grupo Catarsis, pasando por obras de Pepe Cibrián Campoy, hasta la sociedad con González Gil, el compositor creó un sinnúmero de partituras que nunca reniegan de su espíritu rockero. Esta versión de El loco de Asís tiene muchos cambios con respecto a la original, de 1984. "Necesitaba imaginarme cómo sería un San Francisco de 2013. Pensé en los indignados, o en los activistas de Greenpeace, un héroe silencioso y pacífico, pero en clave actual. Me metí en un viaje creativo alucinante y empecé a darle un color más callejero, con la fuerza de este tiempo", dice Bianchedi.
Esta versión cuenta con dos canciones nuevas, "Dios vendrá esta noche" y "La plegaria", una de ellas cantada a dúo por los personajes de San Francisco y Santa Clara, al final de la obra. "Conservé el espíritu juvenil y la fuerza del mensaje, esa intensidad que hace que, más allá de que seas o no creyente, te dejes llevar por aquello que es Dios, amor o bondad."
- El loco de Asís
De M. González Gil y M. Bianchedi
Viernes y sábados, a las 21, en el Margarita Xirgu, Chacabuco 875.




