
El viejo sueño de unir dos mundos
D´Rivera y Antognazzi, en un gran CD
1 minuto de lectura'
Bienvenidos al salón imaginario que el cubano Paquito D´ Rivera, el argentino Aldo Antognazzi y la portorriqueña Brenda Feliciano prepararon en este disco con la idea de unir dos mundos: el de la música clásica europea y la americana.
Se trata de un exquisito recorrido, a través de la voz de Feliciano, el piano de Antognazzi y el clarinete y el saxo soprano de D´Rivera, por obras de compositores románticos alemanes (Johannes Brahms y Schubert) y de creadores latinoamericanos del siglo XX (El propio saxofonista, Heitor Villa-Lobos y Carlos Guastavino).
Instalados en este amplio salón, que remeda los que cultivaron por igual los burgueses europeos y americanos, hasta principios de este siglo, los tres músicos se propusieron -y lograron- mostrar los múltiples puntos de contacto que tienen estas dos músicas, tan distantes geográfica y temporalmente.
Sin duda, el paso del tiempo es el que permitió escucharlas con otra perspectiva. Los compositores americanos como el brasileño Heitor Villa-Lobos o el argentino Carlos Guastavino trabajaron sobre materiales tomados de la música popular que incorporaron al formato camarístico.
La segunda posición
Este principio, que en Europa se inició con el movimiento romántico y se potenció con las escuelas nacionales durante el siglo XIX, era claramente anacrónico en las primeras décadas del siglo XX. Y en una época en la que o se era vanguardista o reaccionario, los compositores del Nuevo Mundo que cultivaron esta corriente quedaron del segundo lado.
Hoy, es una música con derecho propio, más allá del salto temporal. Al fin y al cabo Johann Sebastian Bach fue tildado de anticuado, por seguir componiendo fugas y cánones cuando todos los compositores europeos apostaban por el rococó y el estilo galante.
Si hay un clima que sobrevuela este CD es el de música de cámara clásica, pero con un toque de swing popular, en una equilibrada proporción, que siempre es muy difícil de lograr.
También permite comprobar como esta música sigue vigente hoy, pero -como destaca el periodista Diego Fischerman en el booklet del CD- a través de los músicos populares más que de los académicos. El mejor ejemplo es la "Fantasía" para saxo soprano y piano, de Villa-Lobos, que suena, a 60 años de su creación, como si fuera una de las últimas composiciones de otro grande de la música de Brasil: Egberto Gismonti.
Un encuentro fructífero
El encuentro entre Paquito D´Rivera y Aldon Antognazzi es el de dos músicos inquietos y curiosos.
Nacido en La Habana, D´Rivera fue primero un niño prodigio de la música clásica que se destacó como intérprete del saxo y el clarinete en la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba. Luego se transformó en uno de los impulsores del jazz en la isla: fue uno de los fundadores con el pianista Chucho Valdés de la mítica banda Irakere. Radicado luego en Estados Unidos se ganó un lugar de privilegio en la corriente jazz latino. Eso sí, nunca dejó de lado su costado clásico. De hecho discos como el que gravó junto al pianista Aldo Antognazzi forman parte de su actividad cotidiana. Su encuentro con el pianista clásico argentino se produjo gracias a que desde el año último es también el director artístico del Festival de Jazz de Punta del Este, en Uruguay.
Aldo Antognazzi, nacido en Rosario en 1941, es también un músico infatigable. A modo de ejemplo basta señalar que después de su estada en Alemania comenzó a grabar, con el sello Aurophon-Cascade, el ciclo completo de obras para piano de Muzio Clementi, que ya va por su volumen 8. En la actualidad es docente en el Conservatorio Nacional.





