Emotiva despedida para Tita Merello
Ayer fue inhumada ante una multitud
1 minuto de lectura'
El último adiós a Tita Merello fue tan emotivo como multitudinario. Figuras del ambiente artístico y familiares de la actriz y cantante fallecida el martes en la Fundación Favaloro, donde se hallaba internada desde hace cinco años, se dieron cita ayer tanto en la iglesia San Pedro Telmo, donde se ofició una misa de cuerpo presente, como en el panteón de la Sociedad de Autores y Compositores de Música (Sadaic), en la Chacarita, lugar en el que fueron depositados sus restos.
Exactamente a las 9 llegó a la iglesia del barrio de San Telmo el féretro con el cuerpo de Tita Merello. El ataúd cubierto por un gran bouquet de rosas blancas, era escoltado por cuatro efectivos del Regimiento de Patricios y, al hacer su entrada a la nave central, el tañir de las campanas se confundió con los interminables aplausos de cientos de personas que cubrían el lugar y desbordaban sobre la calle Humberto I, entre Defensa y Balcarce.
Poco antes ya habían ocupado los bancos cercanos al altar, donde se distinguía una corona de flores enviada por el Gobierno de la Ciudad, las dos únicas sobrinas de Tita Merello, además del presidente de la Asociación Argentina de Actores, Osvaldo Miranda; el músico y compositor Ben Molar; el periodista Jorge Jacobson; los modistos Ante Garmaz y Horace Lannes; el actor Franklin Caicedo; el poeta Alberto Mosquera Montaña y Eduardo Bergara Leumann, entre otras figuras del ámbito artístico y cultural. Mientras tanto, un feligrés se encargó de retirar de una palma de flores dejada en la puerta del templo la tarjeta que, simplemente, decía "Sonia y Domingo Cavallo".
El párroco de la iglesia San Pedro Telmo, padre Ernesto Salvia, se refirió con cálidas palabras a la trayectoria personal y profesional de Tita Merello. "Se fue Tita de Buenos Aires -dijo- para reunirse con Aquél que le dio vida. Pero el pueblo, felizmente, no pierde la memoria, y ella será recordada para siempre por su corazón generoso, por la picardía de su sonrisa, por esa generosidad que brindó a manos llenas. Mucho más se podría agregar acerca de esta entrañable amiga que se nos fue. Pero baste decir que vos, Tita, sos un cacho de Buenos Aires, sos un cacho de nuestra vida."
El homenaje popular
No fue fácil para los organizadores lograr que el féretro pudiera ser trasladado con comodidad desde la iglesia hacia la Chacarita. Frente al templo se habían aglomerado centenares de personas que, al compás de los temas más populares del repertorio de la "morocha argentina" arrojaron flores sobre el féretro y corearon su nombre ya inmortal.
El homenaje de claveles y vivas a su nombre se prolongó durante todo el recorrido hacia el cementerio de la Chacarita. La caravana se detuvo frente a las casas de Defensa 715 y 735, donde Tita nació y vivió, respectivamente, hasta los 14 años.
Antes de llegar al cementerio el cortejo hizo un alto, también, ante la Fundación Favaloro y frente a la avenida Corrientes al 1300, donde se erige un monolito a su memoria.
Ya en la Chacarita, la caravana se detuvo en el panteón de la Sociedad de Autores y Compositores de Música (Sadaic), última morada de la artista. Allí estaban ya el secretario de Cultura de la Nación, Rubén Stella, músicos, poetas y un enorme grupo de gente -esa gente que había seguido cariñosamente la carrera de Tita Merello a través del cine, del teatro, de la televisión y de la radio- que, entonando estrofas del tango "Arrabalera", saludando con pañuelos blancos o haciendo pases de tango, mezclaba las lágrimas con el respeto a la popular intérprete.
Las escasas dimensiones del panteón de Sadaic permitieron sólo el ingreso en él de los parientes y de las figuras artísticas más cercanas al entorno de la extinta. Ante el ataúd hablaron Osvaldo Miranda, por la Asociación Argentina de Actores; Jorge Bocacci, por los locutores; Mosquera Montaña, por la peña del Café Tortoni, y Jorge Dosisto, que fue uno de los más consecuentes amigos de sus últimos años.
Todos los oradores resumieron con sentidas palabras la vida de esa Tita que, ya convertida en un icono de la porteñidad, "ahora está bailando un tango con Dios", como dijo una madura admiradora que agitaba incesantemente su pañuelo en ofrenda de hasta luego y no de adiós.
Tributo por televisión
- El canal de cable Volver realizará mañana, desde las 10, una maratón especial dedicada a Tita Merello, en la que emitirá sus films más recordados. A las 10 se verá "Así es el tango", de Eduardo Morera; a las 11.40, "La fuga", de Luis Saslavsky; a las 13.20, "Arrabalera", y a las 14.50, "Vivir un instante", ambas de Tulio Demichelli, y a las 16.40, "Pasó en mi barrio", de Mario Soffici. A las 18.05 se verá "Mercado de Abasto", de Lucas Demare; a las 19.25, "La morocha", y a las 21, "Volver Tango", un programa especial dedicado a repasar la vida de la inolvidable actriz y cantante.




