
En la piel de un porteño del futuro
Diálogo con Casper Van Dien, protagonista de "Starship Troopers", el nuevo film de Paul Verhoeven
1 minuto de lectura'
Delgado, rubio y con ojos celestes, de look europeo, pero acomodado a los requerimientos estéticos de la imagen que se busca en los héroes de las aventuras que tanto gustan de la televisión y el cine de Hollywood, y con riguroso traje negro, Casper Van Dien avanza hacia la entrevista. Si bien el Johhny Rico con el que le tocó debutar en cine nació en Buenos Aires, ésta es la primera vez que el actor pisa suelo argentino.
El lanzamiento mundial de "Starship Troopers" lo trajo a la ciudad que en la ficción es invadida -y arrasada- por aliens cruza entre mosca y mosquito que bien podrían haber molestado a Gulliver en el país de los gigantes. Van Dien, se propone ser algo más que una de las muchas caras bonitas surgidas de series como "Beverly Hills 90210". Más recientemente fue el centro de "James Dean: Race With Destiny", donde le tocó encarnar al ya mítico rebelde los años sesenta.
_¿Qué diferencia encontrás entre trabajar en el cine y en la televisión?
_Siempre tuve como meta trabajar en cine. En televisión uno está muy acostumbrado a cambiar permanentemente de personaje y sobre todo de aspecto, a engordar o adelgazar, a vestirse de una forma o de otra demasiado rápido. Trabajar en cine es lo que siempre soñé. Para componer a James Dean leí unos quince libros sobre su vida, viví una semana con su familia y hasta escribí algunos pensamientos sobre él. Para meterme dentro de Johnny Rico, tuve que entrenarme como un militar y, si bien estudié en una academia militar, sentí la necesidad de ponerme al día leyendo sobre la vida en los cuarteles de hoy y así poder imaginar el futuro que quería Verhoeven para su film.
_¿Cómo es trabajar con compañeros que no existen en la realidad?
_En eso consiste el cine: en hacer creer que las cosas parezcan reales aún cuando no lo son. Primero nos empapamos viendo las imágenes previas de lo que se hizo durante la preproducción. También estudiamos los story-boards, las animaciones computarizadas y algunas pruebas. Teníamos que imaginar cómo reaccionaríamos frente a los aliens. Incluso nos hicieron inspeccionar los cadáveres de insectos que habían preparado los especialistas en efectos especiales. Pero lo más divertido era cuando Paul nos gritaba (en un arranque de histrionismo Van Dien imita al Jim Carrey de "The Mask" y amenaza con sus brazos como un monstruo): "ºNos atacan!", y él mismo parecía transformarse en un bicho de esos.
_¿Qué se siente al ocupar un segundo plano frente a efectos especiales?
_A mí me pareció como vivir un sueño de los que tenía cuando era un chico. No me parece estar en un segundo plano de efectos especiales, ni tampoco tengo la sensación de que competir con los insectos gigantes fuera como competir con otro actor. Cuando era chico podía imaginarme que una araña pequeñita era en realidad gigante, y hasta de alguna forma verla y tenerle miedo, pero ahora en ningún momento sentí el temor de que esos insectos pudieran ser más importantes que los actores de carne y hueso...
_¿Pensabas en un film de ciencia ficción como plataforma para tu lanzamiento?
_Siempre me gustó la ciencia ficción, y me hubiera gustado estar en "Alien", en "La Guerra de las Galaxias" o en "Viaje a las estrellas". No imaginaba cuál iba a ser mi debut en el cine y estoy muy feliz de que fuera con esta historia, y con una producción tan importante.
_¿Te entusiasma ser parte de un mundo que incluye tarjetas de colección, juguetes, videogames...? _Me encanta aparecer en esas tarjetas que ahora coleccionan los chicos y que mi voz se escuche en un juego de pinball sobre el film que está por salir...
_¿Y después de "Starship Troopers"?
_Acabo de filmar en Sudáfrica una nueva versión de "Tarzán", que a diferencia de las anteriores no pone énfasis en que se trata de alguien que sobrevivió porque era grande y fuerte, sino porque la raza humana tiene un intelecto que es lo que le ayuda a superar la adversidad. Un Tarzán humanizado que no descarta la aventura estilo Indiana Jones. También estuve trabajando con Pedro Armendáriz Jr. en "On the Border".
_¿Creés formar parte de una industria donde se da prioridad a la imagen?
_Paul hizo pruebas con muchos actores totalmente diferentes. Pero no se fijó en las apariencias, aunque puso énfasis en quien tuviera experiencia militar y en cuestiones de entrenamiento. No creo que me haya elegido por mi aspecto físico sino porque le transmití mis ganas de trabajar duro. Trabajamos catorce horas diarias, seis días a la semana, bajo climas rigurosos y en condiciones muy duras... Paul sabía que íbamos a trabajar de esa forma, y descubrió que yo podía hacerlo.
_¿Cómo fue trabajar con Verhoeven?
_Es de los tipos que saben sacar de un actor todo lo que él necesita para el personaje. Da en el punto justo para lograr lo que quiere. Uno termina actuando bien, por más que termine odiándolo.
_¿Te gustaría ser protagonista de una segunda parte?
_Sí, y te confieso que ya me hicieron la propuesta...
_¿Y en la tercera..?
_(risas) ¡Parece que me quieren hacer hablar...!
Los insectos nos atacan
Dentro de cuatrocientos años, la globalización es total: ya no existen fronteras ni cualquier esquema político parecido al de finales del siglo XX. Todo hombre o mujer que aspire a tener derechos individuales y la facultad de elegir a sus representantes en el poder, debe cumplir con un estricto servicio militar de dos años. Lo que ningún habitante de ese futuro antiutópico imagina es que la próxima misión de ese multitudinario ejército del 2400 y pico, es resistir una invasión de insectos gigantes.
Este es el punto de partida del "Starship Troopers", el último film del holandés Paul Verhoeven que se estrena en noviembre en los Estados Unidos y abre la temporada 1998 en la Argentina. Verhoeven, un apasionado por el género, fue autor de producciones hoy rápidamente consideradas como clásicos de la ciencia ficción. Una década después de "RoboCop", y de haber transgredido los habituales códigos de moralidad hollywoodenses con propuestas no aptas para menores, Verhoeven vuelve a la carga con un film donde los efectos especiales y los disfraces siliconados tienen papel protagónico.
La historia, basada en un relato de Robert Heinlein, toma como eje a Johnny Rico, oriundo de una Buenos Aires globalizada, donde seguramente ya no existen debates acerca de la reelección presidencial ni polémicas por los reajustes en las tarifas telefónicas, sino un problema que afecta al planeta: una violenta invasión de monstruosos insectos dispuestos a exterminar la raza humana. Cuando su ciudad natal es borrada del mapa por un ataque alienígena, Rico y el resto de la Infantería Móvil viajarán rumbo al mundo de donde proviene la plaga, dispuestos a destruirla, caiga quien caiga.
"Starship Troopers" contó con un plantel técnico de primerísimo nivel, que incluye a Phil Tippett ("Jurassic Park") y a Kevin Yahjer, autor del celebre muñeco Chucky y del cadavérico Creepy de "Cuentos de la Cripta".





