
En la ruta de la noche rockabilly porteña
Fiestas, música, moda..., los años 50 están acá. Pero aggiornados
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"Estamos escuchando en este momento, right now, a Johnny Kidd and the Pirates", dice Old Uncle John mientras oficia de DJ en una fiesta porteña. Habla moviendo la cabeza al ritmo de la música, como paseando el jopo, que está cuasi plastificado con gomina. Frunce el ceño y la boca: contraer el fino bigote y las cejas quizá lo ayude a decidir el próximo tema.
Say be-bop-a-lula, she’s my baby. Be-bop-a-lula, I don’t mean maybe, se oye a The Drifters haciendo una versión algo más movida que la original de Gene Vincent. Old Uncle John cuenta que la gente no conoce mucho esto, aunque la movida rockabilly ya tenga sus años. "Una fiesta de esta calaña nunca se hizo. Esto es rock de la década del 50 representado con la mejor calidad. Viene del vinilo a su mesa", dice, y espía desde el balcón la pista. Los parroquianos todavía no se animan a bailar: caminan, charlan y miran Los pájaros, de Hitchcock, en el bar. Son las 2 de un sábado en El Especial, y se anticipa una fiesta fabulosa de los años 50 y 60 para la juventud nuevaolera.
"Hay un mito que dice que hay más bandas rockabilly ahora que en los 50", comenta Luis Domín, de la banda Radio Texas. Usa jopo y campera de cuero, pero no es rockabilly. "Me peino así porque no me sé peinar de otra forma", bromea. Es que no existe eso de ser rockabilly hoy en Buenos Aires. Sí tener la actitud, escuchar la música y hasta mantener una cierta estética. Pero rockabilly, lo que se dice rockabilly de traje al estilo Carl Perkins..., no.
Mezclado con otros estilos, al ritmo de estos tiempos, el estilo puro del rockabilly decantó en un look bastante particular, ajeno a las ya tan trilladas tribus urbanas.
Hoy, en días de globalización, y asociado a la cultura porteña, hay una tendencia estética bastante definida: tatuajes, camisas de manga corta (suelen ser escocesas), camperas de cuero, jeans, jopo y patillas para los hombres. Las chicas toman todo eso, y lo suman tanto a los looks de Betty Boop y Betty Page como al estilo de las jóvenes de los años 50, con faldas de tiro alto y camisas. Mezcla rara, pero libre.
Twist, swing y rock and roll
En medio de la fiesta Fabulous, una chica de pantalones chupines, corset, tatuajes y piercings enumera la ruta de la noche rockabilly porteña: "El Salón Pueyrredón los jueves, Mundo Bizarro los miércoles y las fiestas de El Especial algunos sábados".
Pero la historia no siempre fue así de elegante ni las noches con jopo estuvieron tan a mano:
"El rockabilly siempre se bailó acá. Es una cosa muy extraña. Sobre Camino Negro, en Banfield, un lugar bastante turbio, estaba el boliche Laredo, donde pasaban cumbia y temas de Johnny Burnette. Interesaba el baile, no tanto si uno tenía jopo y campera de cuero –relata melancólico Domín–. Internet, el poder bajarse discos, investigar y lo que fue el festival Buenos Aires Stomp acercaron a mucha gente a la movida".
Lo cierto es que cada vez hay más signos y símbolos del rockabilly impregnados en la cultura y moda joven local. Jopos altísimos al estilo Amy Winehouse o flequillos a lo Betty Page decoran más de una cabeza. En cuanto a la música, Los Casanovas sentaron precedente en los años 80, seguidos por otras bandas como Historia del Crimen, Los Primitivos, Motorama y La Cosa Mostra. Para encontrar vinilos por el estilo, ahí están las disquerías Abraxas, en el local 74 de la galería de Santa Fe 1270; Duck-O-Homo, en el local 16 de la galería de Corrientes 1382; Bonus Track, en el local 39 de la galería de Corrientes 1246; Exiles Records, en Honduras 5270; Brujas, en Rodríguez Peña 429,
o inspeccionar el catálogo de Rastrillo Records, www.rastrillorecords.com.ar.
"El peinado es importante, ¡pero si uno es pelado puede ser rockabilly igual, che! –enfatiza Old Uncle John, en la fiesta cincuentosa–. Siempre están los locos melómanos que vienen, se copan y contagian al resto. El twist es muy fácil de bailar."
Por otro lado, Pocho Soler, flamante bailarín y entusiasta de los años dorados de Hollywood, los vinilos y los bailes de salón, explica que el swing es más acrobático. Para comprobarlo es cuestión de lookearse, o no, e ir a las fiestas como la Rock and Roll y Swing del Bauen, donde son bienvenidas desde familias hasta rockabillies expertos.
Agendables
- The Fabulous 50s and 60s Party! Próximas: sábado 28 del actual. www.fotolog.com/the_50s_and_60 .
- Clases de rock & roll. Sábado, de 20 a 21.30, en el Centro Cultural Sendas del Sol, Lambaré 990.
- Fiesta de Rock and Roll y Swing. A principios de diciembre. www.rys-rockandroll.blogspot.com
- A citas con Old Ucle John. Sábado, de 20 a 22, y domingo, de 12 a 14 por www.radioroyale.com.ar
- Diversión, fiesta de ritmos latinos y un toque de rock & roll. Sábado 21 del actual, a las 23, en el hotel Bauen, Callao 360.





