Falleció Claude Autant-Lara
El cineasta francés había ganado fama internacional con "El diablo y la dama"
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PARIS (EFE).- El director de cine francés Claude Autant-Lara falleció ayer de madrugada en una clínica de Antibes, en la Costa Azul francesa, a los 99 años (96, según otras fuentes), como consecuencia de una larga enfermedad.
La empresa de pompas fúnebres informó que los restos del cineasta serán trasladados a París, donde el miércoles se celebrará el funeral.
Autant-Lara, cuyo film más popular fue seguramente "El diablo y la dama" (1946), con Micheline Presle y Gérard Philippe, había escandalizado a la opinión pública en los últimos años por su apoyo al ultraderechista Le Pen, cuyo partido lo llevó como diputado al Parlamento Europeo.
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De la cuna traía Claude Autant-Lara sus inclinaciones artísticas. Su padre, Edouard, era arquitecto; su madre, Louise Lara, actriz e integrante de la Comédie Française: se comprende que haya dado sus primeros pasos en el cine como pintor y diseñador de escenografías. A los 16 años participó de la realización de los decorados para "Carnaval des vérités", de Marcel L´Herbier, tras haber cursado estudios en la Escuela de Arte Decorativo y en la de Bellas Artes. Y en ese rubro -como colaborador del cineasta citado y de Jean Renoir, continuó escalando posiciones hasta rodar en 1923 su primer film, un corto vanguardista interpretado por Antonin Artaud.
Una temporada en Hollywood -donde dirigió versiones francesas de films de Buster Keaton y Harry Langdon- precedió su debut en el largometraje con la opereta "Ciboulette".
Estilo caligráfico
Desde el principio dejó expuesta en su obra la influencia que ejercía sobre él la pintura y su propensión a lo decorativo. En su estilo caligráfico, la premeditada lentitud, la refinada elegancia, el movimiento teatral de los personajes conformaban un juego estético más atento a la actualización de modos clásicos que a la renovación. Cabía esperarse que algunos años más tarde se opusiera fogosamente a los postulados de la nouvelle vague .Se entiende también que fuera el blanco principal de las críticas que François Truffaut lanzaba contra el llamado cine "de qualité".
Más allá de esas polémicas y de su escritura formalista, Claude Autant-Lara impuso algunos rasgos visibles a buena parte de su obra: la mirada moralista sobre la burguesía de fines del siglo XIX, su pacifismo, la causticidad para manifestar su anticlericalismo y su antimilitarismo. En la época de sus mejores obras -entre 1946 ("El diablo y la dama") y 1961 ("No matarás")-, fue también un artista militante contra la censura y comprometido con la defensa del cine francés, al que veía amenazado por"el imperialismo de Hollywood".
Con los libretistas Jean Aurenche y Pierre Bost, el cameraman Jacques Natteau, el músico René Clöerec y el escenógrafo Max Douy conformó un equipo que contribuyó decisivamente a la pulcritud formal de sus obras.
Entre todas ellas -medio centenar-descuellan "El diablo y la dama"; su versión de "Rojo y negro" de Stendhal, con Danielle Darrieux y Gérard Philippe; "El trigo joven"; "Pasión de una noche", una de las muchas películas en las que tuvo como intérprete a Odette Joyeux; "Amante prohibido", con Briggitte Bardot y Jean Gabin, "La yegua verde" y episodios en films colectivos como "Los siete pecados capitales".
En 1986, recibió de manos de otra gloria del cine francés, Marcel Carné, la Orden Nacional al Mérito.
Tres años despu;és, cuando ya había cumplido los 86, volvió -desdichadamente- a la notoriedad. Sus encendidas declaraciones antisemitas al periódico mensual Globe suscitaron una ola de indignación que terminó por cerrarle las puertas de la Academia de Bellas Artes -a la que había ingresado años antes- y lo llevó a renunciar a su banca en el Parlamento europeo.



