
El dibujante y humorista habla de todo: sus comienzos, la escena gráfica nacional, las polémicas generadas a partir de algunas de sus tiras, su relación con la música y más; escuchá la entrevista
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Ordinario, grotesco, controversial: en manos de Gustavo Sala, cualquier lápiz pierde su carácter inocuo para transformarse en un arma de provocación masiva, una herramienta precisa de hilaridad –casi- siempre efectiva. Entre otras cosas, Sala es responsable de Lo que no importa está acá, la tira mensual que ilustra la primera página de Rolling Stone, y el "más surrealista" Bife Angosto, que se publica todas las semanas en el suplemento NO de Página 12.
Además de narrar sus primeros pasos en el dibujo ("no agarré la pelota", explica) y su inmersión en la escena de la historieta nacional (el crecimiento, la intensificación de la movida gracias a la vuelta de la revista Fierro, principalmente), en esta edición de El Show de Hot Tracks, el marplatense cuenta la historia de génesis de sus personajes emblemáticos como el ricotero José Luis Perales ("Un día lo vi", confiesa) y su enfrentamiento a ciertos errores de interpretación con respecto a los personajes de la cultura nacional que retrata. "Si yo hago un chiste con García o con Spinetta, o con quien sea, puedo hacerlo desde la más extrema admiración", dice antes de sumergirse en el escabroso recuerdo del suceso "David Gueto" y los perjuicios de la potencial "literalización" de su humor, latente en cada una de sus irrupciones gráficas.
También, claro, habla sobre su relación con la música y los discos ("Ese amor por el objeto y por el mérito de haberlo conseguido") y su propia incursión en la música a través de Los Dentistas Tristes (surgido debido a "la imposibilidad absoluta de tocar cualquier instrumento", dice), un proyecto de música "pop amable, maraca". Disfruten del primer invitado extramusical de este ciclo, dándole play al podcast o bien bajándoselo para escuchar la entrevista dónde y cuándo les venga en gana.
Hacemos HTS: Sebastián Grandi en la producción, Ale Di Ciocchis operando y Trautman (acá con mencionadas fosas porcinas) en todo lo demás.



