
Hora de ponerse las pilas
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Por edad y posibilidades, José María Sarasola podría estar planeando cualquier otro tipo de actividades. Pero su movida, dice, es la solidaridad. "Tengo 25 años y pasé los últimos cinco en Australia, donde me fui a estudiar. Allá la vida era más que agradable: estudio, amigos, rugby, mar, todo funcionando perfectamente. Trabajé entrenando caballos de carrera y me recibí de economista. Estaba todo bien, pero mi idea era regresar.
"Y bueno, fue un shock encontrarme con una Argentina deteriorada política, económica y socialmente. Empecé a sentirme mal al ver gente revolviendo la basura, chicos pidiendo en cada esquina. El contraste era muy fuerte y quedaban dos opciones: me volvía al paraíso o me quedaba para intentar cambiar algo. Sonaba utópico, pero yo sabía que se podían hacer cosas", cuenta el fundador de Mediapila País, proyecto solidario sin fines de lucro que utiliza lo recaudado (de la venta de remeras) para reinvertirlo y crear más puestos de trabajo.
La idea de los Mediapila –todos jóvenes profesionales– es sacar a la gente de la calle. "El proyecto nació en agosto de 2004. Un mes después envié un mail a mis amigos y a la primera reunión asistieron cuarenta personas. ¿El objetivo? Que la solidaridad se ponga de moda, que cada argentino se calce la camiseta y ayude a construir un futuro mejor. Queremos que todos los comedores se transformen en fábricas, entonces miles de personas que hoy se encuentran en la indigencia podrán sustentarse con un trabajo digno."
El trabajo al que se refiere José –estatura mediana, ojos verdes muy chispeantes, cigarrillo en mano cuando no puede con el entusiasmo a la hora de mencionar los logros del proyecto– es la fabricación y venta de remeras Mediapila, que dicho sea de paso son muy lindas.
"Empezamos en el comedor Niño Jesús con seis señoras que hasta entonces se dedicaban a recolectar cartón, un par de máquinas de coser que nos costaron bastante dinero y muchas ganas de imponer una marca diferente. Contamos con una diseñadora, Merced Córdoba, y la verdad es que el producto es impecable. Utilizamos el mejor algodón y, luego de practicar, cambiar y estudiar el asunto, hemos conseguido hacer remeras bárbaras. Pero la cosa no quedará en esto. La idea es hacer una marca solidaria, que se instale en el mercado por su calidad y significado. Nos reunimos con el diseñador Benito Fernández, que es un tipo bárbaro, y se ofreció a darnos una mano. Veremos qué pasa, pero esto apenas comienza."
José María vive en Bella Vista con sus padres, tiene ocho hermanos, doce sobrinos y nada le gusta más que el asado familiar de los domingos. "Estuve cinco años sin probarlo, así que ahora estoy más carnívoro que nunca. En Australia no se puede hacer fuego. Sólo en ciertos momentos fríos del año se puede encender una chimenea y hacer uso de una plancha que, si uno la mira con cariño, la ve parecida a una parrilla. Pero no se consiguen los chorizos, sino unas salchichas grandes, que son sabrosas, pero no es lo mismo.
"Mis días porteños son realmente largos. Me levanto temprano, nunca desayuno y me voy a Chacarita o a otros talleres para ver cómo anda el trabajo. Porque no es sólo la confección, sino el entrenamiento de mujeres. Nosotros enseñamos un oficio. ¡Hasta yo aprendí a coser! Y, sí, si uno está en esto tiene que entender algo..."
Le dedica a la fundación unas catorce horas diarias, pero luego llega a su casa y sigue pensando. "Es que también voy a las casas de telas, vendo en universidades, voy a los comedores, controlo el producto y hago las relaciones públicas.
"¿Dónde se puede comprar las remeras? En Uriarte 1855, Capital, o por el 4468-0610. Acabamos de mudarnos, todavía esto es un desorden, pero recibimos contentos a todos aquellos que crean en nuestro proyecto."
Los pocos ratos libres los comparte con su novia, Merced (la diseñadora de Mediapila), escucha folklore y practica boxeo. "Me gusta tocar la guitarra y el boxeo me quita tensiones. Siento que con los chicos del equipo tenemos mucho que hacer. Por eso volví de Sydney. Allá uno anda por la calle sabiendo que todo ya está hecho, inventado y solucionado."
Sarasola exprés
Cambio: "Para crecer hay que romper con los paradigmas viejos de que no se puede, de que es imposible. La Argentina del mañana es lo que hagamos hoy. Pero tampoco hay que quedarse en la solidaridad convencional, en entregar un plato de comida. Nuestro objetivo es aportar las herramientas".
Sorpresa: "Yo me metí en esto sin saber el real significado. Pero ahora siento que es una elección de vida".
Verde: "En Australia deben plantar árboles porque naturalmente no hay. En cambio acá es puro verde, kilómetros y kilómetros de fertilidad. ¿Cómo no se va a poder crecer?"
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