
The Road to Escondido
1 minuto de lectura'
Dos titanes reunidos por el mero placer de hacer música
A ésta altura queda claro que los mejores trabajos de Clapton se producen cuando se despoja de la responsabilidad de ser quien es y se pone al servicio de alguno de sus ídolos (vivo o muerto). Prueba de esto son sus tributos a Robert Johnson, o sus trabajos con B.B. King y los reunidos Cream, en contraposición al insulso Back Home (2005). Ahora llega el momento de rendir sus respetos a una de sus grandes influencias, J. J. Cale, a quien le debe su primer hit ("After Midnight"), el más grande ("Cocaine") y buena parte de su estilo como solista. Al principio Clapton le pidió a Cale que produzca su próximo álbum, pero la química entre ellos funcionó tan bien que culminó en un proyecto conjunto. Ambos comparten la producción, voces, guitarras y hasta los músicos, que incluyen la banda de gira de J. J. e invitados como John Mayer, Derek Trucks, Albert Lee (que aporta un solo espectacular en "Dead End Road"), Taj Mahal, Steve Jordan y el gran Billy Preston en teclados, en una de sus últimas grabaciones. Pero es Cale, quien compuso once de los catorce temas, el que impone su perezoso estilo bluesy, especialmente evidente en temas como "Heads in Georgia" y "Don’t Cry Sister". The Road to Escondido recorre el espectro del blues, el folk, el rock y el country, condimentado con una pizca de jazz. The Road to Escondido es, ya desde el nombre, un disco ideal para la ruta, con un feel relajado y casero de viejos amigos que se juntan por el placer de hacer música. Aun cuando tengan una limusina esperando en la puerta.






