
Javier Casalla
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El violín del rock argentino viaja a la década del 20
Músico inspirado y sumamente requerido, Javier Casalla, además de miembro de Bajo Fondo Tango Club, ha sido durante los últimos años el violín del rock argentino. Sin embargo, su debut como solista, producido por Gustavo Santaolalla para Seminal –el subsello de Surco dedicado a la música de raíz–, es un delicioso miniálbum de apenas 26 minutos que constituye un viaje a los comienzos del tango, allá por los años 20, cuando el bandoneón aún no había hecho su irrupción en el género. Con temas propios y de los pioneros del tango, como Julio De Caro y Roberto Firpo, Casalla sobregraba su violín (el único instrumento que aparece en el disco, excepto una fugaz guitarra en una versión valseada de "La cumparsita"), y construye así evocativas viñetas. El clima de época se ve reforzado por el sonido único del violín corneta, un invento decariano caído en el olvido, que Javier se ha encargado de "resucitar". Los dos vocalistas invitados parecen llegados del túnel del tiempo: Daniel Melingo y Cristóbal Repetto, compañeros de búsqueda, aportan el tono sentimental y arrabalero de las farras de otrora.



