Kubrick, con 70 años y un film todavía inconcluso
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Una década atrás, el cineasta Stanley Kubrick cumplía 60 años con doce películas bajo el brazo. Ayer, Kubrick sopló 70 velitas mientras aún intenta terminar su película número trece. ¿Mala suerte? No, sólo un cúmulo de acciones y gestos que confirman al cumpleañero como el realizador más excéntrico del cine moderno.
La historia oficial dice que Kubrick estrenó su última película, "Nacido para matar", en 1987. Y que permaneció alejado del cine hasta 1996, cuando se anunció que Tom Cruise y Nicole Kidman serían los protagonistas de su nuevo proyecto, "Eyes Wide Shut". También, que desde entonces la fecha de estreno del film viene posponiéndose; ahora se habla de un posible lanzamiento en Estados Unidos para marzo de 1999.
La demora aumenta la expectativa del cinéfilo, ya importante debido a la trayectoria de Kubrick ("2001", "La naranja mecánica", "Lolita") y a su prolongada ausencia de los sets. Lo difícil es saber qué sucede en el ínterin, ya que el realizador es conocido por imponer un absoluto secreto sobre sus rodajes, y el de "Eyes Wide Shut" no fue la excepción. De hecho, en una cláusula del contrato firmado por todos los participantes queda explícito que la violación de esta norma es causal de despido. El propio Kubrick lleva más de una década sin dar entrevistas.
De ahí que los rumores vinculados con el film corren al rojo vivo. Y se congregan en Internet, donde hay cantidad de páginas dedicadas al ahora septuagenario y su película.
Sexo, mentiras y cine
Por ahora se sabe que "Eyes Wide Shut", anunciada inicialmente como un "thriller psicológico", tiene un sustrato erótico considerable. La trama, adaptada de la novela "Traumnovelle", que escribió Arthur Schnitzler en 1925, tiene a Cruise y a Kidman como una pareja de psicólogos que suele incurrir, por separado, en aventuras sexuales con sus pacientes. También hay drogas, y varias escenas en blanco y negro que representarían alucinaciones del protagonista. Cruise aparece travestido, desnudo e incluso dándose un piquito con alguien de su mismo sexo. Por lo menos parte de la trama transcurriría en Greenwich Village, el barrio bohemio neoyorquino, no muy lejos del lugar de nacimiento del realizador. Pero hubo que reconstruirlo en Londres y mudar al elenco a exigencia de Kubrick, quien vive allá desde hace casi cuarenta años. Los ejecutivos de Warner Bros., el estudio que financia la aventura, también tuvieron que cruzar el océano para hablar con el caprichoso cineasta.
El rodaje comenzó el 4 de noviembre de 1996 y se dio por concluido a fines de enero último; ya entonces podía ser considerado uno de los más extensos de la historia del cine (el de "Titanic", también prolongado, había durado seis meses). Durante todo este tiempo los actores principales tuvieron que abstenerse de participar en otros proyectos. Pero Kubrick es conocido por su detallismo. Por eso no hubo mucha sorpresa cuando, en abril pasado, se anunció que el director quería rehacer varias escenas en su set londinense, todas ellas relacionadas con un personaje interpretado por Jennifer Jason Leigh. Como la actriz ya no estaba disponible, Kubrick decidió reemplazarla por la británica Marie Richardson. No es el primer reemplazo: en mayo del 97, y en pleno rodaje, Sydney Pollack había tomado el lugar de Harvey Keitel.
Fuertes rumores indicaban que el propio Cruise había tenido que volver a Londres, ya que el realizador no estaba conforme con algunas de sus escenas. Pero Kubrick haría bien en apurarse. Billy Wilder, que dirigió su último film a los 75 años, fue "jubilado" por los estudios debido a que ninguna compañía aseguradora se animaba a cubrir su intervención en una nueva película. Robert Altman, con 73, está sin trabajo después de tres fracasos de taquilla.
Todo esto nos lleva a pensar: quizá Kubrick se toma tanto tiempo porque sabe que ésta será la pieza definitiva de su filmografía, el último diamante de un artesano a punto de bajar la cortina.




