
La armónica blusera de Billy Branch
Cuatro noches:músico y docente, el expresivo intérprete de Chicago actuará entre nosotros desde mañana hasta el domingo.
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Billy Branch, uno los armoniquistas más respetados del mundo del blues, llegó a la Argentina para presentarse el jueves, viernes, sábado y domingo en el Blues Special Club, en Almirante Brown 102, en La Boca.
Branch es el músico de sesión más requerido en su instrumento y es considerado uno de los intérpretes más calientes de la escena del blues actual.
Sus comienzos profesionales fueron en 1976, cuando se inició como "aprendiz" de armónica en la Chicago All Stars, del legendario contrabajista Willie Dixon; el titular del puesto era en aquel entonces Carey Bell.
De aquellos años con Dixon, Branch comprendió el aporte del blues en la historia de la música norteamericana. "Recuerdo a Willie como un músico sencillo, se comporta- ba con mucha modestía a pesar de ser uno de los compositores más prolíficos de Chicago y que tenía buenos motivos para presumir", añade.
Escenarios y pizarrones
Si bien está dedicado por completo a la música, Branch divide su tiempo entre el escenario y el pizarrón, ya que lidera un programa estatal denominado "Blues en la escuela", que comenzó como un proyecto delineado por el Consejo de Arte de Illinois.
_Parecería ser que el blues tiene hoy buenos intérpretes, pero carece de compositores; se siguen tocando los mismos temas. ¿Qué es lo que sucede?
_No, no lo veo así. La situación del blues está cambiando y, quizá, no sea sólo por decisión de los músicos, el público está pidiendo nuevos temas, un nuevo blues, que no busca cambiar la tradición, sino renovarse.
_Bien, asumimos entonces que la escena del blues está cambiando. ¿Qué nuevos intérpretes destacaría usted?
_Ya mismo se me ocurren Sugar Blue (que toca esa recordada armónica en el tema de los Stones "Miss you") y los guitarristas Larry Mc Gray y John Primer (ambos ya estuvieron en la Argentina).
Ellos encarnan parte de la renovación; tampoco tienen la intención de llevar una revolución adelante, pero componen y muy bien.
Hay un nuevo blues
Lo nuevo hoy está en las palabras, en la música, en los arreglos. La gente quiere más; el público joven escucha también rock y rap; ya no hay seguidores sólo de blues. En los Estados Unidos la difusión musical es verdaderamente sorprendente y el blues no está dormido, sigue su vida con fuerza.
_De su trabajo "Blues en las escuelas" salen nuevos músicos... ¿Recuerda a alguno en particular?
_Le hablaré sólo del último caso. Estuve en Seattle, Estado de Washington, con este programa escolar y del grupo de estudiantes surgió un joven africano de un talento singular.
Es trompetista, canta bien y compone aún mejor, se llama Owar Arunga y creo que su destino es la música.
No sé si en el blues o en el jazz, pero su calidad va a trascender.
Otra joven, Jamoya Thomas, nieta del gran músico Jason Saint Thomas, es cantante, y a pesar de su corta edad su talento ya es notorio. Cantó exitosamente junto con mi banda en algunos festivales de blues.
_¿Se diría que después de lo que sucedió con Steve Ray Vaughan, que le dio un nuevo impulso al blues, esta música necesita siempre de talentos blancos, como los Stones en los sesenta?
_Sí, coincido, yo le llamé el síndrome Elvis Presley. Siempre ha sido así, hay racismo y lo seguirá habiendo. Maestros como Howlin´Wolf, Muddy Waters y otros murieron sin dinero, mientras que los alumnos blancos se enriquecían con esa música.
El pensador Emily Dubois señaló que el problema del siglo XX es el color, especialmente en los Estados Unidos.
Fíjese quién vendió más álbumes de blues en la historia: Eric Clapton. Steve Ray, en su corta carrera, hizo más dinero que B. B. King en su vida.
Es doloroso, es la vida y eso es blues también, quizá por eso somos los mejores.
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