La audacia, la creatividad y la innovación marcan el nuevo álbum de U2

Fuente: Archivo
La banda irlandesa lanzó ayer su flamante trabajo de 11 pistas; fue grabado en Marruecos, Dublín, Nueva York y Londres; escuchá uno de sus temas
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29 de noviembre de 2018  • 12:14

HOLLYWOOD.- Para cambiar el incómodo hormigueo por un sacudón reparador, Bono y Edge abruptamente intercambian margaritas por café mientras se preparan para salir de su hotel hacia un ensayo en el centro de Los Angeles. Ellos se acostumbraron a tales vertiginosos y pronunciados cambios de humor durante la grabación del duodécimo álbum de U2, No Line on the Horizon, una búsqueda caleidoscópica que rivaliza con el álbum de 1991, Achtung Baby, respecto de la audacia y la innovación.

"Tuvimos que aprender mucho, antes de poder hacer esto", dice Bono, de 48 años. "Normalmente, te concentras en un área particular y la adecuas a tu gusto. En este caso, parece que fuimos capaces de vagar desde la alegría hasta la desesperanza, desde la introspección hasta el exhibicionismo. Y hay mucho humor. Me sorprende, porque la gente en general no compra un disco de U2 para reírse."

"Hay diversión y jugueteo acá. Verdadera alegría, y esa es la esencia, la fuerza vital del rock ´n´ roll."

Uno de los discos más esperados del año, Horizon, cosecha elogios por su descarada y bizantina arquitectura sónica que surge de la familiar base de rock de U2. El disco de 11 pistas, que salió a la venta ayer, tuvo al cuarteto irlandés grabando en Marruecos y, a continuación, en Dublín y más tarde en Nueva York y Londres. El álbum cierra la brecha más larga entre álbumes de estudio, después de su disco del año 2004, How to Dismantle an Atomic Bomb, que vendió 9 millones de copias en todo el mundo y ganó ocho premios Grammy.

Edge, de 47 años, se siente aliviado de salir de lo que él llama la "torre petrolera" después de un largo período de creatividad concentrada pero aislada con Bono, el baterista Larry Mullen Jr. y el bajista Adam Clayton. La larga gestación de Horizon no fue el resultado de contratiempos o falta de inspiración, sino más bien un géiser de impulsos y desvíos.

"Nos hubiera encantado terminar el disco el verano último, pero los temas no se habían terminado", dice Edge, compartiendo un sofá con Bono en un bungalow del Chateau Marmont lleno de equipos de video. "Al darnos cuenta de que había más en este álbum de lo que teníamos, seguimos trabajando. Eliminamos dos o tres temas, terminamos otros. Antes hubiera sido un disco más oscuro."

Siguiendo los deseos de Mullen, la banda no tuvo cronograma y se perdió el lucrativo período de lanzamientos del otoño boreal.

Al considerar durante un breve tiempo un lanzamiento para fines de 2008, "perdimos nuestro camino un poco, pero cuando no llegamos al plazo, lo encontramos de nuevo", dice Bono. "Cuando alguien decía, `Miren, tenemos que lanzar esto´, Larry decía, `Ah, lo va a arruinar todo.´ Estábamos haciendo música por la música en sí misma y el uno por el otro, y Larry quería mantener eso todo el tiempo que pudiéramos. Fue algo hermoso estar perdido en eso."

Más reservada que en sus esfuerzos anteriores, la banda "no pensaba en quién escucharía la música en el futuro o cómo saldría en vivo", señala Edge.

Segundo disco en el horizonte

Después de un placentero ritmo de grabación, la banda pasó unas frenéticas 48 horas en Londres rotando siete mezclas finales, ocho versiones vocales y reescribiendo letras.

Los temas abandonados, incluyendo el sentimental "Every Breaking Wave", están previstos para un álbum donde haya más meditación, que será posiblemente lanzado a fin de año. U2 también guarda material de sus primeras sesiones con Rick Rubin, quien fue enviado al banco de suplentes después de que la banda se reconectara con sus colaboradores de mucho tiempo, Brian Eno y Danny Lanois, quienes produjeron Horizon con Steve Lillywhite.

"Rick es minimalista, lo cual es como volver a la esencia pura", afirma Bono. "Ese es el tema de este álbum líricamente; pero musicalmente, se trata de ser `maximalista´. El quiere hacer un álbum de U2 que sea duro como clavos y tierno como se pueda, pero que musicalmente sea puro hueso. Hay lugar para eso. Este fue un tiempo de experimentación, de inquietud viajera y de búsqueda de otros colores."

Edge afirma que no se comprometen con ninguna fórmula.

"Rick es metódico y me entusiasma trabajar en ese estilo también", relata, señalando que las canciones que él y Bono han estado escribiendo para el musical de Broadway del año próximo, Spider-Man: Turn Off the Dark, requieren un enfoque más disciplinado.

"No hay un camino estricto que lleve hacia una canción de U2", dice Edge. "Lo único que es consistente es la búsqueda de inspiración. Puede comenzar con un ritmo de tambor, un solo de guitarra, un título, una letra. Toda una pieza de música puede llegar de repente. Adherimos a la idea de que no hay nada como un fracaso. Sólo existe rendirse. Nosotros no nos rendimos. Somos implacables."

La tenacidad y el atrevimiento artístico de U2 rinden fruto en el imponente esplendor de Horizon, dice el editor de Blender, Joe Levy.

"Combina dos momentos: la grandeza épica de The Joshua Tree y la investigación experimental de sonido de Achtung Baby y Zooropa", expresa. "Ellos están en un punto donde pueden ser la mejor banda del mundo y seguir siendo vanguardistas, con una V mayúscula en este caso. No han intentado tanto y llegado tan lejos desde Joshua. Superficialmente, se trata de un clásico U2. Pero si te colocas los auriculares, escucharás un álbum tan ambicioso respecto del sonido como Achtung Baby."

La inmediatez, ágiles complejidades y mensajes claros de Horizon sellan la posición de U2 como la única banda de rock veterana con consistente relevancia artística e influencia comercial, agrega.

"Ellos no lo hacen utilizando el mismo conjunto de trucos o siendo íntimos amigos de Justin Timberlake y Timbaland", asegura Levy. "Ninguno de sus contemporáneos de los años ´80 (Madonna, Bruce Springsteen, Prince o Michael Jackson) logró mantener continuamente el foco sobre nueva música."

En gira, la banda sólo es eclipsada por los Rolling Stones, cuyo tour Bigger Bang es la que más ha recaudado en la historia (558 millones de dólares), según Billboard Boxscore. La gira de U2, Vértigo, ocupa el segundo lugar con 389 millones, y la banda tendrá otra oportunidad de romper el récord cuando llegue a los estadios este verano boreal, en lo que será su primera gira por los Estados Unidos en 12 años.

"Cuando U2 sale de gira, es un importante evento mundial de entretenimiento en vivo", señala Ray Waddell, el editor dedicado a las presentaciones de los grupos en la revista Billboard. "Sólo un puñado de bandas ha logrado esta clase de status de superestrella internacional en relación con las giras. Aunque es odioso decir que alguien es a prueba de recesión, U2 es lo más cercano a eso. Es entretenimiento que no te puedes perder."

"Dicho esto, cualquier banda sería tonta si no tiene en cuenta las condiciones económicas a la hora de planificar una gran gira; y el equipo de U2 no es para nada tonto."

La mediocridad `nos mataría´

La gran baja en las ventas de CDs y la economía que se desmorona no disuadieron a U2 de apostar a los estadios (la banda casi se declaró en bancarrota por poner en escena su extravagante gira PopMart de 1997-98) y plantar césped fresco para Horizon.

"Lo importante era salir de la zona de comodidad hacia un territorio desconocido", expresa Edge. "Nos encanta cuando no sabemos lo que estamos haciendo. Nos sentimos más vivos. Tiene que tratarse del descubrimiento o perdemos el interés."

"Aun así, no importa cuán lejos nos vamos, siempre acaba sonando como U2."

La lealtad de los fans, la aceptación de la crítica y el apoyo permanente de la industria debería darle combustible a la audacia de U2, pero la banda dice que su confianza en sí misma es la primera víctima durante meses de paracaidismo y exploración en el estudio.

"No consigues esta actitud si no eres inseguro", se ríe Bono. "La inseguridad es nuestra mejor garantía, y en cuanto perdamos esa inseguridad, estaremos en graves problemas. Es importante no saber qué hacer."

El recita una línea de "Cedars of Lebanon", una triste melodía que relata el punto de vista de un corresponsal de guerra: "Elige a tus enemigos con cuidado, ya que te definirán."

Es una astuta etiqueta de advertencia sobre un estudio que refleja un colectivo lamento y desesperanza en el intranquilo mundo actual. Y es un mantra para U2.

"U2 nunca se enfrentó a enemigos obvios (simulando burlarse de la moda o de la clase dirigente)", señala Bono. "Son enemigos inútiles. Los enemigos más interesantes son tu propia hipocresía, los obstáculos a la realización de tu propio potencial."

Más de 30 años después de su formación en Dublín, "U2 sólo sobrevive siempre y cuando todos estemos dispuestos a comprometernos totalmente", dice Edge. "Mientras nuestros programas estén alineados y el ego singular de la banda sea más grande que nuestros egos individuales, podremos seguir adelante. En caso de que alguna vez esto ya no sea posible, tendríamos que empacar. Ninguno de nosotros soportaría crear discos mediocres. Nos mataría."

Bono, el activista viajero con exigentes compromisos en todo el mundo, redescubrió el valor de U2 durante una oleada de ansiedad de separación.

"Debido a que estoy sólo en mis otras vidas, tuve una revelación acerca de lo mucho que necesitaba estar en esta banda", dice el líder de la banda. "Con los años, tal vez das por descontado la oportunidad de hacer música. Estoy muy feliz como activista, pero es una vida muy exigente, un trabajo arduo, y puede ser trabajo sucio. Este disco me puso en el lugar que ocupaba cuando era adolescente, trabajando en una estación de servicio, soñando con llegar al ensayo con la banda".

"Fue muy embriagador escuchar una guitarra eléctrica o el sonido de un platillo. Tal vez necesitaba que se me recuerde eso."

Cuatro estrellas para las cuatro superestrellas Treinta años después del debut discográfico de U2, vale la pena recordar cómo la mejor banda de rock ´n´ roll ganó esa condición: rechazando la preocupación de ser "canchero" que en aquel entonces caracterizaba a gran parte del rock moderno. Bono y sus amigos nunca han evitado el gran gesto, nunca han sido cuidadosos con la clase de intensidad emocional que puede llevar a artistas de menor envergadura al sentimentalismo. Incluso cuando aceptan la ironía, no es a expensas de la pasión. En su decimosegundo álbum de estudio, No Line on the Horizon, U2 sigue estableciendo el estándar para la potencia y audacia sonora y emocional. El álbum carece de la fuerza inmediata, implacable y melódica de The Joshua Tree o de Achtung Baby, pero respecto de la textura, Horizon se coloca como el trabajo más audaz de la banda y se hace más resonante con la escucha repetida. Producido por Brian Eno, Daniel Lanois y Steve Lillywhite, quienes han ayudado a definir y refinar el sonido inconfundible, siempre en evolución, de U2, el álbum presenta la música escrita por la banda con Eno y Lanois. El resultado es pistas con calidad de himno y matices delicados. Desde el primer corte pegadizo hasta el hechizante extra White As Snow, todos son temas que muestran las fortalezas individuales y colectivas de los músicos. El trabajo de guitarra de Edge, que contribuye con su rica armonía, se exhibe con cariño, ya sea si ejecuta un gancho o si vierte ráfagas de luz y color en un espectacular solo. El bajista Adam Clayton y el baterista Larry Mullen Jr. siguen formando el equipo de ritmo más flexible y sensual del rock contemporáneo, ofreciendo una base de carne y hueso para los arreglos densamente atmosféricos, moteados con distorsiones. Como líder, Bono sigue reconociendo las contradicciones que acompañan su condición de súper estrella con un ego saludable y una gran conciencia, sofisticación terrenal y curiosidad espiritual. Hay humildes reconocimientos a su lado de celebrado activista: "Ten cuidado con los pequeños hombres que tienen grandes ideas", canta en Stand Up Comedy. Sin embargo, el cantante es más revelador cuando entra en el "modo de anhelo y búsqueda". "No se trata de saber si yo creo en el amor/Sino de saber si el amor cree en mí/¡Oh, cree en mí!", ruega en Moment of Surrender. Después de todo este tiempo y de todo el éxito, U2 todavía no ha encontrado lo que está buscando: La banda está tan repleta de preguntas y sedienta de inspiración como siempre, deseosa de seguir estudiando y creciendo. Por Elysa Gardner

Traducción de Angela Atadía de Borghetti.

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