
La chica del subte, con show propio
Selene Babel, un personaje habitual de la línea A, ahora en el Paseo La Plaza
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"Soy una pobre náufraga a la deriva, en mar abierto, porque podría estar en una isla, pero no, estoy en mar abierto y a la deriva, asida a un cacho de madera podrida, rodeada de 25 tiburones hambrientos, que me quieren comer. Y yo les hago paff con la patita para que no me coman, paff para que no me coman, y con cada paff que hago para que no me coma un tiburón, se me desprende un nuevo cacho de madera podrida. ¿Cómo se llama ese océano? De la indiferencia plena, absoluta y helada. ¿Quién me rescata de allí con una sonrisa? ¿Quién me rescata de allí agarrándome la revista? ¿Quién la agarra de onda para quitarme lo pachucha y lo cachonda? Estoy cachonda del corazón, no se asusten." Es sólo un pequeño relato de los que puede verter una artista del subterráneo de Buenos Aires.
Como Quijote en medio de una marea humana, Selene Babel seudónimo con el que Claudia Alejandra Santoro firma sus poemas se abre paso en un metro colmado de gente para vender la revista Hecho en Buenos Aires. Los pasajeros frecuentes de la línea A de subtes la recordarán muy bien, porque no pasa inadvertida. Selene es graciosa y poética a la vez; parece que estuviera guionada, pero improvisa. No tiene filtro, se mete con la gente, piropea a los hombres, le brotan las picardías por los ojos. Ahora anuncia que el 22 de este mes presentará Súper lengua, un stand up de su autoría, con la dirección de Valeria André, en la sala John Lennon del Paseo La Plaza.
"Últimamente también les digo piropos a los chicos lindos, como vos sigue Babel. Para mí sos como un tsunami de belleza masculina y champán extra brut francés. Me mareás y me ahogás al mismo tiempo, bombón bombón bombón, gluglú, gluglú, gluglú".
Selene improvisa pero no es ninguna improvisada. Estudió teatro con Roberto Saiz, Ricardo Passano, Lito Cruz, Alejandra Boero y Pompeyo Audivert. También pasó por la Escuela Municipal de Lanús, y actualmente estudia clown y stand up. "Para mí lo más importante era vencer mis miedos, y para eso también me ayudó mucho la biodanza", explica ella, vegetariana y ecologista, que hizo terapia psicoanalítica desde el jardín de infantes hasta casi los 30 años. Además, es segundo dan de karate -do shorinriú de Okinawa, hace reiki y escribe cuentos, relatos, poemas y aforismos publicados en su página www.facebook.com/selene.babel
"No tengo filtro, digo todo lo que pienso. Esa es una de las razones por las que me quedé tantas veces sin trabajo. Nunca me callo nada", avisa, quien aùn hoy continúa repartiendo su tiempo entre el subterráneo porteño, su blog personal y las salas teatrales.
Selene Babel
Mañana, a las 19.
Sala John Lennon del Paseo La Plaza, Corrientes 1660.






