
La noche en que Robbie Williams ganó la TV
Su imagen copó la pantalla chica
1 minuto de lectura'

Muchas cosas pasaron anteayer en la televisión, y casi todas ellas tuvieron que ver con la llegada de Robbie Williams a la Argentina. Durante el día todos los noticieros de cable y aire dieron cuenta del fenómeno que generó en la ciudad el cantante británico. Imágenes de la conferencia de prensa y del saludo, desnudez incluida, que les dedicó a sus fans desde el balcón de su hotel pasaron por cuanto programa apareció en pantalla. Y para coronar una visita de estrictos motivos promocionales, Williams pasó por "VideoMatch" y arrasó con todo. Apenas en quince minutos y tres canciones el cantante se puso al público argentino en el bolsillo y conmovió hasta a Marcelo Tinelli, que, por primera vez en quince años de programa, pareció quedarse sin palabras ante el carisma del muchacho.
Desde el primer bloque del programa de Telefé todo giró en torno de la Robbiemanía. Aunque "VideoMatch" transcurrió como siempre, algo era distinto. Sólo bastaba con ver que hasta el Oso Arturo tenía colgada al cuello una credencial que lo autorizaba a estar en el estudio al que llegaría Williams quince minutos antes de la medianoche.
Con una tribuna repleta y un estudio cargado de expectativa, Tinelli funcionó como el caso testigo de lo que el vendaval Robbie logra provocar. Al abrir el programa parecía algo sorprendido por el entusiasmo de la gente, se reía un poco de quienes lo habían llamado para poder visitar un ciclo que nunca les había interesado antes y hasta se solidarizaba con "aquella señora que se está preguntando quién es Robbie Williams". Una hora más tarde, y después de pasada casi toda la emisión, seguramente ese señora, al igual que el conductor de "VideoMatch", había entendido el porqué del entusiasmo que generó Williams.
A las 23, el cantante llegó al canal, y Tinelli decidió salir de su estudio para recibirlo. Allí, se encontró con la primera prueba del poder de la estrella pop. No sólo no pudo saludarlo, sino que ni siquiera logró que su cámara tomara imágenes. "Lo que es tener banca en este canal", ironizó el conductor mientras volvía cabizbajo a su estudio.
Después de que pasaron los contenidos habituales del programa -ese monumento al mal gusto que es la cámara sorpresa protagonizada por Luciana Salazar y el desfile de "modelos" semidesnudas- llegó Robbie y tomó a "VideoMatch" por asalto. Las tres canciones que interpretó -"Feel", "Radio" y "Angels"- rindieron sus frutos, especialmente porque entre una y otra charló con Tinelli, compartió un juego con una pelota de fútbol y hasta se acercó a las fanáticas que aprovecharon para ver a su ídolo bien de cerca. La apuesta de Williams fue total. Desplegó simpatía, agradeció en castellano, cantó en vivo tres temas incluidos en su disco de grandes éxitos (uno de los más vendidos en las últimas semanas en la Argentina), se lanzó sobre el público, para sufrimiento de sus guardaespaldas, y, finalmente, se puso la camiseta de la selección argentina que le regalaron. La recompensa de tanto esfuerzo sólo llegará en 2006, cuando el cantante vuelva al país para presentarse ante el público argentino en el estadio de River.
"Qué onda, por Dios", cerró Tinelli, encantado por el carisma de Williams, que conquistó al público local en apenas quince minutos. "Diario de medianoche", inmediatamente, siguió captando audiencia (19,8 puntos) con notas sobre el ídolo pop.
- 36 puntos. Gracias a la visita de Williams, "Videomatch" hizo un pico de 41,3.





