
La Rinaldi, con fuego testimonial
Tangos y algo más ofrece hoy, a las 21, la cantante en la sala Martín Coronado
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Actriz, cantante, Susana Rinaldi siempre dio que hablar.
Su militancia humanista, su discurso contestatario, su histrionismo tanguero, sus incursiones teatrales, su metejón con París, su inserción en la OEA, todo ha recibido cuestionamientos y hasta desató polémicas.
Pero Susana no se arredra.
Esta vez fueron su ímpetu, su fe, su coraje los que movilizaron al teatro San Martín para acogerla con el nuevo espectáculo "Tiempos de mal vivir", que se estrenan hoy en la sala Martín Coronado.
Susana define esta mezcla de recital y teatro como "un homenaje a mi generación. Esa que está realmente sufriendo en estos tiempos para los que no se nos ha preparada".
-Aprendimos una ética, una conducta, una forma de vida que hoy se traduce como una "equivocación, una desubicación permanente, una falta de armonización con el entorno. Este parece ser el destino de quienes han llegado a los 60 castigados por razones culturales y sociales" La actriz-cantante -que esta vez también se encarga de dirigir la puesta- sabe que estas "facturas que se pasan a nuestra generación" y el predominio de lo económico sobre lo social no son males exclusivos de esta Argentina neoliberal.
La euforia de la nada
"Mensajes sí; panfletos no", he ahí el lema de Susana Rinaldi.
-De esto se ocupan los escritores, poetas y compositores, más las imágenes, que enriquecen el espectáculo.
El perfil, sin embargo no soslaya la cruda realidad. Susana lo sostiene.
-Fijate si no será un tiempo incongruente que lo ha llevado al Presidente a proclamarse como " tipo exitoso" cuando la malaria nos está cubriendo. Yo como ciudadana me esfuerzo por entenderlo mientras me apabulla la distancia que existe entre el Poder Ejecutivo y lo socio-cultural. Por primera vez digo, sin escrúpulos, "permítanme llorar desde la palabra, la poesía, la imagen, la canción que interpreto".
Este es, según Susana, el retrato de "Tiempos de mal vivir".
-Necesitamos un equilibrio entre la risa y el llanto, para exclamar con todas las letras: "terminemos con esta euforia de la nada".
-El tono del espectáculo es, por lo visto, decididamente contestatario...
-Absolutamente contestatario. Con el menor grado de eufemismos. Bien directo. Y nuestro, además. Porque marchamos , en este recconto generacional, cada uno con su tragedia, para decir:aquí estamos todavía.
Susana se tiene fe porque cuenta con un equipo totalmente identificado con su propuesta. Entre los avales destaca la actuación actoral de María Cristina Láurenz, la poesía de María Wernnicke, el baile de Liliana Tocatelli, el folklore incorporado por su hermana Inés, el acompañamiento pianístico de Juan Alberto Puggiano, la intervención de su sobrino Juan Esteban Cuacci y su cuñado Juan Carlos Cuacci, la escenografía de Calmet...
-La última vez que trabajé en teatro fue en 1978. Y Calmet y los otros captaron la idea de la puesta.
-No será este un ambiente opresivo, supongo...
-No, no. Nada de tremendismo. Además "Tiempos de mal vivir" que asumió un tono coloquial, contiene dos dedicatorias: una a mi hermana Inés como cantante y a María Cristina Láurenz como actriz y ex compañera de teatro; la otra a ese instrumento mágico y avasallante, el bandoneón, que aquí cobra vida en los dedos de Walter Ríos.
-Hace treita y cinco años que debuté en este teatro. Me siento como un ladrillo más de esta casa. Esta vez el San Martín quiere mostrarse. Para eso utilizará a full el escenario. Los técnicos están entusiasmados. En esto se prenden también los técnicos del sonido, como Luis Brozzoni y Rodolfo Lezcano.
Susana está eufórica.
-Fijate que el San Martín va a llevar este espectáculo el año que viene por varios teatros del mundo. Sobre todo porque sin pintoresquismo llevamos una manifestación artística completísima y totalmente actual. Por cierto que hay perlas como el alegato anarquista escrito en 1920 por José González Castillo, el texto de Rovner a la basura que nos tiran todos los días, una poesía de Alfonsina Storni que precede al tango "Como dos extraños", y un monólogo sorprendente sobre nuestro trillado "Cambalache".
En un nuevo envión de su avasallante personalidad, Susana Rinaldi se muestra, al menos, original. Con un teatro que le "ofrece todo", antes que recurrir a la consabida presentación de un disco, plasma con las canciones de su flamante disco todo un espectáculo.




