La tumba de Eva Perón es punto de interés para muchos turistas
Los numerosos visitantes extranjeros solicitan a los traductores el equivalente en sus propias lenguas de los contenidos de las placas y de las inscripciones.
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"¡Oh si viviera una eternidad!/Pero el cuerpo me abandonará/cada vez más.../De que me sirve un gran corazón/si en el cuerpo no hay salvación" ("Evita" escena 17 ópera rock de Webber y Rice).
A 200 metros del portón principal de entrada al cementerio de la Recoleta se alza la bóveda de la familia Duarte donde -cinco metros bajo tierra en el segundo sótano- se encuentran los restos de María Eva Duarte de Perón la verdadera Evita.
Sin atisbo de humor negro cabe decir que la necrópolis es un lugar fantástico donde se mezclan los nombres de hombres y mujeres que en vida quizá no pudieron convivir en paz.
En familia
La bóveda de los Duarte se abrió para recibir a Evita en 1974 cuando sus restos fueron repatriados desde España. Antes su cadáver había sido objeto de un confuso episodio histórico que incluye su destierro a mediados de los cincuenta y su entierro en un cementerio italiano bajo un nombre falso.
La bóveda muestra una tendencia art decó de los años treinta. Su puerta es de bronce con festones flores y hojas sirven de fondo a una cruz latina. La parte superior tiene un brasero símbolo de la eternidad.
Es un punto turístico insoslayable en la necrópolis. Es más ninguna cripta reúne tantos visitantes como la de Evita.
Durante la estada de La Nación en el lugar pudo constatarse este hecho. Siempre hay flores frescas. Entre las ofrendas había un collar de perlas. Ningún mensaje a diferencia de lo que suele ocurrir con las tumbas de los famosos.
Elisa Duarte de Arrieta y su marido el mayor Arrieta; Juan Duarte Juana Ibarguren de Duarte y Evita. Hay siete placas: tres a la memoria de Arrieta; dos a la de Juan Duarte y las restantes recuerdan a Eva Perón. Una es de sus discípulas y la otra de la CGT.
Interés mundial
Los turistas se interesan en los epitafios y solicitan su traducción a los guías. Llegan de Nueva Zelanda Estados Unidos Canadá Francia Italia Sudáfrica Japón España y en procesión se detienen siempre frente el sepulcro de los Duarte.
Ante la consulta de este diario admiten conocer a Evita la ópera Madonna y a Perón. Así todo mezclado porque a ese nivel llega la identificación.
Sabemos que Evita fue una campeona de los derechos de los trabajadores y que Perón fue un presidente que movilizó multitudes dijo una joven pareja de neocelandeses.
Un tour de quince franceses que atosigaba a preguntas a su guía hizo gala de conocer a la ex primera dama y sus diferencias con la aristocracia vernácula. "No nos gusta Madonna como Evita" dijeron en tono crítico. Saben que Parker filma en la Argentina su versión del musical de Webber y Rice.
Una abuela madrileña acompañada por su nieto dijo: "Siempre hemos conocido y admirado a Evita una luchadora por los trabajadores".
En un grupo tumultuoso se aproximaron diez brasileños de San Pablo que fotografiaron la cripta (los turistas no necesitan autorización).
Carlos Francavilla funcionario del cementerio afirmó que "no existe ahora mayor afluencia de público por causa de Parker y la película".
Para Vilma Correa otra funcionaria con memoria las dos fechas claves de concentración de multitudes en el sepulcro son: el 7 de mayo día del cumpleaños de Evita y el 26 de julio aniversario de su muerte.
Viene gente de todas las clases sociales muchos de ellos emocionados porque conocieron un veraneo gracias a Eva Perón contó Francavilla.
Empero la turista más sorprendente resultó ser Astrid Gagnon una canadiense que mostró un vasto conocimiento sobre Evita y la ópera rock. "Fue una buena argentina que entendió los problemas de los trabajadores.Supe que la aristocracia nunca le perdonó su vínculo con los pobres. Del musical que vi dos veces me emocionó la canción "No llores por mí Argentina"".
Hay más. "Pienso que la actriz para personificar a Eva Duarte debe ser argentina. Madonna es una mujer de negocios que hace dinero con el sexo y el sensacionalismo. No me parece talentosa. Cuando las imagino juntas no creo que tengan mucho que ver".
Cuenta la escritora Alicia Dujovne Ortiz en su libro "Eva Perón. La biografía" que -preparada para morir- Evita se dirigió a su hermana Elisa compadeciéndose de la tristeza de su madre: "Porque Eva se va". Fueron sus últimas palabras.
Quizá con esa invocación en tercera persona María Eva Duarte de Perón comenzó a trascender las fronteras de su propia historia.





