Las bacantes en la imaginación de Werner Henze
Dos escritores de prestigio y el compositor alemán Hans Werner Henze pusieron sus respectivos talentos para una ópera, no conocida entre nosotros, que este año cumple su cincuentenario. Se trata de Die Bassariden (Las bacantes), que fue estrenada en Salzburgo en 1966, considerada como la obra maestra del autor tras otras de gran atractivo como es el caso de Boulevard Solitude o El rey ciervo.
Henze, que vivió entre 1926 y 2012, y fue soldado en los dos últimos años de la guerra, continuó su formación musical en Darmstadt con el exponente francés del serialismo, René Leibowitz. Al cabo de poco tiempo renuncia al serialismo y a la vanguardia alemana de posguerra, siendo repudiado por la elite compositiva alemana. Tras el estreno de su ópera Boulevard Solitude residió en la isla italiana de Ischia, cerca de Nápoles, donde su obra se volvió más lírica, más próxima al estilo italiano. Se había apartado de Alemania alegando percibir en su país de origen incomprensión por su obra, así como intolerancia por su orientación política y su homosexualidad. Declarado marxista, se hizo miembro del Partido Comunista Italiano. Luego tuvo un tiempo de residencia en Cuba, en la década de 1970, cuando honró al Che Guevara y compuso su sexta sinfonía sobre textos de poetas revolucionarios cubanos. Esa trayectoria lo llevó de la atonalidad a la música italiana y el jazz. Alguno de sus biógrafos considera que aunque haya compuesto ballets y sinfonías, sus decenas de óperas, que abarcan más de cinco décadas, son las que lo han convertido en el compositor de ópera alemán más importante desde Richard Strauss.
Las bacantes opone a Penteo, nuevo rey de Tebas, al dios Dioniso, que tienta a los tebanos con ilimitados placeres sensuales en el monte Citerón. Se ha señalado que la música de Henze para esta obra es a la vez dramática y espiritual, en consonancia con el libreto de W. H. Auden y Chester Kallman.
Y he aquí a dos de los escritores que pusieron sus talentos, una vez más, al servicio del teatro musical. Chester Kallman (1921-1975) nació en Brooklyn, de antepasados judíos. Autor de colecciones de poemas, vivió la mayor parte de su vida adulta en Nueva York, aunque sus veranos lo llevaban a Italia y Austria. Junto con Auden, su amigo de toda la vida (y a veces amante), Kallman escribió el libreto de la ópera de Stravinsky The Rake's Progress, junto a libretos para Henze. También se debe a Kallman y Auden la traducción al inglés de una serie de libretos, como La flauta mágica y Don Giovanni.
Pero la gran figura en este binomio lo fue, sin la menor duda, el inglés Wystan Hugh Auden (1907-1973), extraordinario poeta cuya obra tuvo una de sus culminaciones en Spain (1937), basada en su experiencia personal de la Guerra Civil Española. En 1935 Auden se casó con Erika Mann, hija del novelista alemán Thomas Mann. Fue un matrimonio de conveniencia para que ella consiguiera nacionalidad británica y la posibilidad de escapar de la Alemania nazi. Su marcha a los Estados Unidos en 1939 y la adquisición de la nacionalidad estadounidense (1946) coincidieron con una acentuación del elemento filosófico y meditativo de sus obras, en detrimento del lírico. Uno de sus mayores éxitos lo logró con el comentario en verso y prosa de La tempestad, de Shakespeare, titulado The Sea and the Mirror, de 1945.
Henze y sus colaboradores literarios creyeron encontrar en nuestra invitada de hoy, Las bacantes, uno de sus mejores logros.






