
Liev Schreiber, el malo de Wolverine
El actor aseguró que fue un desafío para él interpretar al villano del film y que espera no decepcionar a los fanáticos de la historia; se estrena el miércoles en las salas porteñas
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Sos un actor de formación clásica con un premio Tony, pero además un prometedor guionista y director, por lo que para tu próximo proyecto podrías elegir una obra de Broadway, una película de Shakespeare, un pseudo artístico film independiente con un prestigioso elenco..., o tal vez una película sobre los X-Men en la que interpretás el papel de supervillano.
"La gente subestima el nivel de adolescente que hay en mí. De hecho tengo una teoría: los hombres realmente no maduran después de los 22 años. Sólo se hacen mayores. Y tampoco pierden nunca su deseo de interpretar a policías, ladrones y héroes de historietas. Por eso estoy aquí", asegura el actor Liev Schreiber.
Schreiber interpreta a Victor Creed, alias Dientes de Sable, en X-Men Orígenes: Wolverine, que se estrena el miércoles. El es un asesino sociópata, que además es el medio hermano y archienemigo de Wolverine (Hugh Jackman).
La película ya llegó a los titulares debido a un reciente escándalo sobre una versión incompleta que se filtró por Internet. "Es una pena que esto haya pasado", dice el actor, quien habló por teléfono desde el estudio de filmación de su próxima película Salt. "Ni siquiera puedo expresar con palabras lo mucho que me molesta. Pienso en Hugh Jackman, en particular, porque él produjo la película. Su corazón está ahí. Hay tantas personas que invirtieron mucho trabajo en Wolverine", remarca.
"Permitir que la gente descargue la película desde Internet es como invitarlos a un ensayo general", continúa. "Realmente no querés que la vean hasta que esté lista. Querés que te vean brindando lo mejor. Para mí, esa fue la mayor decepción de todo eso", sentencia.
Aun así, Schreiber no espera que tenga ninguna repercusión en la taquilla. "Creo que los verdaderos fanáticos de Wolverine estarán allí independientemente de si la bajaron o no. La gente debería ver esta película en la gran pantalla", aclara.
Entre aquellos que no lo ven como un candidato obvio para una película de historietas, se encuentra el mismísimo Schreiber. Jackman, por otro lado, lo contrató personalmente. "Trabajé con Hugh en una película llamada Kate & Leopold (2001). Debo reconocer que me encantó el tipo y lo pasé bárbaro con él... Así que cuando él me propuso interpretar a Dientes de Sable, me sentí orgulloso. Le dije: ´ Quiero reunirme contigo en Nueva Zelanda y Australia´", cuenta.
"Lo que nadie sabe es que, en secreto y a puertas cerradas, me encantan las películas de ciencia ficción e historietas", añade el actor. "De hecho, estoy obsesionado con la ciencia ficción. Sí, hay un nerd en mí. Es un placer oculto para mí ir a ver esas películas. Esto enloquece a Naomi."
Se trata de la novia de Schreiber, Naomi Watts, la actriz nominada a un Oscar a quien también se la ha asociado principalmente con películas dramáticas. Se conocieron en el estudio de filmación de The Painted Veil (2006), un drama que transcurre en la década de 1920, acerca de un médico misionero en las zonas rurales de China (y quien probablemente no consideraría un papel que implique interpretar a un mutante con garras retráctiles, enormes dientes y una fuerza increíble).
Schreiber, sin embargo, lo pasó muy bien, aunque los fanáticos de historietas no estén satisfechos con el aspecto de su Creed. "Yo no recomendaría esto a otros actores, pero lo leí en Internet después de que fuera elegido para actuar en la película. Los fanáticos estaban muy molestos porque no me parecía al personaje de Dientes de Sable de la historieta. Yo no tenía la larga melena rubia. De hecho quería usar una peluca, pero a quienes tomaban las decisiones sobre la película les preocupaba el tema de la peluca durante las escenas de acción", cuenta.
Los fanáticos también pensaban que quizás no tenía el físico lo suficientemente imponente como para encarnar al enorme Dientes de Sable y, en ese punto, Schreiber estaba de acuerdo con ellos. Después de todo, había recién terminado una obra en Broadway, Talk Radio de Eric Bogosian, en la que permaneció sentado prácticamente durante toda la obra.
"Tenía que ser una verdadera amenaza para Wolverine", dice. "Y, seamos sinceros, Hugh es básicamente una montaña de músculos. El tiene músculos en sus músculos. Al haber recién terminado Talk Radio y haber bebido una botella de Jack Daniels sobre el escenario cada noche, necesitaba ponerme en forma bastante rápido."
Jackman intervino como su entrenador personal no oficial. "Empecé a entrenar cuando estaba filmando Defiance (2008)", dice Schreiber, "pero también me había desgarrado los ligamentos en mi tobillo derecho durante la filmación. Para cuando llegué a Nueva Zelanda me sentía mejor y hacía ejercicios. Hugh me puso a hacer esta increíble dieta de ingerir 30 gramos de proteínas cada tres horas. Levantamos pesas seis veces a la semana."
"Fue realmente doloroso y agotador", admite, "pero era lo correcto para ese papel. Incluso pensé que era correcto comer una intensa cantidad de carne, porque es lo que haría este personaje."
El resultado: alrededor de 11 kilogramos de músculo.
"Mi cuerpo entero cambió y fue muy rápido, en tan solo ocho semanas de seguir este plan. Creo que a Naomi le gustó. Pensé que me veía raro. Tenía esas patillas raras y todos esos músculos."
Su hijo pequeño miró a su papi y... no se largó a llorar. "El me vio vestido con el traje de Dientes de Sable, pero no lo asustó tanto como cuando vio a papi interpretar a un travestido en la película de Ang Lee", dice Schreiber, refiriéndose a la próxima película: Taking Woodstock. "De hecho pensó que los dientes y las garras estaban buenísimos", bromea.
¿Pensarán lo mismo las legiones de fanáticos de X-Men? El actor dice no estar preocupado. "No tengo idea de cómo van a reaccionar los fanáticos de Wolverine ante esta película", admite. "Sé que habrá algunos chiflados por ahí, pero creo que, en general, si respetás el material (y es lo que hicimos), entonces no te puede ir mal con los fanáticos más acérrimos", considera. Y agrega: "El fanático de historietas más acérrimo sólo quiere un poco de respeto."
Los comienzos...
Nacido en San Francisco, Schreiber tiene orígenes artísticos: Su madre es pintora, su padre, un actor de teatro. Se divorciaron cuando él tenía 5 años y entonces se mudó con su madre a Nueva York, donde se convirtió en taxista. El dinero era escaso y, durante algún tiempo, ocuparon edificios vacíos antes de pasar a un pequeño departamento en el Lower East Side, de Manhattan.
Originalmente, Schreiber quería convertirse en dramaturgo, y estudió en el Hampshire Collage de Amherst, Massachussets. Luego lo hizo en la Escuela de Drama de la Universidad de Yale, en New Haven, Connecticut. En el camino, un profesor le sugirió que intentara actuar, y cuando llegó a la Real Academia de Arte Dramático en Londres, se consideraba un aspirante a actor.
Hizo su debut en Broadway en Summer House (1993), y ha continuado trabajando para volver al teatro de manera regular desde entonces. En 2005, ganó un premio Tony como Mejor Actor Destacado en Glengarry Glen Ross.
Su debut en el cine se produjo en el fracaso de Nora Ephron, Mixed Nuts (1994), pero continuó con interpretaciones bien recibidas en películas como The Daytrippers (1996), Big Night (1996), Scream (1996), A Walk on the Moon (1999), Kate & Leopold, The Sum of All Fears (2002), The Manchurian Candidate (2004), The Omen (2006) y Defiance.
Siguiendo su ambición original de ser escritor, escribió y dirigió Everything Is Illuminated (2005).
Lo que sigue para Schreiber es el thriller de espionaje Salt, protagonizado por Angelina Jolie. "No me parezco a un mutante en esa", dice. "La parte difícil de ese trabajo fue que tuve que bajar el peso adquirido para Wolverine rápidamente. Por suerte, he vuelto a ser el normal Liev gordito, lo cual es necesario para interpretar al jefe y mentor de Angelina en la CIA."
Fuera de la pantalla, pasa su tiempo con Watts y sus dos hijos, Alexander, de 18 meses, y Samuel, de 4 meses. La paternidad sigue sorprendiéndolo, dice el actor.
"Hubo mucho que no esperaba", dice Schreiber. "Tu vida cambia en formas buenas y en otras que asustan. Pero creo que nunca podría haber imaginado la intimidad que sentís hacia tus hijos. Es este profundo, profundo, sentido de la amistad, del amor y del afecto."
"Supongo que eso sorprende a todos. Creo que la mayoría de nosotros nos sorprendemos de tener eso adentro. Esa es, de hecho, la parte más emocionante", cuenta.
Para los niños, por supuesto, X-Men Orígenes: Wolverine tendrá sus propios encantos. "En la escuela, algún día, cuando sean mayores, podrán decir que su papá fue un gigante y poderoso, tipo gato mutante", dice Schreiber.





