
Locos recuerdos entre risas y canciones
Actores, amigos y publico memorioso se conjugaron en un inolvidable homenaje a Hugo Midon
1 minuto de lectura'
Fueron más de tres horas de canciones, fragmentos de obras y recuerdos. Un centenar de actores, músicos y coreógrafos recrearon el legado de Hugo Midón sobre uno de los escenarios de la Feria del Libro, el fin de semana pasado. Público y artistas compartieron las narices rojas que simbolizaron una forma de ver el mundo desde el humor crítico y sutil que irradiaban las puestas en escena del autor y director preferido de varias generaciones de chicos y padres, fallecido hace un año. La performance casi interminable culminó con el grato anuncio de que vuelve a escena, el 30 de junio, La trup sin fin , con Omar Calicchio, Karina K y Osqui Guzmán, entre otros, al Teatro Cervantes, donde la dirigió Midón hace cuatro años, esta vez con puesta de Lala Mendía, su asistente de muchos años.
"Mi corazón late al mismo ritmo que las canciones", exclamó entre sorprendida y emocionada una pequeña espectadora de seis años, ajena a la nostalgia que podían sentir algunos adultos, pero embelesada por la vitalidad convocante de los fragmentos. Apenas eran gestos y actitudes las que esbozaban los actores, pero transmitían la potencia de la experiencia vivida en otros escenarios. Y detrás de ellos, al teclado, tocando siempre de memoria (de corazón, se dice en francés, y vale para el caso), el maestro Carlos Gianni, músico de casi toda la obra de Midón a lo largo de cuatro décadas, desde la mítica La vuelta manzana .
Ana María Cores, Roberto Catarineu y Carlos March fueron el trío de payasos que marcaron el hilo conductor del megahomenaje, por el que transitaron también Cristina Banegas, Gustavo Monje, Linda Peretz, Víctor Laplace, Leonor Manso, Mirta Busnelli, Lorenzo Quinteros, Daniela Fernández, Boy Olmi, Diego Jaraz y muchos más, trayendo nuevamente las mil y un narices rojas y las cenicientas rebeldes que personificaron. Es que no era simplemente teatro leído (y sobre todo, cantado), sino el retorno de momentos intensos, de esos en que al ponerse la nariz roja, cada uno era alguien, al decir del mismo Midón en una de sus canciones, "que respira cada mañana una pizca de verdad". Cuando Soledad Silveyra ponía en algún momento el tono en la tristeza por la ausencia de Midón, acotaba Boy Olmi con justeza la alegría que flotaba en la sala reviviendo su obra. Y ambas cosas eran verdaderas.
La celebración, de la que participaron como espectadores cerca de un millar de personas, en la sala y fuera de ella frente a la pantalla gigante, tuvo en Susana Jarabroviski una eficaz gestora, dentro del marco de la maratón de lectura infantil que organiza la Fundación Banco Provincia en la Feria del Libro. Le debe aún un homenaje a Midón la televisión, que poco aprovechó de su talento creativo en vida, con salvedad del notable ciclo de Vivitos y coleando en los 80. Material, actores y público no faltarían.
1
2Todos los detalles de la ficción vertical de Wanda Nara y Maxi López: coach actoral, la dificultad de concentrarse y un guion a medida
3El peligro que corrió el cantante del hit “Grease”, amenazado por uno de sus hijos y salvado por la policía
4La Justicia de Brasil reafirmó la condena de prisión para Juan Darthés por abuso sexual contra Thelma Fardin



