
Lo que fue anunciado en un primer momento como una "ruptura amistosa", se ha develado con el correr de las semanas como un lío que terminará en tribunales.
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Según han informado esta semana los integrantes de la ex banda lo que antes era un colectivo unido y sólido hoy es dos bandos que ni saben qué nombre ponerse. Por un lado, el renunciado guitarrista Cristián Moraga (Cee Funk), quien exige para sí los derechos del nombre Los Tetas (fue él el inventor) y el uso exclusivo de varias de las bases musicales que el grupo sigue utilizando en sus presentaciones.
Por el otro, el trío de Camilo Castaldi, Tata Bigorra y Toly Ramírez, que confirmó al diario El Mercurio que la banda arreglará el asunto en tribunales, pues "lo que Cristián está pidiendo, no se lo podemos dar". Subterráneamente, lo que Moraga busca —según Castaldi— es que el grupo se disuelva y sus músicos continúen trabajando en un proyecto totalmente nuevo. "Los Tetas sin Camilo o sin mí, no son Los Tetas", confirmó Cee Funk al matutino.
"La verdad es que Los Tetas hace rato deberían estar descansando". Por mientras, el trío de Castaldi, Bigorra y Ramírez no piensa dejar de trabajar. Hasta que el asunto no se aclare, se presentan bajo el nombre T-Funk, un combo al cual se ha integrado el primer bajista de Los Tetas, Rulo, y Bitman (Bitman & Roban) como invitados. La banda porfía en que este año sacará un nuevo disco, a como dé lugar.
"La envidia está matando a Los Tetas. No hemos sido mala onda en ningún momento, pero no se pueden hacer acusaciones de este tipo todo el tiempo: que tú me tienes esto o lo otro.Si hay un barco y se va un marinero, no se tiene por qué hundir", sostiene Castaldi También en su debut solista trabaja el hombre del conflicto, Cee Funk.





