
Me daba mucha bronca haber llegado a los Estados Unidos demasiado tarde como para ver a la banda de King Oliver, y no haber llegado nunca a ver a Bix Beiderbecke ni a Bessie Smith en vivo.
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Me daba mucha bronca haber llegado a los Estados Unidos demasiado tarde como para ver a la banda de King Oliver, y no haber llegado nunca a ver a Bix Beiderbecke ni a Bessie Smith en vivo. Pero vi a Louis Jordan muchas veces. Fue uno de los showmen más grandes que conocí. Cuando lo escuchabas con su banda, los Tympany Five, te sentías transportado. Empezaba el ritmo y ¡bum! Te ibas.
B.B. King, Chuck Berry y todas las primeras estrellas del rock & roll y el blues fueron inspiradas por Jordan. Y a medida que el tiempo pasaba, él se ponía mejor. Jordan empezó como músico de jazz –lo vi por primera vez tocando como acompañante en la banda de Chick Webb a mediados de los años 30– y era un gran saxofonista. Tenía un tono estridente, muy contagioso y rítmico, que era distinto del de cualquier otro saxofonista de jazz del momento. Jordan tenía un tono áspero y espiritual.
Tuvo mucho éxito entre el público negro porque tenía ese ritmo arrastrado, ese estilo inconfundible que se oye en muchos de sus mejores temas, como "Saturday Night Fish Fry", "Caldonia" y "Blue Light Boogie". El ritmo de su banda era increíblemente cautivante. Y Jordan tenía un asombroso sentido del humor. Hacía canciones que podían llegar a un público amplio. Jordan fue uno de los primeros artistas del crossover.
Había algunos artistas negros, como Louis Armstrong y Fats Waller, que eran criticados por no ayudar a la raza, por decirlo de algún modo, por hacerse los payasos, por adoptar las características típicas de los negros en los espectáculos para la gente blanca, como una continuación de su historia de sumisión. Pero Louis Jordan era un tipo inteligente. Puede que no haya tenido una educación formal, pero su manera de hablar era extremadamente correcta, y él sabía que podía ganar dinero haciendo bromas acerca del hecho de ser negro, lo cual hacía en canciones como "Ain’t Nobody Here But Us Chickens" y "Salt Pork, West Virginia", en la que se burla de los negros sureños. Las bromas raciales abundaban en sus canciones. Pero en muchas de esas canciones, resulta que, finalmente, todo el mundo termina en la cárcel, como en "Saturday Night Fish Fry". La están pasando bien, pero llega la policía. Esa es también una declaración poderosa sobre el racismo.
El artista al que Jordan más influyó fue Ray Charles. Todo el mundo dice que Ray Charles fue influido por Nat "King" Cole y por Charles Brown. Pero cuando Ray Charles era chico, la música que se escuchaba en su casa era la de Louis Jordan. Algunos de los temas menos conocidos de Jordan se hicieron muy famosos como éxitos de Ray Charles. "Let the Good Times Roll" –en la versión de Ray Charles– es una copia exacta de la grabación de Jordan, que también tenía una balada, una de las pocas que grabó, que se convirtió en un éxito en los guetos de los Estados Unidos: "Don’t Let the Sun Catch You Crying". Ray Charles hizo una fabulosa versión de ese tema con una gran orquesta.
El sonido de Jordan era difícil de imitar. En Atlantic Records, solíamos usar su ritmo pegadizo en algunos de los temas que grabamos con Joe Turner. Pero lo más importante era el sonido de la voz de Jordan, el modo en el que cantaba. Era una especie de hablar cantando. En "Saturday Night Fish Fry", directamente dice la letra. Jordan fue un verdadero precursor del rap. En ese entonces, solían llamarlo "Harlem rhyming jive". El rap no salió de la nada.



