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Tras siete años de silencio, Massive Attack vuelve con un disco que es más trip que hop. Los ingleses no se volvieron psicodélicos: su forma de viaje sigue siendo una música nocturna y ríspida, con coqueteos con soundtracks siniestros y multitudes de productores e invitados. Martina Topley-Bird sorprende en "Psyche", un tema más cercano al folk de Sandy Denny que a Tricky (y con un uso y redefinición del género similar a Portishead en Third, no es casual que las violas de Adrian Utley sobrevuelen todo el CD); Horace Andy vuelve (una vez más) a descollar en "Girl I Love You" (un dancehall venusino con un bajo que pega en el pecho como una patada de karate); Hope Sandoval (ex Mazzy Star) aporta toda su sensualidad para "Paradise Circus" y Damon Albarn, el más activo invitado del álbum (aparece en tres temas), pone una de las mejores voces de su vida en el alegato antibélico "Saturday Come Slow". Un disco arduo, que crece con las sucesivas escuchas, y que pone a Massive Attack, con su sonido fechado pero al mismo tiempo contemporáneo, sobre el pedestal de los clásicos.
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