Max Irons, el nuevo galán británico que llegó a Hollywood
Con pocas películas en su haber y un pasado como modelo, el hijo de Jeremy se impone a fuerza de carisma
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No importa mucho que haya salido de esa suerte de semillero que es el teatro británico – con otros exponentes jóvenes más notorios como Tom Hiddleston y Eddie Redmayne -, o que efectivamente haya tenido una preparación académica lo suficientemente sólida como para que lo tomen en serio. Tampoco importa que la actuación sea su vocación y no un plan B o un capricho esporádico. Parece no importar nada de esto en la vida y la carrera (o una fundiéndose con la otra) de Max Irons. ¿Por qué no? Porque el modelo y actor se enfrenta a dos estigmas. Por un lado, eligió co-protagonizar La huésped. ¿Cuál sería el problema? A simple vista, ninguno; al menos hasta que se empiezan a hacer las asociaciones correspondientes. La película que comanda Saoirse Ronan está basada en la flamante novela de Stephenie Meyer, más conocida por ser la autora de la saga de Crepúsculo. La ecuación es simple: un intérprete joven e inglés liderando un film de la misma escritora de la saga que le dio otro significado a la palabra "fanatismo". Las comparaciones con Robert Pattinson no tardaron en llegar. ¿Quién es este actor oriundo de Camden que repentinamente era el elegido para un proyecto que apuntaba a un éxito similar al de Crepúsculo, aunque fracasando en el intento? Posiblemente se haya pasado por alto su preparación teatral, porque en muchas entrevistas Irons debió responder cordialmente preguntas relacionadas a la fama que trae consigo ser la cara visible de una adaptación de Meyer. "Al comienzo estaba preocupado por la filmación de La huésped", confesó Irons. Y no se refería a su corta experiencia en cine, que lo había encontrado apenas tanteando Hollywood con Amanda Seyfried en La chica de la capa roja. Se refería, claro, a la mencionada saga de vampiros. "Me inquietaba que se quisiera repetir la misma fórmula, pero por suerte, al leer el guión, vi que se trataba de una película completamente distinta. Fue bueno descubrir que era una obra de ciencia ficción con ideas interesantes sobre la supervivencia, sobre la capacidad que tiene el ser humano para perdurar".
"Nunca quise ver ninguna de las películas de Crepúsculo"

La huésped terminó siendo uno de los fracasos más rotundos en relación a las expectativas que se habían depositado en la película (y que sorprendentemente fue dirigida por Andrew Niccol) y, sin embargo, la figura de Irons no pasó inadvertida. "Cuando tuve la oportunidad de ver el film con la audiencia fue revelador porque creía que iban a ser adolescentes que sólo querían estar ahí para ver si era similar a Crepúsculo, pero no fue el caso". Según Irons, la película también apuntaba hacia otro lado: "muchos hombres y mujeres más grandes la disfrutaron y eso fue muy interesante para mí". Pero si hablamos de interesante, el actor también recordó en más de una oportunidad los encuentros bizarros que ha tenido con fanáticos de Crepúsculo: "Una vez se acercó a saludarme una mujer que tenía puestos unos colmillos, fue perturbador". Para un joven que proviene de una formación bastante alejada de esa clase de franquicias, el breve paso por el universo Meyer fue, al contrario de lo que se pudiera llegar a creer, satisfactorio y rendidor, y le garantizó un reciente protagónico más cercano a sus inquietudes: la serie de la BBC The White Queen, adaptación del bestseller de Phillipa Gregory. El proyecto está liderado por una mujer (Reecca Ferguson) pero, como sucedió con La huésped, la atención viró hacia Irons y su interpretación: "Es una ficción única porque no muestra sólo la historia de los hombres y eso me parece fascinante. No es todo romance tampoco. El período de luna de miel termina con el primer capítulo, después vienen las consecuencias". Irons se refiere a la denominada Guerra de las dos Rosas, la guerra civil que sufrió Inglaterra entre 1455 y 1485, y que es el eje de la serie escrita, entre otros, por Emma Frost.
"Trabajar con mi papá sería una pesadilla"

Pero el "estigma Pattinson" no es el único al que se debe enfrentar Irons. También está el "estigma del Nepotismo" porque el actor es hijo de Sinéad Cusack y Jeremy Irons. ¿Cuántas veces le habrán preguntado por su padre? Él asegura que más de las que prefiere: "Siempre siento que estoy respondiendo lo mismo y me apena que los periodistas reciban todas respuestas iguales, pero es lo que siento; tiene sus ventajas ser hijo de quien soy, pero está la otra cara de la moneda y es que si hacés un mal trabajo, todo el mundo va a decir que te dan oportunidades solo por ser el hijo de alguien conocido".
Sin embargo, también desmitifica con rapidez la concepción que puede tener el espectador de su vida privada: "Mi papá es una persona normal, no vive en Los Ángeles, sigue en Londres. Cuando era chico no me llevaban a fiestas o a sets de filmación, sino que me decían: ‘Ya viste todo lo que nos puede permitir esta carrera, vacaciones y otras cosas, pero todo tiene un costo y hay que tener talento para superarse’". Los consejos de papá Jeremy permanecen siempre en la cabeza de Max, quien le demostró a su familia que quería tomarse la carrera de intérprete con seriedad y no como un hobby. "Me formé, hice teatro, y ahora estoy listo para elegir más papeles en cine, con el riesgo de equivocarme". El camino de Irons recién comienza, y es difícil hoy predecir su futuro o inferir si tiene o no talento como para mantenerse en el centro de la escena. Por lo pronto, el joven de 27 años se prepara para la biopic de Vivaldi y continúa contemplando la posibilidad de regresar al teatro: "Siempre quiero volver, por ahora soy consciente de que puedo tomar malas decisiones en mi carrera, pero sé que es parte del proceso". Veremos qué sucede.
Max Irons en tres videos:
*1. Como Eduardo IV en la serie
*2. Como Henry en
*3. Con Saoirse Ronan en
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