
Mel Gibson en clave femenina
El actor más caro del mundo se depila en cámara y aprende a pensar como ellas en una película dirigida por una mujer
1 minuto de lectura'
LOS ANGELES.- El hombre de los 25 millones de dólares por película, que establece el tope de lo que un actor puede ganar en la industria de Hollywood, establece también con un particular juego de gestos sus propias reglas durante la entrevista. Mel Gibson entra despreocupadamente en una sala de uno de los hoteles más fashion de la ciudad vestido con su ya uniformado modelo de camisa leñadora a cuadros rojos, que suele usar en casi todos los encuentros con la prensa, esta vez sobre una remera de frisa gris. Se sienta, mira de refilón a los ojos de su interlocutor de turno y lo hará sólo una vez más luego, al finalizar la entrevista. Y mientras maneja con astucia su barítono tono de voz hasta el límite del susurro, como un chico molesto juega bruscamente con una cucharita, casi al punto de salpicar con su café con leche, a la vez que con la otra mano verte ruidosamente el contenido de su botella de agua dentro de un vaso. Para coronar ese primer momento en el que el desprecio por el otro se hace presente, el actor, director y productor de 45 años, concreta en plena entrevista uno de sus más festejados actos durante los rodajes: cierra el puño, se golpea el pecho como un Tarzán (millonario) y con un sonido estentóreo expele su acidez estomacal. El ya explicó en otra entrevista que ese acto se trata de "una costumbre china de expulsar la energía negativa antes de expresarse". En apariencia, con su exabrupto espera sentirse mejor. "Es el tercer día de entrevistas y es realmente aburrido hablar de uno mismo -dice-. Creo que mi cerebro está frito. Pero está bien, comencemos".
La presencia física, real y concreta de Mel Gibson se ubica lejos de la sofisticación de su último personaje para el cine en "Lo que ellas quieren" (What women want), del que se sirve para rendirle con su estilo un homenaje a Fred Astaire, Gene Kelly y Frank Sinatra. En la comedia romántica de la directora Nancy Meyers que protagoniza junto a Helen Hunt, su personaje, Nick Marshall, es un ejecutivo de una agencia de publicidad que se considera "un regalo de Dios para las mujeres", es decir, un cerdo machista "acostumbrado a meterse entre sus ropas, pero no en sus mentes".
Sin embargo, cuando la mujer que le quita el puesto de director creativo le advierte al equipo que debe prestar más atención al mercado femenino, Mr. Marshall se da cuenta de que tiene que estudiar con otros ojos al enemigo.
En ese trámite empieza por probar -por supuesto, a solas- la cera depilatoria, los corpiños, las medias de lycra y el rímel. Pero en un accidente hogareño (se electrocuta con un secador de pelo), Marshall recibirá también un regalito del cielo que en un principio lo desorientará: el don de escuchar lo que piensan las mujeres.
Pero pronto empezará a capitalizar su nuevo poder, no sólo en sus relaciones afectivas, sino también en su competitivo terreno laboral. Mel Gibson, que también es el productor de "Lo que ellas quieren" cuenta que dudó mucho antes de decidir volver al género de comedia. Después de cuatro "armas mortales", de protagonizar varios films de suspenso y el drama militar "El patriota", Gibson no se veía generando comicidad. "Me siento mejor con personajes arquetípicos como el superhéroe o el líder. Pero me di cuenta de que es bueno alejarse de esto, por sanidad mental. Pero el material para hacer comedia que había recibido anteriormente era repetido o no era gracioso. Y lo que me presentó Nancy (Meyers) estaba realmente bien hecho porque trata de la dinámica sexual de hombres y mujeres, que es algo con lo que todos tratan todos los días. Por lo tanto, es un tema perfecto para encontrarle la parte cómica y me vino bien para salir de lo que venía haciendo y probarme".
Gibson no sólo se animó a depilarse las piernas en vivo durante el rodaje ("¿De qué se quejan las mujeres?", se mofa su Nick en la pantalla, antes de pegar el tirón, claro), sino también a bailar en la soledad de su moderno departamento con un sombrero y un perchero, a lo Fred, animado por la voz de Frank Sinatra en "I won´t dance". "Le dije al coreógrafo Keith Young que quería hacer algún truquito gracioso con un sombrero y un perchero. Yo tengo algo con Frank, Sammy y Dean... el Rat Pack formó parte de mi vida. Entonces, el modo en que, por ejemplo, Nick Marshall enciende un cigarrillo tiene que ver con ellos, definitivamente", dice Mel Gibson.
"La parte más difícil fue hacer que ese sombrero rodara por mi pie y luego consiguiera levantarlo, con el pie, hasta llevarlo de vuelta a la cabeza. Lo hicimos cientos de veces. Y creo que destruí algunas lámparas", agrega quien ha recorrido un largo camino desde aquel día en que tomó su clase de danza en la escuela de arte dramático. "No soy tan flexible como lo era antes. Cuanto más viejo te pones más fácil es volverse un tonto de sí mismo".
-¿Sería una bendición o una maldición poder escuchar los pensamientos de las mujeres?
-Seguramente, evitaría muchas dificultades y tanto gasto de energía en la vida. Pero por otro lado, arruina un poco las cosas porque se pierde el sentido del misterio.
-¿Cómo fue su relación con las mujeres a partir de su relación con su mamá y sus cinco hermanas?
-Como las escuchaba mucho, no fue una gran sorpresa salir al mundo y empezar a comunicarme con el sexo opuesto. Siempre tuve una bastante buena idea sobre dónde estaban los intereses de las mujeres y de dónde venían. O sea, no quiero decir que yo tenga todas las respuestas acerca de qué es lo que quieren las mujeres -de hecho no las tengo- pero si uno hace un pequeño esfuerzo, eso se consigue.
-¿Le gusta trabajar con mujeres?
-Sí, porque me gustan las mujeres.
-¿Cómo fue ser dirigido por una mujer?
-Fue maravilloso. Nancy Meyers me dijo una cosa que es absolutamente cierta: "Ningún director te amó nunca". Y es verdad. Ella sí y fue muy generosa con su tiempo.
-¿Es cierto que cambiaron el final a último momento?
-Lo filmamos una sola vez. Hubo unas idas y venidas en la escritura del final, que fue escrito al final de la película. Creo que se rescribió unas ocho veces. Y al final terminamos con algo que filmamos y que funcionó.
-¿Cree que funcionó la dupla con Helen Hunt?
-Ella es muy buena en lo que hace. Ya me gustaba antes de conocerla y lo hizo muy bien. Es una actriz que trabaja duro, y el hecho de estar juntos y trabajar duro hizo que formáramos un buen equipo.
-La pantalla muestra una mejor química entre usted y Marisa Tomei, con quien tuvo una escena en la cama muy graciosa...
-Sí, ¿qué puedo decirte..? Con ella lo disfruté. Mi modo de trabajo es que cuando llego a un set, no importa quien sea, si hombre o mujer, yo trabajo con ellos y trato de hacerlos quedar lo mejor posible. Eso los ayuda y tratan de hacer lo mismo conmigo. Uno crea un vínculo con la gente con la que trabaja, hombres o mujeres, no importa... Y los aprecio.
-¿Fue difícil filmar desnudos?
-Fue divertido, aunque mucho más técnico de lo que parece, porque se sumaba eso de escuchar los pensamientos. Entonces, como teníamos que reaccionar a eso demandó varias tomas hasta que logramos la coreografía correcta. En un momento, Nancy dijo que estaba pensando una película porno, por las ordenes que daba: "Ahora te das vuelta", "ahora agárrale los pechos", "ahora te acuestas sobre ella".
-¿Qué es lo que no puede entender del mundo femenino?
-Muchas cosas. Las mujeres son un rompecabezas, pero es su naturaleza, están hechas para ser misteriosas. Por eso son una fuente de frustración para los hombres, pero creo que también funciona al revés: hay áreas de nuestra psiquis que las mujeres nunca llegan a comprender. Y es así a propósito. Y funciona.
-¿Qué piensa del hecho de que se lo considere uno de los hombres más seductores del planeta?
-Uno escucha eso, pero yo nunca me percibí a mí mismo de esa forma. Si bien sé que no soy la criatura de la Laguna Negra, porque no soy un tipo feo, no entiendo demasiado las cosas de la belleza. No asumo lo que soy. Pero uno es lo que es.
1- 2
El regreso de Torrente: el personaje machista y homofóbico al que algunos ven “simpático” y que una porción del electorado votaría para presidente
3Ricardo Montaner le tiró una toalla a Evangelina Anderson y ella enloqueció: el video del momento y la foto posterior
4En fotos: así fue el cumpleaños de la China Suárez en un yate con Mauro Icardi

