
Murió Dora Ferreiro, a los 95 años
Fue una recordada y reconocida figura del radioteatro, del cine, de la televisión y del teatro
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Durante muchos años el cine, la radio, el teatro y la televisión tuvieron en Dora Ferreiro -que falleció anteayer, a los 95 años-, tras una larga enfermedad, a una actriz que logró, debido a sus innumerables personajes, convocar al público de varias generaciones a través de su talento y de su ductilidad tanto para el drama como para la comedia. Hija de padres españoles, nació en Buenos Aires el 31 de marzo de 1916 y desde su adolescencia se sintió atraída por el arte, así comenzó a estudiar declamación, lo que le brindó la oportunidad de conocer a Emilio Kartulovicz, por entonces director de la revista Sintonía , quien la recomendó a las autoridades de Radio El Mundo, que vieron en ella a una actriz en potencia y la integraron al elenco estable de esa emisora.
Pasó luego a Radio Callao, donde intervino en varios radioteatros, y al obtener un contrato publicitario de una empresa de cosméticos encabezó en 1940, y por primera vez, un elenco de primeras figuras que brindaron exitosos programas radiales. En 1947 retornó a Radio El Mundo para animar el ciclo Radio Cine Lux , que emitía adaptaciones de famosas películas, aunque ya antes había demostrado su talento en los films Santos Vega (1936) y Melgarejo (1937), ambos dirigidos por Luis Moglia Barth. En 1948 integró la compañía teatral de Olinda Bozán en las obras ¡Adiós, plata mía! , de Tito Insausti y Arnaldo Malfatti, y Los maridos engañan de 7 a 9 , de Sixto Pondal Ríos y Carlos Olivari, y un año después fue convocada por Narciso Ibáñez Menta para los protagónicos de Feliz cumpleaños , Una noche de amor y Al marido hay que seguirlo .
La trayectoria artística de Dora Ferreiro no tuvo intervalos y tanto el cine, en títulos como Mi fortuna por un nieto , de Luis Bayón Herrera; Para vestir santos , de Leopoldo Torre Nilsson; Alfonsina , de Kurt Land, e Hijo de hombre , de Lucas Demare, como la radio, donde fue actriz fetiche de Alberto Migré en Su comedia favorita, Lo mejor de nuestra vida, nuestros hijos y Mujeres en presidio , la catapultaron al éxito masivo. Su labor fílmica tuvo su pico más alto en la mítica producción La guerra gaucha , donde interpretó a la esposa de Francisco Petrone, mientras que la TV le otorgó la gran oportunidad de participar en el ciclo El amor tiene cara de mujer , de Nené Cascallar, y en varios unitarios adaptados de sainetes argentinos.
Posteriormente viajó a Perú, donde participó en programas de radio y de televisión, y a su regreso a la Argentina participó en otras películas de éxito, entre ellas Ya tiene comisario el pueblo , de Enrique Carreras, y La Mary , de Daniel Tinayre. Así, durante casi más de cuarenta años, Dora Ferreiro se mantuvo activa y decidió proseguir su carrera en 1998, cuando participó de los programas Ricos y famosos y Operación Rescate , emitidos por Canal 9, y en 2006 actuó en un documental televisivo, punto final de su extensa trayectoria. Estuvo casada con el actor Ricardo Castro Ríos, con quien formó pareja en numerosos radioteatros. El año anterior, y otorgado por la Asociación de Cronistas Cinematográficos, recibió el Cóndor de Plata a la trayectoria, última ceremonia en la que su figura se asomó al público. Los restos de Dora Ferreiro recibieron sepultura en el panteón de la Asociación Argentina de Actores, en la Chacarita.





