
"Ahora quiero escribir un musical para Broadway"
Rufus Wainwright toca mañana por primera vez en nuestro país, en el Gran Rex
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Rufus Wainwright se estará presentando mañana por primera vez en la Argentina con un concierto en el Gran Rex. El cantante, cuya música tiene tanto de pop como de music hall, aprovecha su estada en el país para grabar el video de "Bitter Tears", el próximo corte de difusión de Out Of The Game , su último álbum. En camarines, mientras se prepara para el rodaje, cuenta cómo será su debut en los escenarios porteños: "Vine sin banda, estaré yo solo cantando y acompañándome en piano y guitarra. Pensé el show como si fuera la introducción a una novela, para que lean esto y algún día traer mi novela completa. Nunca vine a la Argentina y está bueno venir solo porque puedo tocar una amplia selección de mi material, hay mucho repertorio por cubrir. Mis shows son siempre distintos, no canto siempre lo mismo ni digo las mismas cosas al micrófono, me relaciono con la gente, cometo errores [que el público parece disfrutar mucho]. También hay mucho en mi vida que es muy relacionado al paisaje político, sobre todo por el hecho de que soy gay, y siempre aprovecho para manifestar mis ideas. De todos modos, no soy enormemente político, no quiero cambiar la mentalidad ni los puntos de vista de la gente".
"La idea de viajar solo creo que es una influencia de mi padre -afirma-, quien suele hacerlo la mayor parte del tiempo. Primero: porque lo disfrutás. Y segundo: porque es algo tradicional, es una especie de concepto de trovador, podés tocar en cualquier evento, desde bodas hasta funerales, podés mover a la gente en una forma más natural."
Nacido en los Estados Unidos en el seno de una familia completamente ligada a la música, el proceso de convertirse en lo que hoy es se dio para él de manera muy gradual y natural: "Mi madre era muy ambiciosa con nosotros de chicos. Ella tuvo una gran carrera con su hermana, tocó y escribió canciones, pero una vez que tuvo hijos tomó la decisión consciente de ser una buena madre. Entonces volvimos a Canadá. Igualmente ella todavía tenía pasión por el show business y nos la pasó a mi hermana y a mí. Especialmente a mí. Yo fui muy precoz para empezar a actuar: ser el payaso, la diva, lo que sea, estaba predispuesto. Mi madre lo reconoció y empecé a viajar con ella, pero siempre volvíamos a casa y al colegio, las giras no duraban más de tres semanas. Creo que eso me dio un sentido de realidad de ambas cosas y por eso la considero un modelo en mi vida".
"Cuando me inicié como solista, me tomó mucho tiempo hacer mi propio álbum, más de tres años -recuerda-. Parecía que el mundo musical había colapsado, que habíamos tocado fondo? Bueno, no es necesario decir que pasaron los años y la industria está empeorando. Pese a todo, aunque a veces me quejo demasiado porque creo que no es particularmente inspirador lo que es apreciado masivamente, soy un afortunado de poder hacer música y recorrer el mundo cantando. Por suerte, puedo trabajar con gente que quiero, como ahora con este video, que lo está dirigiendo Charly Braun. Él tuvo la idea de hacerlo acá cuando le dije que iba a girar por América latina."
"También pude elegir a Mark Ronson como productor de mi último disco. Mark no sólo es uno de los personajes más glamorosos del planeta, es un hombre que está completamente dedicado a la música y al sonido. Me enamoré de su trabajo con Amy Winehouse: ella tenía buenas canciones y buenos arreglos, pero lo que me sedujo fue lo profundo de su sonido: orgánico, sexy, y no está datado. Eso quería con mi álbum y creo que lo logré."
-Tus shows son eclécticos, hay mucho de music hall, de ópera y también algo de rock. ¿Cuáles son tus referentes a la hora de conformar tu personalidad artística y qué sentís que te queda por hacer en el futuro?
-Me gustan las grandes cantantes, Judy Garland y María Callas fueron importantes para mí. También me gusta mucho Carlos Gardel, me seducen los artistas melódicos y atléticos. Cuando se conjugan habilidad y emoción, el resultado es una obra de gran pasión. De todos modos, si tengo que reconocer mi primera gran influencia tengo que decir que fue Nina Simone, la descubrí cuando tenía 16 años y se transformó en mi religión, mi templo. Luego comencé a ir a la ópera, y todavía lo hago: mientras esté acá voy a ir al Colón.
Cuando habla sobre su actualidad personal y musical, Rufus suena mucho más tranquilo y distendido: "Soy sólo un artista y es todo lo que quiero ser. Ni siquiera me preocupa ser excelente, quiero ser bueno. Creo que vas por diferentes escenarios en tu vida, cuando empecé era más ambicioso y bohemio, era muy individualista. Fue una etapa muy linda, pero después me di cuenta de que no era lo más importante del mundo y que está bueno relajarse de vez en cuando".
"Ahora estoy muy feliz con mi hijo, tenía mucho miedo por el planeta que les dejamos a nuestros hijos, pero aprendí que los chicos son muy fuertes. Este año me gustaría escribir un musical para Broadway, lo cual es bastante obvio si te fijás en mi carrera. Sería estúpido si no lo intentara. También estoy haciendo música para películas, tengo que elegir trabajos que me permitan quedarme en un lugar para estar con mi familia."
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