Alejandro Balbis
El cantor, compositor y murguista uruguayo recorrió su ultimo CD con varios invitados
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Alejandro Balbis y los Caballeros de Peluca / Músicos: Alejandro Balbis (voz, guitarra y composicion), Tomas Wille (batería), Tiago Vega (bajo), Sebastian Baro y Manuel Eguia (guitarras), Leandro Stivelman (coros y acordeon), Valentin de la Concepcion (coros y percusión) y Nicolas Oviedo (coros) / Sala: Samsung Studio, el viernes y el sábado.
Nuestra opinión: muy bueno
La masiva presencia de uruguayos en Buenos Aires el último fin de semana se debió a la final de la Copa América. Nadie podría imaginar que fue porque el cantante, compositor y murguista oriental Alejandro Balbis había programado dos conciertos con su banda en Samsung Studio. Pero ya fuera por el partido que consagró al equipo de "la celeste" como ganador de la copa, o por mérito propio del músico, la convocatoria de Balbis fue excelente. La sala estaba llena; de público en general, de músicos en especial. Porque mientras que entre la audiencia hubo espectadores como Rubén Rada y Yamandú Cardozo (de la murga Agarrate Catalina), el escenario se convirtió en un desfile de artistas amigos del anfitrión: solistas, líderes de bandas, un coro femenino con cuatro cantantes de las dos orillas del Río de la Plata, y hasta Edú "Pitufo" Lombardo, murguista de vocación y de profesión.
El eje del espectáculo de Balbis fue el repertorio de su disco El gran pez , que editó hace dos años, más algunos temas nuevos y no tanto, que no formaron parte de ese CD. El músico encontró la fórmula ideal para hacer canciones y luego colorearlas con toques de murga y de candombe. Sus versos y sus melodías gozan de una gran vitalidad, lo mismo que el grupo que lo acompaña, Los Caballeros de Peluca. El combo es un cuarteto de rock o pop clásico (batería, bajo y dos guitarras), más un trío vocal de murga y accesorios, como percusión o acordeón. Con esa estructura, Balbis y cía. transitan un cancionero con mucha luz y muchas certezas. Porque no se le ha dado por experimentar. Se le dio por escribir canciones y ponerlas en un contexto que conoce bien: el rock, el pop, el carnaval montevideano que recorre su vida -agrupaciones infantiles hasta algunas famosas, como Falta y Resto, que atravesaron toda su infancia, su adolescencia y su juventud-. A todo esto hay que sumarle como matiz una estética folklórica que viene de la mano del estilo zitarrosiano y que se resume en momentos del concierto en los que el cantor se queda sólo con dos de sus músicos, que empuñan guitarras acústicas y españolas.
Si un rato antes, en la parte "rockera" del show, no quedaba del todo claro si había una primera y una segunda guitarra por el intercambio de roles de los músicos, en ese tramo más acústico se entendió que había, simplemente, dos guitarras con excelentes arreglos para la música de Balbis, y con una interpretación precisa, discreta y elegante. Otros muy buenos momentos de este show fueron en dúos, cuando el protagonista invitó a "Piti" Fernández (Las Pastillas del Abuelo); a Jesús Fernández, que fue compañero de muchos proyectos murgueros de juventud, y a ese excepcional murguista que es "Pitufo" Lombardo.
Luego, Balbis volvió al formato de banda para seguir recorriendo las canciones -"Lo que espero de ti", "Como la brisa", "Quien", "Nebulosamente", "Piedras y Carlos Calvo" y "El gran pez", entre otras- de un disco que tiene dos años de publicado, pero que, sobre el escenario, suena a recién estrenado.


