Anne-Sophie Mutter: "Prefiero a la gente atrevida a la que tiene la perfección como meta"

El virtuosismo y la capacidad de creación se combinan en una de las figuras más trascendentes de la clásica
El virtuosismo y la capacidad de creación se combinan en una de las figuras más trascendentes de la clásica
Junto a The Mutter Virtuosi, el ensamble de jóvenes músicos creado por su fundación, la gran violinista alemana se presenta hoy en el Teatro Colón con música de Bach, Mendelssohn y Vivaldi
Helena Brillembourg
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1 de noviembre de 2019  

Han pasado más de veinte años desde la última vez que Anne-Sophie Mutter se presentó en el Teatro Colón, cuando ya era un fenómeno del violín. A partir de su irrupción, con apenas 13 años, en la escena clásica de la mano de Herbert von Karajan, su carrera como virtuosa ocupó un lugar propio dentro de los grandes nombres de la música. Con un sinfín de premios (entre ellos, cuatro Grammy) otorgados en reconocimiento a su labor en pro de la música, no se conformó solo con la faceta de intérprete, sino que a través de su fundación hace una apuesta al futuro a través de frecuentes encargos a compositores contemporáneos, así como a la tutoría y la promoción de jóvenes talentos. The Mutter Virtuosi es el ensamble que formó para promover a estos músicos y junto a ellos sale frecuentemente de viaje alrededor del mundo. En un único concierto que forma parte de la gira con la que por primera vez visitan Sudamérica se presentan esta noche en el Teatro Colón.

¿Hasta que punto es importante la figura de un mentor en la vida de un músico? Preguntar esto a quien vio su carrera marcada por uno es una buena manera de medir ese significado. "Me gusta la pregunta porque estoy convencida de que independientemente de la profesión a la que nos dediquemos todos necesitamos de alguna manera la figura de un mentor. Ser mentor es similar a ser padres, porque al final es lo mismo lo que buscas ofrecerles a ambos: educación, guía y entendimiento humano. Pero al igual que la vida de un niño es impredecible, así también lo es el desarrollo de un músico. Un mentor no es garantía de grandeza, aunque sí, un gran regalo y privilegio. Yo tuve la fortuna de tener dos maestras maravillosas, y una de ellas, Aida Stücki, se convirtió en mi modelo, no solo como músico, sino como mujer. Podría decir que yo fui moldeándome alrededor de todo lo que observé en ella. Luego vino Von Karajan, y gracias a eso, con apenas 20 años, comencé mi fundación como manera de agradecimiento a todo lo que había significado su apoyo para mí", dice Mutter.

Un estilo que en el escenario destaca y toma relevancia
Un estilo que en el escenario destaca y toma relevancia

En su memoria resuenan las notas del concierto de Sibelius que interpretó en su reciente visita el pasado agosto junto a la Orquesta del Diván dirigida por Daniel Barenboim en el CCK y afirma también que tampoco ha podido olvidar su presentación de 1998 en el Colón, cuando después de haber interpretado las sonatas para violín y piano de Beethoven fue tal la euforia del público que se quedó sin más bises para interpretar. "Resulta emocionante volver a esta sala histórica ahora acompañada de mi orquesta. Este es un ensamble que fue evolucionando a medida que se iban agregando becarios. Comenzamos dos, luego vino un trío, siguieron cuartetos, luego octetos, hasta que nos dimos cuenta de que éramos suficientes para armar nuestra propia orquesta de cuerdas. Soy una convencida de que la mejor forma de aprender música es tocándola y presentándola en el escenario".

No debe resultar sencillo ser parte de The Mutter Virtuosi, ensamble que trae consigo el privilegio de compartir escenario con una de las grandes violinistas de todos los tiempos. Los requisitos, según explica la propia Mutter, van más allá de lo que es el desempeño musical. "Prefiero a la gente atrevida, llena de pasión e independiente de pensamiento, antes de alguien que se dedique solo a ensayar doce horas al día y tenga la perfección como meta. Eso sí no lo comparto. Todos estos músicos son personas a quienes les interesan los otros y tienen la mente abierta para observar el mundo que las rodea. Me resulta apasionante crear y mostrar música con ellos", afirma.

Ha seducido a las audiencias tanto por la maestría que siempre acompaña sus ejecuciones como por su porte llamativo y gran elegancia (los trajes de hombros descubiertos son su sello) ocupando protagonismo en un área que históricamente estuvo reservada a los hombres. Pero afirma que para ella el género es irrelevante dentro del arte. "La realidad es que no puedo decir si hubiese sido o no más fácil en el caso de haber sido hombre. Siempre hice lo que creí necesario para la música y jamás me encontré con una puerta cerrada por haber sido mujer. De repente es algo que puede suceder con otras profesiones, pero como violinista sería injusto decirlo. Al final escuchamos solo con los oídos".

The Mutter Virtuosi, su proyecto, del que participan músicos becados y que la acompañan en distintas presentaciones
The Mutter Virtuosi, su proyecto, del que participan músicos becados y que la acompañan en distintas presentaciones

Aunque explica que siempre le gusta llevar piezas de compositores contemporáneos dentro de sus presentaciones, en esta ocasión, al ser la primera vez que viene junto a su ensamble, prefirió venir con obras con las cuales la gente pudiera relacionarse y sentirse a gusto. Octeto para cuerdas en Mi bemol mayor, de Mendelssohn; Concierto para dos violines, cuerdas y bajo continuo en Re menor, de Bach, y Las Cuatro Estaciones, de Vivaldi, son las piezas del programa. "Me gusta el sentido histórico que muestra lo que traemos. Fue Mendelssohn quien se encargó de alguna manera de resucitar la obra de Bach, con La pasión de San Mateo, así que presentarlos a ambos en un mismo programa es una oportunidad para mostrar las razones profundas que pueden unirlos. Además, resultan ideales para que cada uno de los solistas que me acompañan tenga su momento exclusivo en escena. Con el doble concierto de Bach se da la posibilidad de mostrar tres solistas diferentes a mi lado, ya que habrá un solista diferente para cada movimiento y para el octeto que resulta casi como una sinfonía y que además de ser una pieza virtuosa es muy alegre y poética, estarán siete solistas conmigo. Terminamos con Vivaldi, un compositor que podría tocar eternamente sin nunca cansarme. Con Las cuatro estaciones me sucede lo mismo que al contemplar los cuadros de Monet en L'Orangerie de París, cada vez que me paro frente a ellos me maravillo y me asombro de lo que siguen produciendo en mi interior".

Entusiasta respecto del futuro de la música, afirma que en ella reside el mejor de los ejemplos de cómo deberían funcionar el mundo y sus sociedades. "Solo en comunidad es que tenemos la posibilidad de sobrevivir y salvarnos, no solo desde el punto de vista ecológico, sino también desde el filosófico. Si nos tomamos un tiempo nos daremos cuenta de que la mayoría de las orquestas y ensambles alrededor del mundo son multiculturales y eso debe de servirnos de recordatorio que es la manera indicada de ir hacia el futuro. Por eso mi compromiso y mi esperanza están puestas en la música a través de la cual busco tender puentes para que todos se animen a explorar este mundo maravilloso".

Anne-Sophie Mutter y The Mutter Virtuosi

  • Teatro Colón, Libertad 621
  • Hoy, a las 20

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