Britney Spears: el negocio de ser una niña-mujer
A los 21 años lanza su cuarto disco
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NUEVA YORK.- "Mami, esto es muy feo", dice una niña de 9 años mientras mira a Britney Spears en el programa especial "ABC in Concert", realizado en el Gotham Hall, de Manhattan. Britney está cantando una nueva canción, "Breathe on Me", vestida con una camisa transparente de cuello bote. Con el corpiño a la vista, se retuerce sobre los muebles del dormitorio mientras varias de sus bailarinas siguen su ejemplo.
"Es un striptease", se queja la pequeña. Su madre le sugiere que no mencione eso en el colegio al día siguiente. "Decí sólo que estaban bailando", le aconseja.
Con el lanzamiento de cada nuevo álbum de Britney Spears, tanto sus fans como sus detractores inevitablemente comentan que ha crecido. Al mismo tiempo, las ventas de sus discos, aunque siempre millonarias, han ido decreciendo en forma continuada. Ella pasó de cantar historias de amor y soledad de colegialas que toman gaseosas, en su primer CD de 1999, a los coqueteos de su siguiente trabajo, "Oops! I Did It Again". En su tercer álbum, "Britney", declaró su emancipación y, canción tras canción, proclamaba que ya no es una niña, pero tampoco una mujer.
En su nuevo trabajo, "In the Zone", que se editará en los Estados Unidos el 18 de este mes, sigue exponiendo su ya pública evolución sexual, y completa su transformación desde la sumisa de "Born to Make You Happy" ("Nacida para hacerte feliz") o "I´m a Slave 4 U" ("Soy tu esclava") hasta la cazadora actual. Aquí, ella es la que se acerca a los hombres, dice que ya no quiere histeriquear y ofrece "lo que necesites durante toda la noche". Entretanto, los diarios sensacionalistas de todo el mundo han contribuido con infinitas imágenes e historias de Britney Spears fumando, bebiendo o en actitud festiva. Y, para promocionar su nuevo disco, la cantante subió las apuestas, posando en topless para las tapas de las revistas. Es una concepción estrecha de madurez la que la define en términos de sexo, alcohol y fiestas. Estos son descubrimientos que suelen tener lugar durante la adolescencia. Pero mientras que Britney ha sido una mártir voluntaria de la fijación de nuestra cultura con las jóvenes provocativas en persona parece saber que crecer es algo más que hacer lo que fascina a las revistas.
"Creo que nunca se deja de crecer -dice, tirada en un sillón del hotel Trump Plaza-. Si alguien dice que está completamente maduro, ¿qué gracia tiene? Uno quiere aprender algo nuevo todos los días. Yo no soy madura, pero tampoco soy una niñita. Simplemente, soy."
Es rara la entrevista con Britney. La mitad de sus respuestas parecen inocuas, programadas; el resto sugiere a alguien tratando de emerger de una vida demasiado protegida. Ella es del tipo de persona que vive en un mundo de sentimientos más que de hechos, lo que explica que pueda ser una entrevistada difícil, pero que florezca en un escenario o un estudio de grabación. En cierta forma, su desafío no es crecer, sino dar marcha atrás, tratando de captar las experiencias que se perdió mientras vivía en su fantasía, o pesadilla, de ser la adolescente favorita del planeta. Como dijo un integrante de su equipo: "Está viviendo una tardía pubertad emocional".
-Vos estás en la mira todo el tiempo. Pero, ¿por qué otros artistas pueden discutir el tema de tomar drogas y vos...?
-Es que si yo salgo y me tomo un trago dicen: "Oh, cielos, Britney salió y tomó un trago. ¿Qué está pasando?" Todo un escándalo.
-¿No será que al comienzo de tu carrera creaste una imagen a la que la gente te ha fijado?
-Es irónico. La gente dice "eras tan inocente y bla bla bla" y yo digo que fueron ellos los que dijeron que yo era muy sexy cuando aparecí con "Baby One More Time". Ves, no puedo ganar.
-Vos hiciste lo tuyo al exponer tu virginidad como tema y diciendo en revistas para adolescentes que no beberías o...
-Tengo 21 años. No puedo jugar con muñecas toda la vida, aunque las amo y las sigo coleccionando.
Reciclaje
Ahora que el pop para adolescentes de los años 90 se está convirtiendo en algo del pasado, sus estrellas se ven forzadas a reinventarse o desaparecer. Christina Aguilera y Justin Timberlake han logrado mantenerse en los primeros puestos volcándose a las radios de rythm & blues. Los Backstreet Boys parecen haberse evaporado.
Britney eligió un punto medio. Aunque "In the Zone" es más agresivo sexualmente que todo lo que editó antes y sus actuaciones alejen a las chicas de 9 años, su nuevo material no es una completa reinvención. Es la misma Britney haciendo coreografías con bailarines mientras canta canciones plenas de energía. A pesar del tema "(I Got That) Boom Boom", con los raperos Ying Yang Twins, y "Outrageous", una proclama superficial sobre el poder femenino escrita por R. Kelly, "In The Zone" no es un CD para una radio de r&b. Es un álbum pop, lo que no parece una fórmula segura del éxito en un tiempo en que los primeros puestos de los rankings están dominados casi por completo por el rap y el rythm & blues. La producción y los ritmos son aquí más complejos y menos predecibles y las canciones suenan como una puesta al día del pop-dance de los 80. Britney dice que ha estado escuchando a Black-Eyed Peas y John Mayer y hasta se comparó con Bjork al hablar de la balada "Shadow".
Pero la canción que más interés generará es la que ella escribió en el piano, "Everytime", su respuesta a "Cry Me a River", de su ex novio Justin Timberlake. Aunque varios compositores le enviaron descaradas respuestas al tema del ex *NSync, ella optó por pedir disculpas: "My weakness caused you pain" (mi debilidad te hizo sufrir), canta, y en el estribillo ella casi suplica: "I feel so small. I guess I need you baby" (me siento tan pequeña, creo que te necesito).
-¿A quién le pedís consejo?
-A nadie. Nadie puede decirme nada. Soy muy testaruda.
-¿En serio?
-Si alguien me dice que no haga algo, lo hago. Sí escucho a Madonna. Por algún motivo le presto atención.
-¿Te dio algún buen consejo?
-No lo quiero decir. Pero es bueno tener alguien a quien poder hacerle preguntas. Es una artista total, me gusta cómo piensa, cómo lleva su carrera y su familia. Me gustaría poder estar dentro de su cabeza.
-Fuera de Madonna, ¿alguien más puede ser un modelo?
-Faith Hill, por la manera en que puede equilibrar su carrera y su familia.
Hay algo más allá en esta respuesta. Las preocupaciones de Britney no están relacionadas sólo con la música, sino con cómo balancear su vida pública con su vida real.
Cuando terminó la entrevista, se maquilló y se vistió para que un grupo de MTV charlara con ella para el especial "In the Zone and Out All Night". De repente, tras cinco minutos de entrevista, Britney pareció despertar de un trance. "Esto no está funcionando", dijo. Se paró y abandonó la habitación, dejando confundidos a todos. Como dijo después su agente, su mente estaba en otra parte.
Fue una decisión que implica un grado de independencia, confianza y honestidad, cualidades de la madurez. Pero también fue un acto impulsivo. Un encargado de relaciones públicas más prolijo la hubiera forzado a concentrarse y dar una buena entrevista aunque no tuviera ganas. Ninguna elección es buena o mala, pero son ejemplos de la encrucijada en la que se encuentra a los 21 años: un camino la pueda llevar a la soledad y desorientación de un Michael Jackson; el otro a la perseverancia y la fuerza interior de una Madonna. El camino que elija es otra decisión que tendrá que tomar.


