
Canción romántica y toda la magia gitana
Isabel Pantoja enamoró a su público
1 minuto de lectura'
Entre coplas y boleros, canta y baila al amor. Con Isabel Pantoja. Dirección musical: Horacio Icasto. Guitarras flamencas: Juan Pantoja y José F. Martínez. Cantaor y palmas: Baldomero Cádiz. Cajón: Ramón Cádiz ("Boy") y Herminio Cádiz ("Lolo"). En el teatro Gran Rex.
Nuestra opinión: muy bueno
Con su cuerpo cimbreante, manos como palomas en el cielo y esa voz que nace desde lo más íntimo de su ser, Isabel Pantoja retornó a Buenos Aires para mostrar esta vez no sólo los temas más representativos de su repertorio, sino también para recordar a su Sevilla natal a través de las canciones y de los bailes que cultivó desde su niñez. En un escenario despojado de escenografías y alumbrado por luces multicolores hace su aparición esta mujer que no necesita palabras para lograr los aplausos del público.
La primera parte del espectáculo está dedicada al amor -no en vano, sus presentaciones coincidieron con el Día de los Enamorados-, y de lo más profundo de su voz su repertorio se entreteje a través de títulos tan exitosos como "Se me enamora el alma", "El moreno", "Qué tal te va sin mí", "Adoro", "Esta tarde vi llover" y "Sabor a mí", entre otros muchos que hicieron de su repertorio un vibrante homenaje a las desdichas, las pasiones y las alegrías del hombre y de la mujer que coinciden a través de pequeñas historias que Isabel Pantoja recrea con indudable calidez vocal.
En este collar de temas no podían faltar "Marinero de luces" y "Virgen del Rocío", mientras que en la segunda parte del recital ella, con colorida bata de cola, recuerda a sus hermanos gitanos y pone la dulzura de su garganta privilegiada en "Bésame mucho", "Amor gitano", "Tangos flamencos", "Bulerías", "Sevillanas" y "Rumbas". En estos cuadros a los que ella impone su sangre que brota desde lo más íntimo de su ser es acompañada por guitarras, cajón y dos cantaores que le sirven como marco a esos recuerdos de su Sevilla natal.
La belleza de Isabel Pantoja, unida a un vestuario que luce con enorme garbo, recrea tanto esos temas en que el amor es tristeza o alegría y, al mismo tiempo, baila con esa gracia que le brota desde lo más profundo de las cuevas gitanas. La excelente orquesta dirigida por Horacio Icasto es otro de los elementos que hacen de este retorno de la cantante a la Argentina una fiesta que habla de los sentimientos más hondos del hombre y de la mujer en cada encuentro o desencuentro. El tiempo parece no pasar para ella. Su sonrisa y su simpatía para agradecer los interminables aplausos de ese público que colmó la sala del Gran Rex hablan bien a las claras de que ella, la Pantoja, despliega su magia gitana para endulzarnos con su armonía y hacernos sucumbir con su quejido inconfundible.
1
2La empleada: una previsible adaptación, que no remonta ni con nombres fuertes en su elenco
3En fotos: de Zaira Nara a los besos a China Suárez y Mauro Icardi en Turquía, así recibieron los famosos el año
4Cómo será la operación que le realizarán a la cantante Pink: “En 2026 dejo atrás todo mi dolor”


