
Canciones entre la fuerte marejada

La elección de los nuevos discos del pianista Ignacio Montoya Carlotto, la cantante Casiana Torres, el dúo de Juanjo y Julián Hermida y el guitarrista Julio Azcano podría ser resultado del capricho o el azar. Pero no lo es. Los cuatro se destacan por distintas razones y, a la vez, pueden pasar inadvertidos en el sobredimensionado volumen de ediciones discográficas de estos tiempos. La publicación de música se comporta como una fuerte marejada que trae desde desperdicios hasta los mejores ejemplares.
Montoya Carlotto. Si hubiera aprovechado la difusión mediática que tuvo cuando se supo que era nieto de la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Ignacio Montoya Carlotto habría publicado este disco por lo menos un año antes. Pero, si bien hoy sabemos quién es y de dónde viene, su música tiene un camino paralelo que no necesariamente transita los tiempos de su "renacimiento personal" (aunque, de algún modo, lo refleje). Montoya Carlotto tiene un nuevo disco con su grupo, Sep7eto. Sin prisa terminó de darle forma a un repertorio de temas propios, lo grabó el último año con su banda y con invitados como Luna Monti y Juan Quintero. La voz de la cantante, Inés Maddio se hermana con la de la Silvina Garré de los 80 (aunque no tenga la misma tesitura) y tiene el tono ideal para estas canciones, las embellece; las músicas de Ignacio están emparentadas con las de Carlos "Negro" Aguirre y las letras con las de Jorge Fandermole. También hay un halo spinetteano presente. Esa es la estética que predomina en este disco exquisito, de muy bellas canciones y arreglos.
Casiana Torres. La cantante fueguina se adueña del folklore de todo el país. Sin preferencias por ninguno en especial (nació a más de 3000 kilómetros del centro de zambas, cuecas, chamamé o chacareras) hace una muy buena elección de temas, con la contundencia de la guitarra de Martín Nazareno Castro (la labor de este músico es sobresaliente).
Los Hermida. Juanjo (pianista) y Julián (guitarrista) tienen el mismo apellido pero no tienen parentesco, aunque están hermanados por la música. Desgenerados, su segundo álbum -con protagonismo de sus instrumentos y los temas propios-, es de grupo y de múltiples lenguajes (seguramente a eso apunta el título) y de interesantes procedimientos para desarmar algunas canciones conocidas, como quien quita las capas de una cebolla o de una fruta hasta llegar al centro. Especialmente en temas de Troilo, Piazzolla, Spinetta y Bruno Martino.
Julio Azcano. El guitarrista subirá esta noche al escenario de Café Vinilo a presentar Distancias. El título habla del disco pero también de su vida, porque se trata de un marplatense radicado en Suiza. Es un registro de guitarra sola, pero es un álbum de idiomas, de pronunciaciones, de colores. Como sucede con las voces, en la guitarra existe una colocación técnica más apta para los repertorios clásicos que los populares. Azcano parte de una "colocación" académica y sabe aplicar recursos y técnica a distintas formas de la música popular con mucha naturalidad, con pinceladas de flamenco o chacarera, de música rioplatense o fingerstyle norteamericano.





