Daniela Herrero, la princesa del pop-rock
Papá Daniel no se esmeró demasiado al momento de buscar un nombre para la menor de sus hijas. Le puso Daniela (aunque el tipo asegura que fue idea de su esposa). Sin embargo, se esforzó por acompañar esa pasión por la música que demostraba la chica desde muy pequeña.
Daniela Herrero estudiaba piano con su abuela, cantaba en su casa y a los 5 años les pidió a sus padres que la llevaran a un show de Miguel Mateos. A los 11 comenzó a cantar con algunos de los músicos de las Blacanblus. Su grupo debutó hace dos años en el escenario de Oliverio Allways y los temas llegaron a oídos de los ejecutivos de una compañía multinacional, bien dispuestos para convertir la propuesta en un producto discográfico apto para el mercado adolescente.
Desde entonces, el ascenso fue vertiginoso. Un viaje a Madrid para la grabación, donde la esperaban la producción de Alejo Stivel, los arreglos vocales de Mavy Díaz y la base de dos ex Charly García, Fernando Lupano y Fernando Samalea. "No sabía que iban a tocar ellos, fue una sorpresa para mí... todo muy grosso y muy rápido. Porque hasta no hace mucho tiempo yo estaba tocando con mi banda en los centros culturales de Adrogué y Berazategui. Ahora tengo una placa de una compañía discográfica", dice sin apartar la vista del grabador, que parece diminuto rodeado por tantos equipos desparramados en la enorme sala de ensayos ubicada en el altillo de la casa familiar.
A primera vista, el arte de tapa anuncia un disco infantil, pero el contenido del CD trae letras para quinceañeros y una estética que se acerca al pop y al rock nacional de los 80, aunque con un sonido fresco. "Creo que la compañía discográfica apuntaba a un público de chicos, aunque este disco es para edades muy variadas; me van a ver chicos de 5 años hasta gente de 23. Eso es lo que vi hasta ahora. Porque creo que hay canciones para nenes, adolescentes y gente de la edad de mi viejo."
Daniela volvió de Madrid con un disco bajo el brazo, un hit alegre y pegadizo, "Sólo tus canciones", y un segundo corte de difusión, "Demasiado", compuesto por Mavy Díaz. Con este debut discográfico seguramente entrará en el mercado de las jóvenes divas del pop. Sin embargo, no será a través de las fórmulas de moda: los ritmos latinos y la música bailable con bases programadas. En su manera de cantar (lo hace muy bien) se perfila un estilo cercano al de intérpretes como Fabiana Cantilo, entre otras que transitaron ese rock nacional de la primavera democrática. Claro que Daniela nació en 1985 y la música de esos años no fue precisamente el impulso inicial que la definió por el canto.
"Al principio cantaba blues, baladas, jazz o boleros. Hacia covers de las Blacanblus. En realidad, el disco lo preparamos en muy poco tiempo. Suena muy ochenta, la voz bien adelante, la banda atrás. Me encanta que haya temas con los que muchos se identifican."
Producto creíble
Papá Daniel ensaya otra explicación de este proceso. "Llegó a este sonido de una manera natural y se identificó, sin buscar una época. Además, creo que es más creíble para su edad una onda pop y rock liviana con letras acordes a las de los pibes de 15 años. Ella conoce la realidad argentina, pero a los 15 no me parece bien que hable en defensa de los piqueteros. Que lo haga si quiere, pero cuando sea más grande. Todavía tiene que vivir un poco más para hablar de algo así, cantar un poco más y luego ubicarse en un lugar."
El domingo, a las 19, tocará en el Hard Rock Café, de Pueyrredón y Azcuénaga, y tienen varias fechas programadas en Misiones, Mar del Plata y Punta del Este. Además, la placa saldrá en España, Holanda, Miami, Colombia, México. "Hay algo que no quiero -señala su padre-. Britney Spears es muy linda y puede cantar muy bien, pero yo no quisiera que Daniela terminara haciendo algo así. Me encantaría que terminara como la que está cantando (dice para referirse al disco que se escucha de fondo, a bajo volumen): Joni Mitchell, esa mujer de 55 años considerada cantante de culto. Pero, para eso, hay que laburar mucho. Y si Daniela llega a ser una artista for export, que lo sea, pero con algo creíble."
Satisfecha, entusiasmada y con una sensación de cautela al estar parada en el felpudo de entrada del gran negocio de la música, Daniela dice que algún día le encantaría grabar un disco de blues. "Más adelante, porque todavía tengo que aprender mucho. Por ahora me siento cómoda." Y, mientras tanto, escribe algunos temas en coautoría con Diego Occhipinti (dos ya se publicaron en el CD). "Me gustaría que en próximos discos los temas fueran todos míos. Eso sería un sueño."





