
Desde Italia llega Amedeo Minghi
Lleva 30 años ininterrumpidos de carrera, una veintena de discos editados y el reconocimiento del público que no sólo se limita a su país natal, extendiéndose hacia destinos tan disímiles y lejanos entre sí como Alemania, Estados Unidos o Brasil.
En todos esos lugares, Amedeo Minghi (nacido en 1947, casado, dos hijos, romano hasta la médula) cuenta con sendos clubs de fans. Cuando se presenta en Río de Janeiro o en San Pablo, dice que debe andar con custodia para atenuar la efusividad del público. Ahora, en su primera visita a la Argentina, espera inaugurar con el concierto que ofrecerá el próximo miércoles, a las 21, en el teatro Coliseo, un vínculo prolongado con el público porteño.
Minghi llegó a Buenos Aires, por iniciativa del Instituto Italiano de Cultura, para participar de las celebraciones mundiales por el 25° aniversario del pontificado de Juan Pablo II. La presencia del cantautor romano no es casual, ya que compuso hace tres años un tema dedicado al Papa, titulado "Un uomo venuto da lontano" (Un hombre llegado desde lejos), que cantó ante aquél en el Vaticano.
"Soy el único artista del mundo que tiene un videoclip en el que aparece el Papa y fue autorizado por el Vaticano", explica Minghi, que luce en el dedo meñique de su mano derecha un anillo dorado con las estaciones del Santo Rosario como muestra de su devoción.
"Puedo hacer todo esto porque me siento un artista libre. No estoy ligado a ninguna esfera política ni grupo de opinión. Me enorgullezco de expresar la más grande conquista que puede tener un hombre del arte, que es su libertad de expresión", dice.
Pero, de inmediato, Minghi se encarga de aclarar que su identificación con lo que expresa el Papa le trajo algunos problemas con la prensa de su país. "Algunos medios me tuvieron muy en cuenta y otros, muy poco. No se acostumbran a entender que uno no escribe sobre las cosas que están de moda, sino que ama lo que decide amar. Y al defender mi libertad siento que estoy abriendo un camino que habla de la libertad de todos", apunta con una sonrisa.
Y agrega que sólo a partir de esa libertad, en su carrera coexisten el tributo a Juan Pablo II y un musical -que actualmente prepara- dedicado a la historia de amor entre Anita y Giuseppe Garibaldi, paladín de la unificación italiana. Compositor de canciones y de música de películas, arreglador y productor, Minghi dice haber descubierto en su primera estada porteña que el público argentino no conoce al modelo clásico de cantautor que creció en Italia durante los últimos 20 años.
"Se trata de un hecho cultural difícil de explicar. En estas dos décadas la cultura musical italiana cambió mucho. Hasta la década del 70 se trabajaba mucho en la carrera internacional de algunas figuras, pero después comenzó una etapa diferente, con creadores preocupados por la palabra y con propuestas quizá menos exportables, pero muy cercanas al sentimiento de nuestra gente", detalla.
Asociado con una variopinta línea de cantautores romanos entre los que aparecen Antonello Venditti, Claudio Baglioni o Francesco De Gregori, Minghi se identifica con un tipo de canción muy cercana al melodrama italiano clásico. "Mi esfuerzo pasa por conservar las tradiciones, pero en vez de retomar el pasado como tal trato de actualizarlo a partir de una mirada contemporánea", señala. En su única actuación porteña, acompañado por el pianista Luca Perrone y un conjunto de arcos, Minghi dice que el público descubrirá a un artista atípico . "Yo no soy sólo un artista que interpreta canciones -concluye-. Durante mis recitales trato de invitar a la audiencia a entrar en mi mundo, en mi atmósfera. Cada noche es diferente a la anterior y nunca armo el mismo programa. Y a veces me pongo a charlar y a criticar las cosas de todos los días. Lo que hago cada vez que salgo a un escenario es poner todas las cartas sobre la mesa".
PARA AGENDAR
- Amedeo Minghi Unica presentación del cantante italiano.
Teatro Coliseo. M. T. de Alvear 1125. Tel. 4816-6115. A las 20.30. Entradas, desde $ 10





