Dos elencos para una joya de Mozart

Con la versión historicista de Così fan tutte, Juventus Lyrica demuestra también que en Buenos Aires no faltan voces para encarar distintos repertorios de ópera
(0)
24 de agosto de 2010  

Opera bufa Così fan tutte , de Wolfgang Amadeus Mozart, sobre libreto de Lorenzo da Ponte. Elenco: Sabrina Citera y Macarena Valenzuela (Fiordiligi), Guadalupe Barrientos y Lara Mauro (Dorabella), Laura Polverini y Laura Pencki (Despina), Santiago Bürgi (Ferrando), Santiago Tiscornia (Guglielmo), Alberto Jáuregui Lorda y Oreste Chlopecki (Don Alfonso). Dirección escénica: Ana D´Anna. Coro preparado por Miguel Pesce. Orquesta de Juventus Lyrica, combinado con músicos del Conservatorio Real de La Haya (Holanda). Director: Hernán Schvartzman. Teatro Avenida. Nuevas funciones, pasado mañana y el sábado, a las 20.30.

Nuestra opinión: muy bueno

La propuesta de ofrecer Così fan tutte, ossia la scuola degli amanti ( Así hacen todas, o la escuela de los amantes ), de Mozart, despertó gran interés, sumado a la circunstancia de una interpretación en una versión de las denominadas revisionistas, por la utilización de una orquesta en la que participarían músicos graduados y estudiantes de los últimos años del Conservatorio Real de La Haya de Holanda que, naturalmente, utilizarían instrumentos de época.

En efecto, como fuera posible apreciar el desempeño de casi la totalidad de los dos equipos de cantantes elegidos por las autoridades de la benemérita entidad, en la función inaugural, y la segunda representación en la tarde del domingo, se ha podido analizar la actuación de dos elencos distintos en los personajes protagónicos y, en este sentido, cabe celebrar la evidencia de una realidad incontrastable; Buenos Aires es hoy un semillero de cantantes líricos idóneos para abordar un amplio repertorio de la ópera, incluidas las complejas y sutiles dificultades del exclusivo estilo mozartiano.

En el primer elenco, la soprano Sabrina Citera (Fiordiligi), de buen rendimiento y la mezzo Guadalupe Barrientos (Dorabella), de excesivo caudal, actuaron con aceptable resultado. La soprano Laura Polverini, de buena capacidad vocal, encarnó una Despina destacando su naturalidad y picardía. Los personajes masculinos estuvieron a cargo de Santiago Bürgi, Santiago Tiscornia y Alberto Jáuregui Lorda, en tanto que la versión musical no tuvo el nivel esperado, porque resultó algo pálida y descolorida.

Pero, en cambio, en la función del domingo, Così... fue excelente, determinando un contraste como pocas veces ocurre en los teatros dedicados al género lírico, aquel que combina equilibrio, música y teatro.

En esta segunda versión, la soprano chilena Macarena del Pilar Valenzuela fue una ideal Fiordiligi. Mostró musicalidad en el canto y excelencia en su accionar teatral. Fue vehemente en la expresión, en los gestos y en las miradas. Por su parte, Lara Mauro como Dorabella, en una actuación de enorme significación para el futuro de su carrera, sumó a la versión musical naturalidad al personaje. En tanto que el aspecto básico para el repertorio mozartiano logró un fraseo matizado, musical y sin forzar la emisión en ningún pasaje, detalles que el público, juez inapelable, supo apreciar al brindarle un caluroso aplauso.

Pero no menos feliz fue la actuación de Laura Penchi como Despina, porque además de voz de muy buena sonoridad, grato color y musicalidad, su accionar teatral fue de admirable soltura. De su voz surgió una cuidada matización, y de sus gestos, una admirable actriz de llamativas condiciones.

En cuanto a los personajes masculinos, actuaron con desenvoltura en el trazado de los esposos que se prestan al juego de travestidos amantes, tanto Santiago Bürgi (Ferrando) y Santiago Tiscornia (Guglielmo), en su debut en un rol importante, los encararon con gracia y desparpajo, ajustados naturalmente a las ideas y objetivos de la directora de escena Ana D´Anna, quien en su calidad de mentora del proyecto Juventus Lyrica expone en cada uno de sus trabajos esfuerzo y pasión. Fue correcto como Don Alfonso el bajo Oreste Chlopecki.

Discurso musical prolijo

En cuanto a la batuta, pilar esencial de la ópera como género musical, el joven Hernán Schvartzman que fue en cierto modo protagonista de la versión con la cual pudiera obtener un título académico en el exterior, en la segunda función se caracterizó por el logro de un discurso mozartiano prolijo, delicado y en concordancia con la tendencia revisionista actual que pretende reproducir las sonoridad de la época del autor.

Nos pareció acertado a la idea del boceto el vestuario diseñado por María Jaunarena, la caracterización de los personajes, la liviandad y trasparencia del coro preparado por Miguel Pesce y el impecable clavecinista Manuel de Olaso, que contribuyó desde el teclado, símbolo de un estilo, a hacer aún más divertidas algunas pinceladas ocurrentes, festejadas por parte del público que, al finalizar, brindó un generoso aplauso.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.