
Dos músicos muy impulsivos
Grabaron un disco juntos y lo presentan los sábados de este mes en El Nacional
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De lunes a viernes, hasta las seis de la tarde, Ariel Minimal se viste de baby-sitter y cumple roles de padre, niñero, entretenedor y cocinero. La que agradece semejante demostración de amor es su pequeña hija Mina, una belleza que se mueve por todo el espacio de la casa del barrio de Boedo, hasta que se topa con una guitarra y, tajante, dice: "Es de A(r)iel".
Con Mina deambulando, Ariel Minimal y Flor Ruiz se aprestan a hablar de Ese impulso superior , el disco que grabaron juntos sin más excusas que la de compartir la pasión por la música. Desde que registró aquel elogiado álbum con Manza Esaín y Flopa Lestani, Ariel Minimal descubrió un universo artístico paralelo a su proyecto de toda la vida, el trío Pez. Sin contar, claro, sus vacaciones con los Fabulosos Cadillacs. A propósito, del reencuentro de Vicentico y compañía, del que no participa, dirá: "Está todo bien, tienen derecho a llamar a quien quieran, pero lo que me jodió fue haberme enterado por los diarios".
A la hora de Ese impulso ... Ariel estaba preparando Los orfebres, con su banda y Flor, en tanto, no se decidía a ponerle el punto final a Mayor . En el medio, Minimal un día levantó el teléfono y, del otro lado, el sí de la Ruiz no se hizo esperar. "Nos conocíamos por amigos en común -cuenta el dueño de casa-. Me gustan mucho sus discos y de la música siempre me agradó el intercambio, me enriquece."
Siempre se pone a los brasileños de ejemplo, que ellos sí se reúnen, que dejan el ego de lado y tantos otros lugares comunes. Y por casa cómo andamos. "Una cosa es juntarse a zapar, que es producto de la embriaguez del rock, el zapar inconducente -describe Minimal- y otra hacer un disco. En su momento existió Porsuigieco y hasta que irrumpió la cocaína existía eso de juntarse a crear. Después la cocaína logró una cosa más vacua. «Loco, tenemos que hacer algo juntos», decía alguien y sabías que era una mentira que no se iba a cumplir nunca. Pero el hecho de juntarse existe, yo me junto con Florencia, con Flopa, con Gabo, con Manza, con los Fútbol. Yo aprendo de eso, disfruto y salgo a pasear la cabeza de Pez, un proyecto de 15 años que me quema el bocho."
Para Flor Ruiz, compartir un disco con la voz de Pez es otro capítulo en su viaje sin retorno al mundo del rock. "Vengo del campo académico y el estudio formal incentiva mucho el individualismo -dice la autora de Correr y Mayor, entre otros discos-. Yo tuve muchos años de individualismo pero no por egoísmo. Y son esos años en los que la gente hace sus bandas de rock. Mis amigos de la música de años son los de la música académica, en cambio, los del rock son los más nuevos."
Una anécdota le sirve a Florencia para graficar su paso al "lado oscuro". "El otro día me llamó un amigo del conservatorio para decirme que se había comprado una viola. «Qué bueno, ¿qué viola te compraste?», le pregunté yo, pensando, no sé, que se había comprado una Fender del 70. Y me respondió, serio: «Flor, estás arruinada, me compré una viola». O sea, un violín grande."
Canciones sutiles, sencillas, con aires de siesta, leves y atemporales, componen la obra en común. En vivo conforman la columna vertebral del ciclo que los músicos protagonizan en El Nacional, con la banda de la Ruiz como acompañante. También hay canciones de sus repertorios solistas que se ensamblan con naturalidad a los 14 temas impulsivos.
-¿Cuál es el impulso superior?
Florencia Ruiz: -Para mí es la música, que es lo que nos une. La canción que da nombre al disco es una de mis favoritas, es una idea que tenía Ariel y la plasmó en unos minutos.
Ariel Minimal: -Yo quería hacer una canción con solo tres acordes, porque las anteriores tenían un montón de acordes, producto de la influencia de Litto Nebbia (con el ex Los Gatos comparte un proyecto que reune a músicos de la primera generación del rock argentino con exponentes actuales). Cuando salió Flor me pidió que le hiciera una letra, pero no para otro día, sino en el momento y la tuve lista en 15 minutos. La letra dice: "Y después la mañana avisará que ya es hora de toma ese impulso superior". Puede ser un esfuerzo extra, un plus, ese poquito más que muchas veces se necesita para realizar algo.
Durante un año, los guitarristas reservaron los martes para coincidir en la sala de Pez. Sus violas , algo de percusión, un teclado y, ocasionalmente, una batería, fueron los instrumentos que utilizaron para arropar sus canciones. "Usamos lo que teníamos a mano -cuenta Minimal- y llamamos a algunos amigos cuando quisimos incluir un instrumento que no sabíamos tocar. Es paralelo a Mayor y a Los orfebres, pero el chiste es que se trata de un material distinto."
Sencillo y distinto, como esa brisa que entra cuando uno baja la ventanilla del auto y, en unos segundos, logra cambiarnos el ánimo. "Puedo decir muchas cosas pero hoy prefiero escuchar", canta Ariel y al oyente del disco le sucederá lo mismo.
Para agendar
Florencia Ruiz y Ariel Minimal , presentación del álbum Ese impulso superior
El Nacional, EE.UU. 308. Hoy y los restantes sábados del mes, a las 22. Entrada, $ 20





