
Dos óperas de Verdi se estrenan en la Argentina
Además, se reponen varias de sus obras
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El año Verdi sigue en pleno apogeo. Los estrenos de "Alzira", en el Teatro Roma, de Avellaneda; de "Stiffelio", en el Argentino, de La Plata, y las reposiciones de "Attila" y "Falstaff", en el Colón, y "La traviata" e "Il trovatore", en el San Martín, de Córdoba, son algunos de los anuncios más atractivos, al margen de que el Réquiem está programado en varios lugares y de que en el Colón se venga desarrollando, desde abril y hasta fines de octubre, el curso "Aproximación al conocimiento de la ópera", destinado este año al líder del Risorgimento musical italiano. También en el ámbito del teatro hablado se producirá un estreno seductor, "Villa Verdi", con idea, texto y dirección de una eminente figura internacional de la régie, Beni Montresor, en la sala Piazzolla del Teatro Argentino de La Plata. Se trata de una primicia mundial en la que actuarán, durante nueve representaciones a partir del 6 de julio, Duilio Marzio (Verdi), Daniel Miglioranza (Arrigo Boito) y Susana Freyre como la mujer del maestro, Giuseppina Strepponi. La obra de Montresor será posteriormente presentada en Parma y en el Broadway neoyorquino.
El primer título de esta nueva arremetida verdiana está anunciado por el Roma, de Avellaneda (Sarmiento 109), para el sábado. Pese a que la llegada del arte de Verdi se produjo el 26 de julio de 1849 con el estreno en Buenos Aires de "Ernani", a la que siguieron las representaciones de la casi total producción del compositor, hasta ahora no se había ofrecido en la Argentina esta "Alzira", que es de 1845, de la primera etapa de creación. Para escribirla se inspiró Verdi en "Alzire ou les Américains", de Voltaire, que el autor francés había escrito en 1736 y en cuyo argumento se afirman la creencia de que hay un Dios creador del mundo, pero ajeno a sus leyes y a su desarrollo, y la convicción de que la filosofía debía centrar sus esfuerzos en la elaboración de una moral práctica y el logro de la felicidad para los hombres mediante el progreso de las ciencias y las artes.
Sus ideas surgen con nitidez en "Alzire", tragedia que transcurre en Lima, en tiempos de la primera dominación española. Zamora, cabecilla de los rebeldes, es dado por muerto y Alcira, su prometida, se ve obligada a convertirse al cristianismo y a casarse con Guzmán, tiránico gobernador que ha sucedido a su padre, Alvarez, hombre noble. Al retornar Zamora, urde una nueva conjura y hiere de muerte a Guzmán. Alvarez, salvado en otros tiempos por Zamora, duda en castigarlo, luchando entre su dolor de padre y la gratitud hacia su salvador. Finalmente, tanto éste como el hijo moribundo lo perdonan y le entregan el dominio del país. La idea de Voltaire fue mostrar en Alvarez la sabiduría de un espíritu religioso libre de fanatismo.
La colaboración con el libretista Salvatore Cammarano le permite a Verdi realizar el 12 de agosto de 1845 su primer estreno en el San Carlo de Nápoles, del que aquél era poeta oficial. La censura de los Borbones cayó sobre el libreto de la ópera y obligó a sus autores a atenuar la polémica a la cual se libra Voltaire contra el colonialismo y sus dardos contra la intransigencia del fanatismo religioso. La consecuencia fue que, debilitadas las ideas de base del pensador francés, la prensa de la época criticó que tal como quedó la ópera no se ponían suficientemente de relieve las virtudes de la religión cristiana.
El demorado estreno de "Alzira" en la Argentina contará con dirección musical de Roberto Luvini y régie de Fernanda Ramondo. Junto con la Orquesta Sinfónica Municipal de Avellaneda y el Coro del Teatro Roma actuarán dos elencos de cantantes integrados por Irene Burt y Patricia González (Alzira, joven inca), Gerardo Marandino y Rubén Boyadjian (Zamoro, jefe inca), Leonardo López Linares y Alejandro Sewrjugin (Gusmano), Claudio Rotella y Alejandro Omar Querol (Alvaro), a los que se sumarán Norberto Lara, Eduardo Aperio, Marcelo Mansilla, Santiago Bo, Claudia Pisanú, Silvina Martino, Luis Cejas y Enrique Ferraro.
Los horarios son, en este mes: sábados 16 y 30, a las 21; domingos 17 y 24, a las 19, y viernes 22, a las 21.
Curioso argumento
Lo que llama poderosamente la atención de "Stiffelio" es su argumento (la ópera vio la luz primera en el Teatro Grande de Trieste el 16 de noviembre de 1850), porque los problemas conyugales de un ministro evangélico alemán a principios de ese mismo siglo eran impensables en la lírica italiana del Ottocento, aun para el público de una ciudad tan empapada de tradición austríaca, entre germanizante y eslava. Como era de imaginar, estando Trieste bajo la dominación austríaca, la censura cayó una vez más sobre Verdi: en Austria la Iglesia tenía considerable poder y este argumento sobre un sacerdote, aunque protestante, que podía casarse y divorciarse, resultaba bastante incómodo, con lo que se suprimió buena parte del tercer acto de la obra.
"Stiffelio" no pudo hacer carrera. El autor trató de remediar las cosas proponiendo un cambio de título por el de Guglielmo Wellingrode, que ya no era un pastor de almas sino un político, y así se llevó la obra a escena al año siguiente en Roma y Florencia y en 1855 en Nápoles. En 1857, "Stiffelio" se convertía en "Aroldo", cuya acción se ubica en Inglaterra entre caballeros feudales, con una música sometida a mayores transformaciones. Hoy conviven ambas: los tenores prefieren a la primera y las sopranos se inclinan por la segunda, pues la protagonista femenina sale gananciosa. En estos últimos tiempos, parecería que "Stiffelio" le saca ventaja a "Aroldo" (que se conoció en Buenos Aires en 1860, en el antiguo Teatro Colón) tanto en el reconocimiento de los especialistas mundiales de Verdi como en el gusto del público.
El libretista Francesco Maria Piave fue quien recomendó al compositor tomar el argumento de "Stiffelio" para cumplir con el encargo del Teatro Grande de Trieste. La acción, que se desarrolla en las primeras décadas del XIX, transcurre, en los dos primeros actos, en un sombrío castillo y un cementerio de Salzburgo, mientras el final traslada la acción a un templo, y la intriga gira en torno del adulterio cometido por la esposa del ministro de una secta protestante, que, tras una sucesión de enredos y de consideraciones éticas, propone el divorcio a su cónyuge a fin de que pueda contraer matrimonio con el seductor. Pero como Lina sigue amando a su marido, la solución viene por otro camino: en momentos en que Stiffelio se apresta a hablar ante la congregación, sus ojos se posan en la Biblia, abierta en el pasaje en que Cristo perdona a la adúltera, ejemplo que seguirá el protagonista de la ópera.
El libreto de Piave se basa en una obra teatral francesa: "Le pasteur ou L´Evangile et le Foyer", de Emile Souvestre y Eugéne Bourgeois. A partir de ahí, Piave tuvo suficiente material para proveer a Verdi de un melodrama que combina el gran espectáculo con rasgos teatrales del realismo burgués.
Verdi asume con la mayor profundidad la representación operística de este hombre herido mortalmente en sus convicciones morales por la infidelidad de su mujer, situación que lo lleva al tormento de vivir entre el deseo de venganza y el deber cristiano del perdón.Toda una figura para ese compositor que, abandonando ya los argumentos propuestos por el Risorgimento, en los que el protagonista es el pueblo, buscaba afanosamente introducirse en la psicología de los afectos individuales.
El estreno de "Stiffelio" en el Argentino de La Plata será el martes próximo, con repetición el jueves 21 y el sábado 23, a las 20.30, y el domingo 24, a las 17.30. Lo harán la orquesta y el coro estables del teatro dirigidos por Javier Logioia Orbe y Manuel Cellario, respectivamente. Tim Coleman será director de escena de la producción original de Elijah Moshinsky. La escenografía de Michael Yeargan tendrá reposición de Luke Hegel-Cantarella. El vestuario es de Peter J. Hall.
Los intérpretes serán, para Stiffelio, los tenores David Maxwell Anderson (días 19, 21 y 23) y Antonio Barasorda (día 24); Lina, serán las sopranos María Spacagna (19, 21 y 23) y Marina Biasotti (24); Stankar serán los barítonos Vladimir Chernov y Luciano Garay; como Jorg, los bajos Stefano Palatchi y Oreste Chlopecki; Raffaele, estará a cargo de los tenores Juan Carlos Vasallo y Christian Casaccio. En los demás roles, los tenores Carlos Iaquinta y Ernesto Correa, y las sopranos Roxana Deviggiano y María Inés Franco. La producción que presenta el Argentino fue realizada en el Covent Garden en 1993 y pertenece a la Staatsoper de Viena, que la estrenó en 1996.




