
Dylan, entre la inspiración y el plagio
La similitud de ciertos versos del músico con fragmentos de un libro genera polémica
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NUEVA YORK (The New York Times Service).- Un fan de Bob Dylan leía el libro "Confessions of a Yakuza" (confesiones de un yakuza ), del doctor Junichi Saga, cuando algunas frases le resultaron familiares. Algunas eran similares a versos de temas del álbum de Dylan, de 2001, "Love and Theft".
En el libro, un padre es descripto como "como un señor feudal", una frase que Dylan usa. Y las similitudes no terminan allí. Dylan no confirmó ni negó haber leído el libro; ni pudo ser ubicado por la prensa para hacer comentarios, según un vocero de Columbia Records.
El Wall Street Journal reportó esas supuestas líneas que Dylan habría tomado prestadas en su edición del martes 8 de julio. Tras varios alborotos ocasionados en los Estados Unidos por periodistas que han usado material de otros investigadores sin darles el crédito correspondiente, ¿podría ser que el gran compositor de canciones estuviera ahora expuesto a ser tomado como un plagiario?
No exactamente. Dylan no pretendió presentar una investigación original sobre la cultura de los yakuza , los gángsters japoneses. Ni le ha puesto música a trechos enteros del libro. Los 16 versos de su canción "Floater" incluyen mucho material que no está en el libro de Saga. A diferencia de Led Zeppelin, que apenas ocultó el tema "Killing Floor" de Howlin´ Wolf detrás de "The Lemon Song" y se adjudicó el crédito, Dylan no está tomando una canción ajena como propia.
Simplemente hizo lo de siempre: escribir canciones que son un collage de informaciones. Alusiones y recuerdos, fragmentos de diálogos y pequeños tesoros de la tradición siempre fueron parte de sus temas. A veces, cita sus fuentes, como en "High Water (for Charley Patton)", de "Love and Theft". Pero con más frecuencia no lo hace. Sus canciones son como nidos de urraca, llenos de fragmentos de cosas desconocidas.
Con su música hace lo mismo, sirviéndose del blues, canciones de los Apalaches, Tin Pan Alley, rockabilly, gospel, ragtime y más. La famosa "Blowing in the Wind" tomó su melodía de un spiritual contra la esclavitud, "No More Auction Block", así como Woody Guthrie utilizó canciones grabadas por la Familia Carter. Los dos se ven como parte del proceso del folk, sumergiéndose en una herencia cultural compartida y actualizada para que refleje el presente.
El malentendido
El ruido que se generó alrededor de "Love and Theft" y "Confessions of a Yakuza" es el síntoma de un creciente malentendido sobre la propiedad cultural y la evolución, que se aceleró desde que la tradición oral de la humanidad migró hacia Internet. Las ideas no están destinadas a ser grabadas en piedra y permanecer inalterables; están destinadas a estimular la próxima idea, y la siguiente.
Al ser ahora la información copiada y transferida más rápido que nunca, el pánico se ha instalado entre las corporaciones y algunos artistas que temen un futuro en el que no podrán sacar provecho vendiendo su información (en forma de música, imágenes, películas, software). Internet pone al alcance de todos una inmensa herencia cultural, pero ellos quieren cobrarla o bloquear los accesos. Sorprendentemente, algunos artistas también quieren evitar que la gente escuche fácilmente su música y mucho menos que la utilicen para construir nuevas canciones.
Pero el artista absolutamente original es muy raro y, posiblemente, una criatura de la imaginación que vive en un hábitat aislado donde ninguna obra o tradición previa lo ha marcado. Como casi todo artista, Dylan mantiene un constante diálogo con el pasado, interactúa con la cultura y la historia. Así es como los artistas y el arte evolucionan. Un proceso que está bien resumido en el título del disco de Dylan, "Love and Theft" (amor y robo), que es a su vez una cita de un libro sobre juglares de Eric Lott.
El hip-hop, siempre en la vanguardia, tropezó con estos problemas a mediados de los ochenta cuando la técnica del sampleo -copiar y adaptar un riff, un compás y hasta un estribillo completo, para construir un nuevo tema- fue puesta en peligro por los administradores de los derechos de autor correspondientes que demandaban un pago, incluso por pequeños fragmentos. Aunque el sampleo es una extensión tecnológica del antiquísimo proceso de aprender a través de la imitación, los productores que utilizan samples ahora deben pagar.
Una canción que recicla una melodía completa requiere un tratamiento diferente de otra que toma prestadas unas pocas notas -aunque los tribunales no son el mejor lugar para las discusiones sobre estética-. En la práctica, esto significa menos sampleos por tema y puede llevar a que algunos ensamblados muy complejos se vuelvan prohibitivamente caros. Por otro lado, los sampleos han extendido y revitalizado las carreras de muchos músicos, cuando los oyentes van en busca de las fuentes de algunos temas.
Dylan ha sampleado, aparentemente, "Confessions of a Yakuza" remezclando líneas del libro dentro de sus propios cuentos de romance y mortalidad. El resultado es un nuevo trabajo que de ninguna manera afecta la integridad del ya existente y que incluso llama la atención sobre él.
Saga le dijo a la agencia Associated Press que estaba contentísimo de haber inspirado a tan buen compositor de canciones. Y las ventas de "Confessions of a Yazuka" pegaron un salto. Por supuesto, Saga no puede ser demasiado posesivo. El libro es una historia oral que le contó el gángster-yakuza del título. Es, así, otra historia que forma parte de la tradición oral de la humanidad. Las letras completas de Dylan están, libremente disponibles, en www.bobdylan.com . Y sobre la canción, si alguien le pregunta a Dylan por derechos de sampleo, sería justo, simplemente reconocerlo.
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