
El gitano de la generación flamenco pop
El cantante andaluz viene con su disco solista Vengo venenoso , producido por Santaolalla, donde participan Alejandro Sanz y Juanes
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La historia de Antonio Carmona hay que rastrearla bien atrás en la historia de su familia, heredera de un linaje flamenco conocido como Los Habichuela de Cádiz, que tienen tanta tradición en Andalucía como los sabios griots del Africa. En ese ambiente gitano de costumbres tradicionales, Antonio aprendió a tocar el cajón y se transformó en un percusionista diestro capaz de incursionar en todos los palos flamencos y subirse a un escenario con Paco de Lucía y el legendario Camarón de la Isla.
Como a otros jóvenes de su generación, la revolución flamenca de los setenta inspiró a los integrantes de la familia Habichuela y los Sordera, que armaron en 1984 el grupo Ketama -banda que inauguró la era del nuevo flamenco-, por donde pasarían José Soto "Sorderita", Ray Heredia y que quedaría definitivamente formado por Juan, Josemi y Antonio Carmona. Tras ocho discos, dos millones de placas vendidas, varios hits mundiales -"No estamos lokos", "Se dejaba llevar" o "Vente pa Madrid"-, y agotando las posibilidades de fusión pop y flamenco, el grupo Ketama decidió tomar un descanso en 2004.
"Le hemos dado el descanso del guerrero al grupo. Creo que nos lo merecíamos, porque ya teníamos inquietudes musicales diferentes. Mi hermano Juan está haciendo algo muy bonito con flamenco y gospel que le va muy bien, y Josemi, mi primo, está haciendo su disquito solista. Yo, por fin, me decidí a hacer mi álbum e intentar todo lo que quería hacer todos estos años. Si me equivoco es mi culpa. Tengo vía libre para hacerlo a mi gustito", dice Antonio Carmona, con esa tonada andaluza y esa forma de aspirar las vocales que les ponen alegría a sus comentarios.
Antonio emprendió un camino solitario, y en su primer trabajo, Vengo venenoso (un término que parece un guiño cómplice a Kiko Veneno, otro padre rebelde del mestizaje flamenco de su generación), el cantante escribió y compuso todos los temas acompañado por amigos como Juanes, Alejandro Sanz, la Mala Rodríguez y Gustavo Santaolalla, productor artístico del disco.
El flamenquito, que viene a presentar este nuevo material a La Trastienda, no pierde las mañas, y fiel a su generación del mestizaje cruza en sus nuevas canciones ritmos centroamericanos, aires flamencos, pop, rumbitas y baladas con naturalidad. "Soy percusionista antes que cantante y tengo veinte discos grabados con flamencos como Camarón, Pata Negra y Paco de Lucía. He tocado flamenco y sé lo que esa palabra significa. Por eso me atrevo a fusionarla con otras etnias y con otra música. Aunque en este disco no he pensando tanto en mezclar sonidos, sino que he pensando más en las canciones. Es un disco muy autobiográfico."
- ¿En qué sentido?
-Hablo sobre mi familia y cómo es esa convivencia a la antigua con cinco mujeres: mi suegra, mi madre, mi mujer y mis dos hijas. El tema "Se amarra el pelo" va dedicado pa ellas. No necesito irme muy lejos de mi familia, mi barrio y mi gente para contar mis historias. Vivo en Madrid y todo el tiempo me pasan cosas. La otra vez vino Lenny Kravitz, de pasó por Madrid, y me llamó. Le dije que se venga para el estudio; le hice un poco de tortilla, le serví un poco de jamón y nos quedamos tocando toda la tarde.
-Más allá de tu vida cotidiana, en el disco también aparece la problemática de los inmigrantes
-Hace poquito he recibido un premio de la inmigración por el tema "Para que tú no llores", que habla sobre la avalancha de africanos que llegan a España escapando de la miseria. Es angustiante ver cada día cientos de muertos en el mar, así que trata de hacer una canción que hable de la esperanza.
-¿Qué opinas del tema?
-Lo vivo muy de cerca, porque tengo una casa en Cádiz y veo Africa desde mi ventana. Todos los días se ve cómo llegan africanos a la playa después de cruzar el mar a nado. Muchas veces atendí gente que paraba en la calle, les di ropa y comida. Ellos no saben ni dónde están, sólo quieren trabajar y mandar dinero para sus familias, que están literalmente muertas de hambre. Es una barbaridad muy grande que siga pasando eso. En mi familia pasó en la época de las guerras. Mi padre y mi abuelo pasaron hambre en grande y por eso esta situación me hace jirones el alma.
Carmona sabe que su suerte fue bien distinta. Su ascendente carrera artística lo llevó de los tablaos gitanos a ser telonero de Prince y los Rolling Stones, y recientemente le permitió subirse al escenario del Madison Square Garden. "Sigo recibiendo un millón de regalos. Esto de tocar en el Madison; hacer un tema por flamenco junto a Willie Nelson, o cenar en la casa de Nick Nolte es increíble para mí. Con 43 años, todavía no me creo todo lo que me está pasando. Es como sacarse la lotería."
Entre su lista de amigos ilustres y anónimos con los que sale de tapeo por las noches de Lavapiés, menciona con admiración a Santaolalla. "Es una prolongación mía -exagera al estilo andaluz Carmona-. Es impresionante todo lo que tenemos en común. En mayo empezamos a trabajar juntos en el nuevo disco y ahora armó mi grupo para girar por acá. Yo me traje alguien de la familia, porque son muchos meses fuera de casa y siempre es bueno andar con familia fuera de tu lugar."
-¿La dinastía Habichuela sigue dando músicos?
-¡Un montón! Está el Juanillo, tremendo percusionista con sólo 20 años, que vino conmigo; mi sobrino Lucas es también otro capo de la música, con 12 años, y mi hija Lucía Fernanda, que toca piano, percusión y es una rapera impresionante, al estilo la Mala Rodríguez.
-¿Qué pasó en España después de la irrupción del nuevo flamenco?
-Desde que se murió Camarón y después de nosotros y Pata Negra no ha vuelto a pasar gran cosa entre los artistas gitanos. Había muchas más cosas interesantes cuando estábamos nosotros. Hoy hay gente, pero les falta conocer bien el flamenco pa mezclarlo y ser más inquietos culturalmente. Si yo me atrevo a fusionar con reggae, pop o country es porque sé lo que es una soleá o una bulería. Sé lo que es la ortodoxia del flamenco y la música que escucha mi generación.
Para agendar
Antonio Carmona presenta su disco Vengo venenoso
La Trastienda. Balcarce 460. Hoy, a las 23.30. Entradas, desde $ 35.




