El Isidoro Cañones de hoy
Recital de Sergio Pángaro & Baccarat. Presentación del CD "En castellano". Sergio Pángaro (voz), Adriana Vázquez y Vanesa Strauch (coros), Marcelo Murzabal (batería), Abel Clementino (bajo), Walter Clementino (guitarra) y Hernán Sánchez (trompeta). En el Teatro ND/Ateneo.
Nuestra opinión: bueno
El hombre de bigotito anchoa y pelo engominado pasea por el escenario marcado de cerca por dos damas. El canta y ellas los siguen con el coro. Detrás, en riguroso smoking, suena la banda.Y frente a ellos hay un público que escucha los relatos, mueve la cabeza al ritmo de las canciones y festeja con aplausos y risotadas.
Así resulta una velada de Sergio Pángaro & Baccarat, que ahora va por su tercer disco, "En castellano", con menos tragedia de bolero y más realidad cotidiana. Pero siempre con esa fórmula evocativa que se pinta sobre postales de las décadas del cuarenta, del cincuenta o del sesenta.
Antes del show se ofreció el cóctel, como debía ser, según las costumbres del anfitrión. Porque este personaje tiene la inocencia de Isidoro Cañones. Pero si a veces está mas cerca del playboy que del otario es porque esa candidez aparece mezclada con la estampa de un dandy sacado de una publicidad de aperitivo.
Luego comenzarán las presentaciones del dueño de casa y de la fiesta. Los gestos de un sibarita. Un despliegue escénico que, si matiza hacia lo kitsch, tendrá como respuesta una trompeta asordinada que hará todo más cool. Y un walking bass, un ride de batería, guitarras y un saxofón mecidos en pulso de swing.
Habrá una pantalla con imágenes muy originales para la mayoría de los temas, cambios de vestuario de las partenaires cuando la ocasión lo requiera y un grupo de bailarinas que terminará de darle forma a la estética del espectáculo. Todo eso acompañado por música que va de aquel swing a toques psicodélicos, disco, ritmos para boite de los setenta y momentos definidos por los nombres de sus temas. "Cómo hacer un hit", de la nueva camada, junto a algunos de los más festejados por el público, como "Taxi", "Bungaloo" y "Lluvia dorada".
El show tiene varios momentos para destacar y otros un tanto forzados que apenas se conectan con lo que podría ser el guión. Porque también habrá una historia que comienza como un ensayo de espectáculo para exportar a... la Argentina. En ese viaje, o en los preparativos de la vuelta desde Europa, surgen comentarios que van desde la obsesión por el nazismo hasta la actualidad de nuestro país. El dandy se lamentará por algunos comentarios que escuchó del lugar y de su gente: viajar justo ahora que se puso izquierdista; "también están los cartoneros. Se visten raro". Con ese mismo humor de tono displicente pasará de la reflexión imprudente a las canciones; a la que se refiere al fin del mundo, a la que se burla de un hippy de El Bolsón que regresa a la ciudad, a la que habla de la inseguridad.
Para el momento de este tema "candente" sumará un invitado de lujo, un regalo para los amantes del programa "Todo por 2 pesos". Ese personaje de Fabio Alberti que es una mezcla de profesor Lambetain con periodista experto en criminología aportará sus reflexiones. Y Sergio Pángaro -"el dandy de este milenio"- aún con ese estilo refinado que se exagera hasta lo caricaturesco deslizará en forma de canción alguna frase sobre lo expuesto: "La Federal tiene mucho que ver..."


